viernes, 20 de enero de 2012
Puentes
Mi blog nació con la vocación de
tender puentes. En el año y medio largo que llevo con él abierto he
construido todos los que mi timidez me ha permitido. Algunos con
mucho esfuerzo. Otros, en cambio se han construido casi solos...Desde
el más corto, que apenas mide 2,3 km hasta el más largo con 8.700.
He caminado por esos puentes con paso
vacilante y debo agradecer que en la mayoría de las ocasiones me he
encontrado al otro lado unos brazos abiertos. Eso si, he tenido que
aprender que el tender puentes no significa que quien está al otro
lado quiera recorrerlo contigo...ni devolverte la visita. Incluso ha
habido quien ha quemado el puente...sus motivos tendría.
Revisando las etiquetas de mi blog me
doy cuenta de que no he utilizado mucho la del puente, la más importante. En cambio
echando la vista atrás, me sobran bastantes. Es lo bueno de tomar
distancia, puedes distinguir lo importante de lo accesorio y elegir quedarte con lo mejor..
Y digo esto porque hace unos días, la
protagonista del mayor número de mis etiquetas me dijo que no me
quedaba con lo bueno de las cosas. Generalizó mucho, pero creo que se refería especificamente a las relaciones. No es cierto. Simplemente a veces
pongo el acento en lo malo para evitar el dolor que me producen
algunas situaciones. Lo utilizo como muro de defensa para impedirme a
mí misma cruzar puentes que tal vez deban permanecer levantados.
Si me quedase con lo malo de nuestra relación no habría sido capaz ni de volver a hablar con ella. Y allí estábamos, comentando con tranquilidad y una buena dosis de tristeza acerca de las cosas que nos ocurrieron. Menos mal que la conversación estuvo amenizada por un delicioso vino tinerfeño. Y es que como suelo decir...no hay nada como un buen trago para pasar un mal trago.
El tiempo dirá si podemos encontrarnos
de nuevo en mitad del puente para mirarnos a los ojos y contemplar el
paisaje. Hasta entonces...
![]() |
| Imagen tomada de google |
domingo, 15 de enero de 2012
El taller de los sueños
Por fin salimos del hospital...Nos dieron de alta al paciente y a los acompañantes!! El viernes, a eso de las cuatro y media de la tarde. A las cinco y media, sin posibilidad de haber descansado ni cinco minutos llegaba a mi curso mensual...
¿No os sucede que en ocasiones os
gustaría elegir vuestros sueños? Debería haber un programa en
google en el que teniendo tus datos registrados (y ya los tiene)
hubiera una carta de sueños. Entrarías en el menú y escogerías
como si fuera un restaurante. De entrante un bello paisaje en el que
perder la mirada, de plato principal quiero soñar con la actriz de
la que busco fotos todas las semanas en google...si, que me tire los
tejos pero en plan bien, que se lo curre. Y de postre...echamos un
polvo fantástico!!
![]() |
| marisma cántabra por cortesía de laredo.es |
*Pongo foto del paisaje porque no tengo la del polvo fantástico...una pena!
Bueno, esto llevado al extremo, porque
no suelo tener sueños eróticos. Seguramente yo pediría cosas más
mundanas y eso si, sueños agradables, de los que me dejan todo el
día una sensación cálida en mi espíritu.
Este fin de semana tenía taller sobre
los sueños. No ha sido la clásica interpretación de los sueños,
sino algo mucho más personal. Como siempre, duro. Todo trabajo
interior lo es. Pero al mismo tiempo ha habido momentos preciosos, de
escucha interna, de mirar afuera y de compartir con las heteras
momentos muy divertidos. Ayer me dedicaron un piropo de esos que
cuando te lo dicen tienes que agradecerlo porque sabes que es con
buena fé pero te acaban de decir una barbaridad...Pena Mexicana...tú sabes a
lo que me refiero, verdad? Me dijeron que soy un desperdicio jajaja!
Y es que tengo algunas compañeras del curso que creen que estoy
desperdiciando mi talento como escritora.
Si alguien de los que me lee opina lo
mismo y quiere ser mi madrina o mejor mi mecenas, ¡que me lo diga,
por favor!!
Hoy he amanecido en casa, con el día
libre por delante. Para no variar he hecho un primer “control de
daños”.Consiste en echar un vistazo por la casa para descubrir las
barrabasadas que ha hecho Lúa por la noche. Se ven a simple vista.
