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jueves, 7 de septiembre de 2017

Protagonista


Mi vecina la hizo protagonista. La mujer creativa se inventó una historia para mi cumpleaños que plasmó en fotos y que protagonizaba Zoe, con sus ojazos y bigotillos...

Eso fue a primeros de agosto. Para entonces ya sabía que estaba enferma... En febrero comenzó a perder peso. La notaba algo más activa y tonta de mí pensé que al fin mi gordita se había puesto a plan... pero cuando la pérdida de peso se hizo notoria y fue acompañada de vómitos, me la llevé al veterinario. Me dijo que no estaba tolerando las proteínas y la pusimos un pienso especial.

A la vuelta de las vacaciones tocaba hacerle una revisión. El resultado ha sido bastante malo. No sólo no ha mejorado sino que ha empeorado bastante. Sus riñones están afectados.El hígado, que era lo que parecía tener mal se mantiene estable, pero el riñón está muy tocado.

La enfermedad renal crónica es muy reconocida entre los gatos. Pese a eso, leo que se presenta en un 7% de los mayores de 10 años.

El diagnóstico me ha dejado tocada. Se me ha ocurrido consultar San Google y hasta hablan de pronósticos de vida de un año en su estado. Quién me manda mirar...

Mi hermosa gata insomne. La que me despierta cada noche. La que adoro cada día. Mi peludita que me ayudó y me curó cuando yo estaba enferma... Al volver a casa la miré y pensé que sentía no haberle podido dar una vida mejor.

Ahora toca medicarla para conseguir que tenga la mejor calidad de vida. Y mimarla y decirla cada día que la quiero. Aunque ella no tenga el diccionario español-gatuno, estoy segura de que lo entenderá.




 
No me deja reproducirlo ni borrarlo, lo siento




martes, 9 de agosto de 2016

Un día cualquiera

Tenía planeado levantarme hoy tarde... bueno, sobre las 10:00 que para mí eso es tarde. Desperezarme tranquilamente, sentarme a desayunar mi zanahoria cruda de cada día y mirar en el ordenador el periódico. Pasar a ver a los gatos de mi vecina que está de vacaciones. Después, escribir algún post con mis últimas ideas o batallitas... pero lo he tenido que adelantar un poco porque, después de dos meses esperando, el obrero me llamó ayer para decirme que hoy, al fin me cambian la ventana de la cocina.
Y como todo se junta, después de tres meses sin aparecer, la regla se estuvo anunciando ayer, con lo que intuyo que hoy será su día grande.

También había pensado ir a cenar con unos amigos a un sitio que me han recomendado. Pero al llamar ayer, la dueña me dijo que con las fiestas y que se van de vacaciones, no tienen toda la carta. Puso tanto énfasis que le tuve que preguntar si realmente no quería que fuéramos a cenar... miedo me da. A saber cómo sale.

La vida empieza un día cualquiera. Puede ser un martes, como hoy, o un miércoles como hace taitantos años.... cuando el cuerpo de mi madre decidió ponerse de parto de un vez, con unos 15-18 días de retraso. Y llegué menuda, con falta de peso. Tan frágil que me tuvieron que sacar de Madrid a toda leche, para evitar que con el calor corriera riesgo de morir. Me llevaron a Galicia, con la familia materna. Y estoy convencida de que mi acento gallego, ese que aparece de vez en cuando, viene de ahí, de lo que aprendí con siete días escasos.Mi acento, mi gusto por lo celta, mi necesidad de ver verde, ese "soy de agua" que siento dentro...

La vida empieza cada día. Ya veis, comienza hoy estrenando ventan. Empieza hoy mismo, con esa cena en la que faltarás tú, si no venzo el miedo a llamarte y decirte... "Ven. Te echo de menos".

Llego hasta aquí con el bagaje de todo lo aprendido, de todos los errores que he cometido y con cada experiencia y sentimiento. Llego mucho más tranquila, muy en paz con algunos aspectos que siempre me habían ensombrecido. Con ganas, con ilusiones y sonrisas. Y con el firma propósito de no olvidar que la vida empieza un día cualquiera.



domingo, 7 de agosto de 2016

Cerca de mis orillas

Son días tranquilos. Intento terminar proyectos para redecorar el Rincón del Arco Iris, para mejorar este espacio que es tan mío como de las peluditas con las que lo comparto. Y habrá mejoras para ellas y para mí.

