miércoles, 11 de septiembre de 2013

Cambio de estación

Son días raros... oscuros y tristes. En el afuera y en el adentro. Hoy Madrid ha amanecido gris, con nubes densas, tal cual las que me pueblan en los últimos días...




Me repliego sobre mí, me encierro y me anclo a los silencios. Se me terminan las palabras y ya ni creo en las canciones. Mi ánimo es tan precario como mi caminar. La fascitis plantar me tiene alojada en un dolor que me despierta de noche y aunque procuro obviarlo, está ahí, bloqueando mis pasos. Siempre he intuído... y de un tiempo a esta parte lo percibo con claridad... que mi cuerpo físico refleja bien mi estado interior. Mis pies no pueden caminar y yo me siento parada, incapaz de moverme, temiendo que cualquier paso haga que me caiga.



Echo de menos a algunas personas y quizá hasta me echo de menos a mí. Alivio mis momentos de ansiedad con lecturas preciosas que me han regalado. La última transcurre en Nueva York. Y vuelvo a allí



Como en ensoñaciones, en mitad del trabajo, en el metro o incluso la calle, me veo caminando por sus calles, subiendo por la 2ª Avenida, acercándome a la ONU o recorriendo la calle Mullberry. Entro en Central Station y me siento en sus escaleras contemplando el ir y venir de las personas. Rehuyo el bullicio de Times Square y me adentro desde Battery Park hacia los campos de juegos donde los niños y padres echan pachangas de baloncesto ajenos al hormiguero que hay al otro lado de la autopista.



Cierro los ojos intentando desconectar de esta realidad anodina. Al abrirlos encuentro otoño.

23 comentarios:

  1. y abrazos, en este otoño prematuro también hay abrazos, Chris :-)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué suerte poder contar con esos abrazos...

      :-)

      Eliminar
  2. Y sol que calienta sin quemar y que invita a dejarse querer y a caminar aunque sea a pata coja.
    Ánimo, que la vida sigue contando contigo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Caminar... intento no parar pero es pura cabezonería porque debería estar de reposo absoluto sin poner pie en tierra... pero me cuesta tanto parar...

      Besos, Lentejilla.

      Eliminar
  3. vaya!. no me esperaba esta entrada.
    ánimo.
    no soy muy partidaria del otoño,pero vamos a darle una oportunidad ,no?
    besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Claro, Alas... es que siempre me cuesta un poco entrar en el otoño... mi cuerpo se resiste y mi Alma protesta... pero agradezco que bajen las temperaturas y disfruto mucho de los atardeceres!!

      Besos!

      Eliminar
  4. Y también trae el cambio de color de las hojas de los árboles que invitan a pasear con los ojos bien abiertos, aunque sea despacito.
    Seguro que el otoño trae momentos preciosos.
    Una abraçada,

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Valle de Zamanzas... bosques rojizos y pueblos hechos de piedra ocre... preciosa estampa de otoño!

      Un abrazo para ti también Rosa M!

      Eliminar
    2. Entre Burgos y León no??
      Este año junto con Salamanca era la idea para las vacaciones, pero ha quedado pendiente para el 2014, si todo va bien ;-)

      Eliminar
    3. Entre Burgos y Cantabria.... junto a las hoces del ebro... el valle de Sedano... Orbaneja del Castillo con unas cascadas preciosas... altamente recomendable...

      http://lospuentesdechris.blogspot.com.es/2012/09/las-estrellas-fugaces-no-mienten.html

      http://lospuentesdechris.blogspot.com.es/2012/10/y-al-fin-me-puse-la-rebequita.html

      Eliminar
    4. Me lo acabo de enviar por correo, gracias.
      Un petó

      Eliminar
  5. Sí, son días grises por dentro y por fuera. El otoño invita al silencio, a la búsqueda de una nueva luz caliente de vida a la que asirse hasta la llegada de la primavera...Que te mejores. Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Marta... también es necesari ese silencio. Pensarse, escucharse una misma...

      Besos!

      Eliminar
  6. Sí, son días grises por dentro y por fuera. El otoño invita al silencio, a la búsqueda de una nueva luz caliente de vida a la que asirse hasta la llegada de la primavera...Que te mejores. Besos

    ResponderEliminar
  7. Pues a mí me encanta el otoño Chris...la fascitis, no, esa no... y bien que la conozco a la jodía, se hace amiga de una que se llama tendinitis, juntas son casi imbatibles; por separado no son nada. Ataca ahora que está solita.
    Mira, hoy hace sol. Ponte cerca de la ventana.
    Besos.Lenteja

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. y eso que yo no tengo piedad a la hora de pisar nada jejejeje

      Un abrazo enorme, guapa!!

      Eliminar
  8. Chica... digo lo mismo que Lenteja, de la primera a la última sílaba, otoño, fascitis y tendinitis incluidas.
    Un besazo

    ResponderEliminar
  9. Y a lo lejos Frank Sinatra musita !new york..New York....!! y te despiertas en tu dolor sintiéndote una de las mujeres más afortunadas de haber respirado las tonalidades newuyorkinas....Y haberte tomado un relaxing coffe en Manhattan con Lady Liberty......Y sonries alienándote ...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. pues mira, no soy de café... pero una relaxing coke si que me he tomado por allí

      :-)))

      Eliminar
  10. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar

Related Posts with Thumbnails