Normalmente consiste en papeles tirados, cosas por el suelo y alguna
que otra cosa o prenda de ropa arrastrada por el pasillo. Lo recojo y
pienso en la ropa que está en la lavadora desde hace cuatro días.
Será mejor que la ponga a lavar otra vez.
Mientras recojo un poco el campo de
batalla que es mi casa, pienso en todo lo que ha sucedido durante el
curso este mes. En mi falta de sueño y de sueños de la noche del viernes, en
cómo quisiera programar mis sueños para poder tener cerca a algunas
personas...Me dejo invadir por el recuerdo de un viaje onírico que
hice ayer, pero al momento decido poner los pies en la tierra y
cambio esa idea por la de un viaje real que todavía es un proyecto
en ciernes.
Si, hay sueños maravillosos..sueños
que me atrapan, que querría perpetuar...pero no sé por qué, la
realidad, este mundo en el que vivo mi día a día, con toda la
mierda que arrastra, con toda la tristeza e ira que produce, me
engancha mucho más. ¿Será que cuando sueño en el fondo sé que no
es real?
sábado, 14 de enero de 2012
Te debo un sueño
Primera noche que paso fuera del
hospital. En el taller del curso de este mes hemos tratado el tema de
los sueños. Y parece que todo se ha confabulado para que ahora, a
las 4 de la mañana yo esté con los ojos como platos.
Tú, no has querido acudir esta noche a
esa cita que tenemos últimamente. No te convoco pero apareces. Y
entonces charlamos e incluso viajamos. Quizá es que no encuentro
otro modo de hablar contigo ahora. Tal vez es que en el sueño mis
manos se acercan y pueden acariciar tu mejilla o mis ojos pueden
encontrarse con los tuyos sin dolor.
No me quiero engañar. He llegado a
pensar que apareces para paliar esta soledad que durante el día me
pesa demasiado. Pero no, no es cierto. Hoy me he dado cuenta de que
no es cierto. Al menos me debo el ser honesta. Al menos te debo estas
palabras y quizá hasta te deba un sueño.
Antes tenía mis dudas pero todas estas
noches en que has aparecido me han demostrado que sigues ahí,
agarrada a algún resquicio de mi alma. Aferrada a alguna hebra de
los jirones de mi corazón. Te sueño porque quizá no puedo hacer
nada más hermoso contigo ahora mismo. Es la poesía que te recito
algunas noches, es la carta que nunca te llego a entregar, donde te
digo que aún hoy, al menos hasta esta noche...te quiero.
Etiquetas:
amor,
fotografías sobre un marco viejo,
lesbiana
miércoles, 11 de enero de 2012
Efectos colaterales
Seguimos en el hospital. Cada día nos alargan un poco más la estancia. Ayer el neurólogo dijo que el jueves. Hoy han dicho que el viernes. Ojalá no tengamos que quedarnos el fin de semana.
El cansancio se acumula y comienzo a notar los efectos colaterales. ¿Nos reímos un poco?
Por la mañana pedí la manta y me la trajeron. Claro, por la noche entró la enfermera que me había dicho que no había y se fijó. Me la puse para evitar comentarios y me pegué una sudada...
Esta mañana como la tenía "libre" he decidido regalarme un poco de tiempo para mí. He recogido los vaqueros que había comprado antes de fin de año. Los dejé arreglando y después con todo el mogollón no pude ir a recogerlos. Hacerme caso, cuando estéis así de cansadas no os pongáis ropa nueva. Se te olvida quitarle las etiquetas y te paseas por medio Madrid presumiendo de estreno :-(
He ido a la peluquería y me he cortado el pelo. Bueno, ya sabéis que yo no me lo corto, directamente me esquilo. Llevaba dos meses sin pasar por la peluquería y cuando me pasa eso tengo más ganas aún de raparme. Eso si! no falta la tradicional foto posando con la mata que me han quitado. Reitero lo dicho otras ocasiones, sólo poso con mi pelo, no es el de nadie más. Aquí la prueba.
Más efectos...Me siento fuera de la realidad. No veo informativos ni la tele en general. Así que leo comentarios acerca de política en el feisbú y no tengo ni idea de qué van. Al parecer Rajoy ha hecho unas declaraciones y ha quedado como el culo. Ah!