Días tranquilos de paseos, charlas, exposiciones, cañas (quién me iba a decir) y muchas sonrisas. Me descubro sonriendo a cada momento. Y aunque no hay motivos muy concretos me dejo... me dejo sonreír porque sé que me hace bien.



Tal vez sonría tanto porque mirarte me obliga a contemplar las nubes. Quizá porque la tranquilidad es un sustantivo que estreno. O simplemente porque de repente soy yo, sin necesidad de impostar, de fingir, de recrear... soy yo sin miedos... no tengo nada que perder.

Te siento cercana a mis orillas. Te voy abriendo hueco, dejo que te poses y que contemples mis puntos cardinales. Esta vez no hay huracanes, tan sólo una suave brisa que desvela cicatrices. Marcas en la piel que aún no sé si te asustan.  Y mientras llegas, mientras coges mi mano en esos gestos casuales, se acrecenta dentro de mí esta sensación de que es imposible que no terminemos juntas. Como si todo el Universo desembocara en una única dirección y cualquier calle confluyera al oeste de mi sueño.

No quiero perderme en la quimera. Simplemente es que hay una parte de mí que adivina ya tu bondad y otra, mira tu ausencia desde lejos, siempre a través de algún cristal. Silencios y palabras se alternan y adornan mis sonrisas mientras le apuesto a la vida a que nuestro plural no puede ser sino hermoso.




sábado, 25 de julio de 2015

Y tú de quién eres?


No sé si recordais que a mediados de mayo hice una entrevista de trabajo en la que lo pasé mal por las puñeteras bragas que llevaba. De resultas, me dije aquello de... "A las diosas pongo por testigas que nunca me volverán a apretar unas bragas!!"

Así que aproveché mi viaje a Nueva York para ir a un almacén que ya conocía y hacer acopio de unas bragas que me gustan y desde luego, no me aprietan. Como me traje un montón de bragas y calcetines, decidí que era el momento de limpiar el cajón de la ropa interior y hoy me he puesto a ello.

He recordado aquella época en que me dio por comprar calcetines de forma casi compulsiva... daba igual si la nevera estaba vacía pero necesitaba un par más de calcetines... si llega una guerra que no me quede descalza! No sé por qué fue aquello... Era tal mi afán por los "chinines" (como los llamaba de pequeña) que hasta le compraba pares a mis parejas o amigas. En fin, ya paso, eaeaea... pero de aquellos polvos, estos lodos y mi cajón está lleno de calcetines tobilleros. He aprovechado para tirar todos los que clarean o tienen pequeños agujeros. Ay!! si supiera coser...

Cuando me he puesto a seleccionar las bragas viejas que quería tirar, he encontrado algunas que no eran mías! Cuatro! cuatro bragas que no reconozco ni por tamaño, forma, ni color. Pero lo mejor de todo es que no tengo ni idea de quién son... Me he quedado mirándolas intentando averiguar a quién pertenecían y oye! es que ni idea... A ver, que mi casa no es un desfile de mujeres constante, ni mucho menos. Ultimamente tampoco recibo muchas visitas, pero es que no sé a quién se le ocurre irse dejando las bragas por ahí. Porque ninguna de las cuatro son de la misma persona. Y se me abren una serie de interrogantes...

- De quién son las susodichas bragas?
- Por qué las dueñas se las han dejado en mi casa?
- Se olvidaron de ellas en el fragor de la batalla o las dejaron a propósito como recuerdo?
- Traían de repuesto o se fueron con aquello al aire?
- Será que Lúa en su afán conquistador las apresaba y las ha ido escondiendo?

Lo cierto es que si estaban en el cajón de la ropa interior, es que previamente han pasado por la lavadora. Y no sé si agradecer a las susodichas que las dejaran en el cesto de la ropa sucia, o morirme de verguenza porque la mujer que limpia mi casa haya encontrado bragas sucias bajo la cama (o a saber dónde)

Recuerdo un ligue que tuve hace años que se empeñó en dejar un pijama para cuando venía a pasar la noche. Al cortar, no reclamó el pijama y se quedó allí meses hasta que me harté y lo mandé para Cuba con un atillo de ropa. Lógicamente las bragas han ido a la basura, así que si alguna de las que las dejó lo está leyendo... lo siento...

En fin, me temo que este misterio quedará sin resolver, pero no sabéis lo contenta que estoy con mis bragas nuevas!

jueves, 30 de octubre de 2014

Desde la planta 14


Crecí en un barrio al noroeste de Madrid. Desde la ventana de mi habitación se veía una vaguada enorme que nos separaba del siguiente barrio. Aquella vaguada donde yo jugaba de pequeña, se rellenó a primeros de los 80 con un centro comercial enorme y una carretera de varios carriles que pasaba por la esquina de mi fila de bloques.

Recuerdo que prometieron que en aquella esquina colocarían una estatua gigantesca de un hombre desnudo, de unos 20 metros. Imaginaba que miraría por la ventana de mi habitación desde mi planta 14 y vería los huevos de ese hombre. Por suerte, aquella promesa nunca se cumplió.

Desde el otro lado de la casa se divisaba el campo y al fondo las montañas de la sierra. Por la ventana de la cocina veía atardecer mientras cenaba. Si, crecí mirando al cielo. Tenía la inmensa suerte de tenerlo cerca y de vivir en un barrio muy abierto. Desde la altura podía contemplar la Osa Mayor. La buscaba cada noche antes de acostarme para cerciorarme de que seguía allí y que con alzar un poco la mano podría llegar a tocarla.

Atardecer desde la cocina

 

Quizá por eso, cuando me mudé, me enamoré de mi casa. Pese a ser pequeña y estar en el centro de Madrid, se encuentra mirando a un parque y veo el cielo con facilidad. Me di cuenta el otro día, al ir a casa de mis padres.

Me paré en mitad de la calle y lentamente fui girando sobre mí misma. Pensé en lo poco y mucho que ha cambiado. El espacio abierto es el mismo. Por suerte, algo está cambiando y encontré consignas que nunca antes había visto
Al fin algo de sentido común en el barrio

Ahora que lo pienso... mi antigua calle también es cuesta abajo!

 
Creo que el espacio en que crecí me marcó tanto que de modo inconsciente busqué casi lo mismo. Sólo me falta poder ver amanecer como antes hacía cada día desde la planta 14. Y aunque el horizonte ha cambiado mucho, la verdad es que el cielo de Madrid sigue siendo muy hermoso.



Esta foto la hizo mi padre.

sábado, 8 de febrero de 2014

Cambios en el Kilómetro Zero


Tengo nuevos vecinos! El señor que vivía antes al lado mío y que se dedicaba a tocarme las narices todos los días los bongos a todas horas, llevaba bastantes meses en que apenas aparecía por aquí. Para el verano se mudó con gran deleite mío mientras le veía sacar todos los instrumentos de percusión que tenía. Y a primeros de año empezaron a venir los nuevos inquilinos. Se trata de una pareja joven. Me los encontré el día que hacían la mudanza y aproveché para presentarme.
Ya, ya sé que tenía que haberles preparado una tarta, como se hace en Estados Unidos pero no pudo ser.

Siguen un poco la estela de artistas que no sé por qué se concentran en el kilómetro zero que es mi comunidad. En este caso ella es diseñadora de vestuario o algo así. Pero me basta con que no toquen instrumentos musicales. La verdad es que estoy encantada. No hacen apenas ruido, no ponen música, no parece que tengan tele.... Y tienen dos gatos!!! El otro día cuando llegué a casa me encontré con que habían dejado una bolsita colgada del pomo de la puerta. Tenía varios ratoncitos de juguete para Zoe y Lúa y los acompañaba esta nota.



Para no variar, Lúa se puso a jugar encantada con los ratoncitos y Zoe aprovechó la ocasión para expresar sus necesidades y anhelos...



Lúa me tiene preocupada. Llevo tiempo diciendo que está en plena adolescencia, y como tal, pasa mucho tiempo viendo la tele (en vez de leer que es lo que tenía que estar haciendo!). Creo que ya os comenté cómo se quedó embobada viendo Ice Age y los daltos que daba intentando atrapar la bellota de la peli.

El otro día andaba viendo un documental sobre la selva y salía una inocente rana que en un momento determinado saltaba de la hoja donde estaba. Lúa, que la contemplaba fijamente hizo gala de sus reflejos y le pegó tal manotazo a la tele que de verdad parecía que habría dejado a la rana tipo calcamonía. Pero no, la rana continuó en el documental y Lúa mirando sin entender cómo había fallado su zas maestro.