Mi coco estos días sólo entiende de términos médicos...ecocardiograma, dopler, resonancia, ondas Q, vasovagal...así que me conecto al FB para desconectar un rato. Leo que alguien dice que le llamen Josefina ¿?, alguien que quiere placer sin compromiso... toma!! y yo!! al menos un rato...y lo único que me llega de verdad es esa frase de "Nosotros enseñamos vida" Qué bonita,
Y entre tanta tontería que pienso, me río de mí misma, camino de vuelta a casa con el sol en la nuca. Me siento bien sin pelo y con los vaqueros nuevos antes de darme cuenta de que voy presumiendo de estreno. Ahora toca descansar un rato antes de pasar otro turno tardenochemañana en el hospital.
El cansancio se acumula y comienzo a notar los efectos colaterales. ¿Nos reímos un poco?
Por la mañana pedí la manta y me la trajeron. Claro, por la noche entró la enfermera que me había dicho que no había y se fijó. Me la puse para evitar comentarios y me pegué una sudada...
Esta mañana como la tenía "libre" he decidido regalarme un poco de tiempo para mí. He recogido los vaqueros que había comprado antes de fin de año. Los dejé arreglando y después con todo el mogollón no pude ir a recogerlos. Hacerme caso, cuando estéis así de cansadas no os pongáis ropa nueva. Se te olvida quitarle las etiquetas y te paseas por medio Madrid presumiendo de estreno :-(
He ido a la peluquería y me he cortado el pelo. Bueno, ya sabéis que yo no me lo corto, directamente me esquilo. Llevaba dos meses sin pasar por la peluquería y cuando me pasa eso tengo más ganas aún de raparme. Eso si! no falta la tradicional foto posando con la mata que me han quitado. Reitero lo dicho otras ocasiones, sólo poso con mi pelo, no es el de nadie más. Aquí la prueba.
![]() |
| Sin pelo pero con todas las etiquetas posibles en el vaquero! |
Más efectos...Me siento fuera de la realidad. No veo informativos ni la tele en general. Así que leo comentarios acerca de política en el feisbú y no tengo ni idea de qué van. Al parecer Rajoy ha hecho unas declaraciones y ha quedado como el culo. Ah!
Mi coco estos días sólo entiende de términos médicos...ecocardiograma, dopler, resonancia, ondas Q, vasovagal...así que me conecto al FB para desconectar un rato. Leo que alguien dice que le llamen Josefina ¿?, alguien que quiere placer sin compromiso... toma!! y yo!! al menos un rato...y lo único que me llega de verdad es esa frase de "Nosotros enseñamos vida" Qué bonita,
Y entre tanta tontería que pienso, me río de mí misma, camino de vuelta a casa con el sol en la nuca. Me siento bien sin pelo y con los vaqueros nuevos antes de darme cuenta de que voy presumiendo de estreno. Ahora toca descansar un rato antes de pasar otro turno tardenochemañana en el hospital.
martes, 10 de enero de 2012
Novena planta
Suena el móvil y abro un ojo. Todavía es de noche. Miro la pantalla y veo que es mi madre. Al momento sé que algo no va bien. Cuando recibes una llamada antes de que comience el día sabes que vas a recibir malas noticias. Me pongo en guardia, mis sentidos se agudizan.
Tras colgar me levanto, me quito el pijama, lo tiro encima de la cama y me visto con lo primero que encuentro.
Bajo corriendo las escaleras del edificio. Pienso que estaré molestando por el ruido a los vecinos pero no es momento de preocuparme por eso. Por suerte, pasa un taxi al momnento y lo cojo.
"Lléveme a Urgencias de la Concepción lo antes posible".
Es así como hemos iniciado el año en mi familia, en el hospital. Aquí pasamos las horas mirando por la ventana la espectacular vista.
Cuando me canso me bajo a la cafetería. Tengo que recorrer medio hospital para llegar. Bajo a la planta cero, recorro los pasillos de las consultas privadas, atravieso la pasarela que conecta una parte con la otra, dejo atrás urgencias, otro pasillo infinito y por fin llego a la cafetería.
El hospital es un microcosmos. Los médicos suelen ir en parejas o tríos comentando las incidencias del día. Señoras mayores recorren los pasillos como van por la calle, ocupando todo el ancho. Yo camino deprisa. Es mi ejercicio diario. Ir y volver. Habitación-cafetería-habitación.
Varío el recorrido. En ocasiones escojo el pasillo de las aulas y los despachos. Por el día está más tranquilo y apensa hay gente.