Pese a estas gatunadas creo que no podría vivir sin ellas. La pequeñaja muerta de frío se cuela por las noches en mi cama y se pega a mí, mientras Zoe ronronea junto a mi hombro. Cuando llego a casa me las encuentro detrás de la puerta . Si me ducho me esperan subidas al lavabo o al water. Si me siento en el sofá y estiro las piernas, Lúa se tumba encima de ellas y Zoe se queda a un lado después de amasar las mantas... Si... somos familia. Y somos felices juntas. Eso no cambia en mi pequeño Rincón del Arco Iris..

martes, 10 de diciembre de 2013

Ya soy persona...

... o lo que es lo mismo, ya tengo un ordenador (que me han dejado) para conectarme a Internet desde casa.

Dicen que "a equino regalado no le periscopees el incisivo" y no me debería quejar pero lo cierto es que este portatil es más lento que todas las cosas, que he necesitado actualizar varios programas y sólo en eso he gastado ya media tarde. Pero aquí estoy!! blogueando!!

Mientras, Zoe duerme a mi lado una mega siesta porque creo que se echó a eso de las 2 de l atarde y ahí sigue. Me encanta mirarla mientras duerme. A veces se agita y pienso que está soñando que caza Parece tan buena...

La tengo un poco despistada. Llevo dos días sin ir a currar por un trancazo que se ha cebado con mi garganta y me tiene muda desde el viernes. Y claro, la pobre me despierta a las 6 de la mañana en plan... levanta vaga!! a trabajar, que tienes que ganar para comprarme latitas! A las 7 repite la misma operación aunque con más ahinco y por más que le explico con esta voz de Darth Vader que me sale, que no puedo ir a currar por estar mala, ná, no se da por enterada. Así que suele volver una vez más. Es el momento en que la enchufo con el spray de agua y ya me deja tranquila.

Son días raros... por llamarlos de alguna manera. Parece que la mala suerte en la salud se ha cebado este otoño especialmente con mi familia. Mis padres empiezan a tener cosas importantes. Se me van haciendo mayores. Por mi parte, llevo una temporada en que no paran de descubrirme cosas. Por suerte voy acotando males y con las plantillas parece que voy dejando atrás la maldita fascitis plantar. Mi cuñada ha amanecido con varicela y mi hermano tiene un bonito virus estomacal que le ha hecho pasar casi todo el día pegao a la taza del water... Alguien sabe a quién hay que rezar para que nos dejen un poquito en paz?

Llevo días muerta de frío y  a punto de encender una hoguerita en mi salón. Veo fotos de Nueva York nevado y pienso qué diantres hago tiritando aquí cuando allí podría estar haciendo un muñeco de nieve en Central Park. Volveré. No sé cuándo pero ahora estoy segura de que volveré. Menos mal que para los ratitos de tiritona,  Lúa busca consuelo en mi regazo y las dos nos damos calor mutuo.
En fin, así van pasando estos días a la espera de las consabidas fiestas navideñas. Otra oportunidad para volver a ser niña y vivir algunos momentos con ilusión.

Aunque realmente creo que lo que más ilusión me hace son los dos días libres pendientes que me han aparecido en el curro (sin que nadie sepa dónde estaban escondidos) y que me van a permitir hacer un mega puente a primeros de año. YUPI!!


martes, 16 de julio de 2013

Extremidades


Si, lo reconozco... es difícil curar una fascitis plantar cuando no permites que te toquen los pies... En eso, mi fisio (que es muy sabia) tenía toda la razón. Y no sé si tendrá que ver, pero como no hago carrera con los pies, los últimos días han estado centrados en las otras extremidades.

El miércoles salí a tender la colada en la corrala. La ventana de la cocina da al corredor de la corrala y me fijé que la había dejado lo suficientemente abierta como para que cualquiera que pasara pudiera meter la mano. Acerqué la mía para cerrarla y zas!! apareció de la nada la garra de Lúa para cazarme.

Pegué un bote del susto, pero al momento estaba riéndome como loca pensando en si eso le ocurría a algún vecino. Eso si, el raspón me lo llevé, claro. Y es que la chiquitina es tímida pero cuando de cazar se trata... si no que se lo digan a las moscas y mosquitos que osan colarse en casa estos días... ni uno, queda sano.

Por otro lado, me asombra la rebeldía de Zami ante las nuevas tecnologías. Ella sigue feliz en su mundo analógico. Pero le encanta toquetear mis cacharros. Ya "he mandado" varios whatsapp extraños porque cuando escribo, ella manotea sobre la pantalla de mi móvil con el tino de darle al icono de enviar. Si alguna de mis amistades recibe algo extraño, por las diosas, pensad que ha sido ella!

Por si fuera poco... le enseñaba ayer el ebook que me ha tocado en un sorteo y que por pereza aún no había echado a andar, cuando con sus manoplas y en un par de manoteos que soltó al azar sobre la pantalla sin mirarla siquiera, configuró en un plis el lector ¡en euskera! No me lo podía creer. Me quedé mirando la pantalla tactil con la boca abierta. Mis ojos anonadados iban de la pantalla a su cara de "qué pasa? sea lo que sea yo no he sido" sin dar crédito. Me costó un ratín devolverlo a un idioma que domino algo más como es el castellano.

Y después del momentazo euskoebook, a ella le entró el sopor y a mí me dio la tontuna. Decidí hacerle una limonada para que cuando despertara de la siesta que tuviera algo fresquito que beber.¿Quién me manda? Un bonito tajo de varios centímetros adorna mi dedo pulgar izquierdo.

No sé si quedarme con las garras de Lúa, las manoplas de Zami o mis manazas torpes. Se admiten sugerencias.

domingo, 28 de abril de 2013

Un día para mí


Domingo. Por primera vez en un mes hoy no trabajo, no hay nadie en casa y no he quedado con nadie. Hoy es un día para mí.

Levantarme, desayunar tranquilamente, darme una ducha caliente... a mi ritmo, saboreando cada acto, percibiendo el transcurrir del tiempo, siendo consciente de las sensaciones corporales que me provocan estirarme, masticar, dejar que el agua resbale por mi piel...

En un rato iré a por la paella. Mi típico plato de los domingos que ya no recuerdo ni cuándo fue el último día que la comí.

En la calle, por delante de mi puerta pasan los corredores de la Maratón de Madrid. Desde el saón oigo los aplausos de las personas que les animan, las voces de apoyo... y siento que eso es ahí afuera... Dentro, sobre el sofá, Zoe y Lúa dormitan ajenas al frío, después de haber jugado un rato.

Me gustan estos días tranquilos, cuando siento  que la vida discurre, que tan sólo fluye...

En las últimas semanas no he parado y me siento algo exhausta. Aunque lo que en realidad acaba más con mi energía son los malos rollos que percibo alrededor. Odio verme envuelta en situaciones rocambolescas. Cuando eso ocurre simplemente me voy... y eso estoy haciendo.

Quizá esta vez tenga también que ver con que tengo los niveles de ferritina y de vitamina D por los suelos. No puedo permitirme desgastarme más. Lo bueno es que la médica me ha recomendado que tome el sol y estoy pensando que me voy a pasar una semana tumbada panza arriba en Central Park haciendo lo mismo que estoy haciendo hoy... viendo pasar la vida...

jueves, 18 de abril de 2013

Seis caricias... y más.



¡Al fin una noche tranquila en casa!

Pongo el nuevo cd de Andrés Suárez. Barro los pelos que sueltan Zoe y Lúa. Ordeno el montón de libros pendientes de leer. Canturreo.

Somos el norte y el este, al sur de piedras y charcos.

Pienso en cómo se alargan los días. Miro la luz descender en mi barrio. Deseo estar en tu patio.

Intercambian cartas... y mira los labios de ella como miran los suicidas... suben al cuarto a navegar sobre su espalda... El tiempo es demasiado largo hasta mañana... este mundo, que no está hecho para el corazón por fuera... cruzar el charco que son sólo 6 caricias...

Ceno y termino de ver un capítulo de The good wife. Intento esquivar la migraña pero la siento agazapada. Recuerdo que tengo que ver unas pelis para la programación del Cine Fórum que coordino. Siento sueño.

Tardas en amanecer... me pierden las maneras. Lo que no se ve, es lo que antes despierta... Creo que ya he estado aquí... eres la del cuerpo de flores la del mes de abril...

Si... el tiempo es demasiado largo hasta mañana... Qué ganas de que sea mañana por la tarde. Buenas noches, mundo.






domingo, 10 de febrero de 2013

Me han regalado un poquito de mar.


Cuando a finales de octubre estuve en Tarragona, comenté lo bien que me sienta el mar. Frente a él puedo dejar que brote todo cuanto soy y mis emociones fluyen de un modo realmente especial.

Este fin de semana, he tenido el inmenso placer de recibir en el Rincón del Arco Iris a mis amigas de Tarragona, Siempre Suya y Laquetecuén. Y sabiendo que estoy más sensible de lo normal y que por ahora no me puedo desplazar hasta allí, me han hecho uno de los regalos más sencillos y lindos que he recibido nunca. Me han regalado un poquito del Mediterráneo. Me han traído una botella con agua, llena de la luz y de la calidez que definen a ese mar tan nuestro.