Por las noches los dos caminos están vacíos. En la parte privada, a media luz, los pasos resuenan. Dan ganas de llevarse uno de los cuadros impresionistas que cuelgan de la pared. Nadie te ve.
La alegría o más bien el algarabío lo ponen los gitanos de la quinta planta. Hay una familia entera acampada junto a los ascensores, en el vestíbulo de la quinta. Allí se juntan y tocan la guitarra hasta la noche. El día de Reyes llenaron de bolsas enormes de el Corte Inglés con regalos todo el espacio libre.
En la novena planta el tiempo transcurre con lentitud. Paseo y contemplo el atardecer cayendo sobre la ciudad. Hablo con alguna amiga por teléfono y me distraigo mirando el facebook y leyendo comentarios.
Llega la enfermera, le toma la temperatura y se va. Llega otra al rato, le toma la tensión y la saturación y se va. Las dos me dicen que si quiero algo que lo pida.
Al rato salgo al control y pido una manta. Hace frío por la noche en la novena. La habitación da al norte y sólo tengo unas sábanas. Imposible. No hay mantas en la planta y el lavadero está cerrado. Otra noche incómoda.
A las 7 vienen a preguntarnos qué tal noche hemos pasado y si necesitamos algo. Si, que nos dejen dormir un poco más. No hay manera. Nos levantamos y nos preparamos para otro día en la novena planta.
Miro por la ventana y veo la luna llena descendiendo sobre las montañas del fondo. La vista es preciosa pero ya estamos cansados de estar aquí. Todavía nos quedan unos días, hasta el viernes quizá. Mientras, seguiré recorriendo los pasillos, haciendo kilómetros de pensamientos en la soledad del gentío del hospital o disfrutando del silencio de sus pasillos por la noche.
Gracias, a las que me mandáis mensajes, a las que me llamáis, las que os preocupáis y me ayudáis a que estos días pasen mejor.
Tras colgar me levanto, me quito el pijama, lo tiro encima de la cama y me visto con lo primero que encuentro.
Bajo corriendo las escaleras del edificio. Pienso que estaré molestando por el ruido a los vecinos pero no es momento de preocuparme por eso. Por suerte, pasa un taxi al momnento y lo cojo.
"Lléveme a Urgencias de la Concepción lo antes posible".
Es así como hemos iniciado el año en mi familia, en el hospital. Aquí pasamos las horas mirando por la ventana la espectacular vista.
Cuando me canso me bajo a la cafetería. Tengo que recorrer medio hospital para llegar. Bajo a la planta cero, recorro los pasillos de las consultas privadas, atravieso la pasarela que conecta una parte con la otra, dejo atrás urgencias, otro pasillo infinito y por fin llego a la cafetería.
El hospital es un microcosmos. Los médicos suelen ir en parejas o tríos comentando las incidencias del día. Señoras mayores recorren los pasillos como van por la calle, ocupando todo el ancho. Yo camino deprisa. Es mi ejercicio diario. Ir y volver. Habitación-cafetería-habitación.
Varío el recorrido. En ocasiones escojo el pasillo de las aulas y los despachos. Por el día está más tranquilo y apensa hay gente.
Por las noches los dos caminos están vacíos. En la parte privada, a media luz, los pasos resuenan. Dan ganas de llevarse uno de los cuadros impresionistas que cuelgan de la pared. Nadie te ve.
La alegría o más bien el algarabío lo ponen los gitanos de la quinta planta. Hay una familia entera acampada junto a los ascensores, en el vestíbulo de la quinta. Allí se juntan y tocan la guitarra hasta la noche. El día de Reyes llenaron de bolsas enormes de el Corte Inglés con regalos todo el espacio libre.
En la novena planta el tiempo transcurre con lentitud. Paseo y contemplo el atardecer cayendo sobre la ciudad. Hablo con alguna amiga por teléfono y me distraigo mirando el facebook y leyendo comentarios.
Llega la enfermera, le toma la temperatura y se va. Llega otra al rato, le toma la tensión y la saturación y se va. Las dos me dicen que si quiero algo que lo pida.
Al rato salgo al control y pido una manta. Hace frío por la noche en la novena. La habitación da al norte y sólo tengo unas sábanas. Imposible. No hay mantas en la planta y el lavadero está cerrado. Otra noche incómoda.
A las 7 vienen a preguntarnos qué tal noche hemos pasado y si necesitamos algo. Si, que nos dejen dormir un poco más. No hay manera. Nos levantamos y nos preparamos para otro día en la novena planta.