Ha sido un fin de semana especial, lleno de su cariño, de sus risas, sus palabras y su saber escuchar...

Receta para ser feliz:

Comparte una exposición con tus amigas llegadas de Tarragona. Organízate para quedar con blogueras madrileñas y también con unas cuantas blogueras manchegas con las que ríes, comentas y disfrutas.
Vete después a cenar con esas mujeres que hacen especial cada momento. Bébete no se cuántas copas de vino blanco durante la cena y declárate borracha de forma oficial (todas se interesarán por ti)
Vuelve haciendo alguna s a casa. El domingo despierta con una maravillosa resaca a cuestas pero con una sonrisa reflejada en la mirada al recordar palabras y gestos del día anterior.
Queda con blogueras madrileñas para comer. Descubre antes de llegar al lugar donde quedaste un restaurante asturiano y que tus amigas te inviten a comer un centollo, así, de aperitivo.
Disfruta de una pequeña cantidad de vino blanco durante la comida para paliar los efectos de la ingesta masiva del día anterior.
Acompaña a tus amigas a coger el tren y despídete de ellas considerándote una mujer afortunada al poder contar con la amistad de personas así.



Apenas 45 horas que han dado para tanto, y tan poco a la vez...En realidad a mí me ha dado vida. Me llena compartir espacio y momentos junto a mujeres así de especiales.

Ahora me queda mi Mediterráneo acristalado para recordar que el mar siempre está al final de mis emociones y al principio de mis sentimientos. Ese mar frente al que nos sentamos una mañana de octubre Pena Mexicana y yo, para dejar que nuestra agua interior se fundiera con la marea.
 

Hoy les decía a Siempre Suya y Laquetecuén que gracias a Pena hemos estrechado tanto los lazos. Ella fue la que propició con su situación personal que nos cerrásemos sobre ella tratando de acompañarla en su ruptura de pareja y su posterior marcha de España. De alguna manera, que eso ocurriera no sólo influyó en su vida. Hizo la nuestra mucho más rica al permitirnos conocernos y compartir una experiencia así de dura.

Pena, te hemos tenido presente todo el fin de semana. Te echamos mucho de menos.

lunes, 28 de enero de 2013

La gata despertador


Entre las muchas cualidades de Zoe, hay una que me lleva demostrando un par de meses y que me tiene totalmente desconcertada. Me imagino que la ha ido adquiriendo a través del tiempo que lleva a mi lado. De aquí a nada hará dos años.

El caso es que extrañada por esta nueva habilidad, la he comentado entre familiares y amigos sin que nadie me haya dicho que conoce casos similares. Obviamente lo cuento aquí porque estoy muy orgullosa de mi Zoe y porque necesito que las que tenéis gatos me digáis si los vuestros muestran también esta extraña cualidad.

Resulta que yo me tengo que levantar cada día a las seis de la mañana para ir a trabajar. Podría empezar a quejarme de que a esas horas no soy persona, que llego al viernes destrozada...pero hoy, la protagonista del post es ella.

Os decía que me tengo que levantar a las seis. Pues bien, desde hace una temporada, unos 10 o 15 minutos antes de que suene el despertador Zoe entra en la habitación y comienza a rascar la puerta hasta que me oye jurar en arameo. Si falla el rascado de la puerta porque estoy totalmente roque viene hasta la cama y comienza a rascar el canapé. En esos momentos muto en la niña del exorcista.... Y si con eso no consigue despertarme, se sube a una balda que tengo encima de la cama utilizándome como trampolín y de manera certera, deja caer sobre mi cabeza pequeños objetos.

Después de probar varias veces conmigo su puntaría con velitas he decidido que me levanto a mi hora. No porque tenga ganas de ir a trabajar, sino por el bien de mi cráneo. En cualquier caso, cuando me levanto miro la hora, para ver cuándo ha venido. Y la muy gata lo clava. Hoy ha entrado a las 5:57

Me he puesto a mirar en google y no hay información fiable acerca del tema. Pero he encontrado una cita de Jim Davis, el creador de Garfield. Dice que “los gatos saben por instinto la hora exacta a la que van a despertarse sus amos , y los despiertan diez minutos antes”


Pero entonces...por que la muy jodía no se entera de que los fines de semana son sagrados??????
 