Miro por la ventana y veo la luna llena descendiendo sobre las montañas del fondo. La vista es preciosa pero ya estamos cansados de estar aquí. Todavía nos quedan unos días, hasta el viernes quizá. Mientras, seguiré recorriendo los pasillos, haciendo kilómetros de pensamientos en la soledad del gentío del hospital o disfrutando del silencio de sus pasillos por la noche.
Gracias, a las que me mandáis mensajes, a las que me llamáis, las que os preocupáis y me ayudáis a que estos días pasen mejor.
martes, 3 de enero de 2012
La imagen en el espejo
En Nochevieja vino a hacer una visita a
mis padres la mayor de mis primas. Vive fuera de Madrid y cuando
viene por las fiestas suele subir a saludar. Yo la veo muy de vez en
cuando. Pero la verdad es que aunque nunca le he contado que soy
lesbiana ella lo tiene claro desde hace mucho tiempo.
Casi a punto de irse comentó que había
quedado con su amiga Chelo. Mis padres se quedaron con cara de pez
sin saber de quién hablaba. Mi prima se giró y me dijo...
- ¿Tú te acuerdas de ella verdad?
- ¿Es la que vive al lado de la
Vaguada?
- Si
Asentí con la cabeza. No recordaba para nada que se llamaba Chelo pero sabía perfectamente de quién me
estaba hablando. Y eso que sólo la vi varias veces a lo largo de un
verano hace mucho, muchos años......
Yo tenía 13 recién cumplidos. Era
pleno mes de agosto Mi prima trabajaba de socorrista en la piscina de
la Comunidad. A veces venía a verla una amiga y se quedaba con ella
por la tarde charlando, mientras controlaban que nadie se ahogara.
Cuando me hartaba de la conversación sobre chicos de las de mi
pandilla, me iba con las socorristas y me sentaba un rato con ellas.
Su conversación me resultaba mucho más interesante.
Mi prima se casaba en unos días.
Después de la boda iríamos de fiesta a una discoteca y aquella
sería mi “primera vez” Andaba emocionada pensando en cómo sería
por dentro. Cuando no conoces algo, el misterio le confiere
propiedades casi mágicas...Meponía nerviosa el pensar que no me
dejaran entrar debido a la edad pero no hubo ningún problema.
Allí estaba bailando como una loca
cuando vi a alguien que me llamó mucho la atención.
Se trataba de la amiga de mi prima.
Acostumbrada a verla en bañador me sorprendí cuando la vi vestida.
Realmente costaba distinguir si se trataba de un hombre o una mujer.
Llevaba unos pantalones y una camisa amplia, las dos prendas negras.
El pelo corto engominado, peinado hacia atrás, la confería un
aspecto de dandy de otra época.
Recuerdo que me aparté hacia un rincón
y me quedé contemplándola durante minutos. Mi prima vino a sacarme
de mi estado y me dijo...a que no la habías reconocido? La verdad es
que me había costado unos segundos darme cuenta de quién era. Y
ahora, estaba fascinada completamente por lo que veía. A mi mente,
sin formar aún, virgen en muchos aspectos, sólo llegaba la imagen
que me había hecho de Jo, la protagonista de Mujercitas.
Ver a aquella mujer fue una revelación.
Como si encontrara de repente sentido a muchas cosas, como si tuviera
ante mí un espejo. Mi imagen distaba mucho de la de aquella persona
pero sabía que ella era yo. Llevaba tiempo mirándome en espejos sin
reconocerme y Chelo era todo lo que quería ser..
Así que era cierto. Podías ser mujer
y llevar el pelo muy corto, vestir con ropa de chico y no tener
apenas pecho como me pasaba a mí. En aquel momento me hubiera
arrancado la faldita y la chaqueta de color hueso y me habría
cortado el pelo aún más para llegar a tener ese aspecto.
Aquella noche descubrí que podía ser
la mujer que quisiera, que me daba igual que me confundieran con un
chico como le pasaba a la amiga de mi prima, que no tenía que
plegarme a la imagen que los demás esperasen de mí...que podía ser yo
misma.
Volví a ver a Chelo ese verano dos
veces más y siempre me quedaba absorta mirándola. No sé si ella se
daba cuenta. Obviamente mi prima si, y lo ha recordado durante años,
como yo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