 
 

domingo, 20 de enero de 2013

Antes de que se cierren mis ojos



Las que habéis estado alguna vez en el Rincón del Arco Iris ya conocéis la distribución de mi casa, tan típica de principios de siglo. Del pasado, no de este. Para las que no habéis estado, os diré que mi habitación y el salón se comunican por un vano, una oquedad grande en la parte superior de la pared.


En ese vano suele tumbarse a menudo Zoe para contemplar las cosas desde la altura. Lúa tardó unos meses en llegar hasta arriba, pero con lo inquieta que es, no se queda mucho rato. Utilizan la mesa del salón como trampolín. Desde ahí se impulsan para llegar. Y cuando se hartan de estar ahí, bajan a través de la mesa o se pasan a la habitación y saltan a mi cama.


Por las noches, cuando me acuesto, la luz de las farolas de la calle entra por el balcón que queda justo enfrente del vano y desde allí se refleja en el armario de mi habitación.


Bajo el edredón nórdico, doy vueltas sobre mi propio eje mientras encuentro la postura esperando que me venza el sueño. Al cabo de un rato, me hago un burruñito y me quedo mirando hacia el armario. En esos momentos, Zoe suele estar a mi lado y Lúa subida al vano.


Contemplo su sombra reflejada en la puerta del armario, sus orejas puntiagudas y su esbelta figura. Permanezco unos minutos pensando en toda la ternura que me provoca cada vez que me mira con sus grandes y redondas pupilas. Sonrío mientras recuerdo las charlas que me da con sus alegres “mia!” y cómo me ronronea mientras masajea mi tripa en tardes perezosas.



Así, mientras veo su sombra recortada, la tranquilidad y el sueño se apoderan de mí. Y pronuncio su nombre, la llamo por última vez en el día, antes de que se cierren mis ojos.







sábado, 29 de diciembre de 2012

...Y que le gusten los gatos


Hablaba el jueves con unas amigas en el Entredós sobre el tema de las parejas y las mascotas. Que conste, que el término mascota no lo utilizo yo. Para quien me conozca, sabe que Zoe y Lúa no son mis mascotas, sino los seres vivos con los que convivo. Y tienen todo mi respeto además por supuesto del amor que las profeso.

Verticana comentaba que le tiene mucha alergia a los gatos y que por el tipo de vida que lleva (viaja largas temporadas por trabajo) no puede tener animales en casa. Su novia, que se ha mudado de ciudad para vivir con ella, echaba tanto de menos a sus animalitos que ha conseguido tener uno aquí...un hamster ruso. Si, de esos que no para por la noche de dar vueltas a una rueda...En el Rincón del Arco Iris sería imposible tener uno...no sé si Zoe se lo zamparía de un bocao pero si no lo hace ella, lo mataría yo la segunda noche que no me dejara dormir.

Arpo por su lado decía que pasa de convivir con animales porque no le gustan y que no quiere tener responsabilidades. Ella con sus plantas ya tiene. Eso si, se queda al cuidado de plantas y animal de Verticana cuando tiene que irse.

Tina tenía una postura algo similar a la de Arpo pero menos radical. Sabe que ahora no quiere animales en su vida porque no quiere tener esa responsabilidad, pero no le importaría convivir con ellos si conociera una mujer que los tuviera.

Obviamente yo vivo feliz con mis gatas. De hecho hay muchos días que estoy deseando llegar a casa para verlas, acariciarlas y disfrutar con sus ronroneos, sus weeeeee o miá!, sus carreras por la casa, sus miradas intensas...

Es curioso cómo cada persona lo piensa o lo vive de un modo diferente, Arpo me dijo que si conociera a una chica que no le gustaran los animales o no quisiera convivir con mis gatas qué haría yo...Decirla adiós, por supuesto.
 

 
 
Mis gatas son mi familia afectiva y forman parte tanto como yo del Rincón del Arco Iris. Se puede decir que vamos las tres en el mismo pack. Así que tengo claro que la mujer que conozca y de la que me enamore deberá tener una serie de cualidades: ser buena persona, inteligente, cariñosa, que me haga reir, visible...y que le gusten los gatos.
 
 

martes, 25 de diciembre de 2012

La materia de la que están hechos mis sueños


No recuerdo que de pequeña me leyeran cuentos. Mis padres no estaban a la hora a la que me tenía que ir a dormir. Me acostaba, la luz se apagaba y allí quedaba yo, a solas con las sombras y los fantasmas.

Aprendí a leer con un libro de Cela, unos cuentos cortos que no me gustaban. Después llegaría Mujercitas, la gran historia que me enseñó con cinco años, que la vida no debía ser como te dicen que debes vivirla. Y mucho más tarde llegarían cuentos clásicos pero a esas alturas, poca influencia tenían ya sobre mí.

No, no crecí creyendo en princesas y príncipes encantados, ni en reinos maravillosos, ni en zapatos que encajarían en mi pie. Tan sólo esperaba la Navidad. Era la época de jugar, de ir a Cortylandia, de ver el 1 de enero los saltos de esquí...nadie nos dijo que años después sería la época de las ausencias, de las broncas, de las lágrimas...

Este año ha sido el más duro, el más triste y difícil. Si, tengo familia...algunas me habéis escrito diciendo que disfrute de ese hecho. Es complicado cuando los lazos familiares se resumen a lo que pone en el registro civil. Y duele cuando ves al que una vez fue tu héroe, hundido, cómo se encierra tras un muro y busca aislarse en su dolor. No puedo hacer nada. Sólo estar ahí para cuando quiera salir, hablar y pedir ayuda.

Mientras, disfrutaré con el libro y los calcetines que me he regalado para festejar y festejarme. Y aunque la Navidad ya no representa la alegría ni la ilusión, buscaré esos momentos que me hacen feliz...descubriendo lugares perdidos de Madrid, contemplando las nubes, pasando tiempo con Zoe y Lúa, compartiendo el Rincón del Arco Iris con quien quiera acercarse, planeando mi viaje a Nueva York...porque esos momentos son la materia de la que están hechos mis sueños.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Mi dulce paracaidista


La primera vez que la vi se presentó ante mí con una amplia sonrisa y una bandeja llena de magdalenas caseras. Debió pensar que era lo mínimo después de aterrizar de aquella manera en mi casa. Ella misma se definiría después como la paracaidista que me cayó del cielo.

La tarde anterior me había escrito un correo explicándome que le habían tocaso unas entradas para ver en Madrid (al lado de mi casa) un concierto de una de sus artistas favoritas, y pidiéndome alojamiento. Por suerte, había espacio en el Rincón del Arco Iris y le gustaban los animales. Así que yo accedí y ella se presentó con la que ahora es su ex y la bandeja de las magdalenas.

Apenas estuvieron 24 horas y desde luego ella habló poco. La que más cotorreaba era su entonces pareja. Pero algo debió de hacerme tilín dentro. Aquello fue el principio de una gran amistad. Si, porque antes de aquel viaje nos comentábamos los blogs, pero aquella visita fue la primera de una serie de viajes en los que venía a Madrid, pasaba por aquí de viaje a otro lado o yo iba a su casa y pasábamos días juntas.

Entre medias líneas y líneas de correos, conversaciones telefónicas, silencios cuando lo hemos necesitado y mucho respeto. Quizá es lo que más ha habído entre las dos, un profundo respeto. En este tiempo compartido hemos tenido algunas experiencias similares. Hemos reído, hablado, cantado y disfrutado mucho....mucho...del año y medio que ha pasado desde su primera visita. Hemos tenido también discrepancias y hemos discutido con una base de enorme cariño y ese respeto que antes mencionaba. Me ha dado cobijo en algunos momentos. no sólo en su casa, sino en su cabeza y su corazón. Me ha tratado como a una hermana pequeña aconsejándo y dándome lo que ella llama zapes, que son collejitas verbales. Ays mari!! la de zapes que he aguantado!! 

Lo más curioso de todo es que a pesar de esos zapes, yo nunca la he dejado de considerar mi dulce paracaidista...y lo de las magdalenas no tiene nada que ver!! Más bien tiene que ver con la dorma que ha tenido de conducirse conmigo. En la tranquilidad con que siempre me ha tratado, en lo asertiva que ha sabido ser siempre y en la certeza de que aún en los momentos de silencio ella estaba ahí, disponible por si la necesitaba. Fue la ternura que había tras sus risas, sus frases cortantes o los zapes....la que me hizo poco a poco incorporarla a mi familia elegida, esa que vamos formando las personas a lo largo de la vida. Y ahí se ha quedado.

La visité por última vez en su casa en septiembre. Como siempre reímos y en este caso disfrutamos con la presencia de Siempre Suya y Laquetecuén. Aproveché para cepillarle el pelo a su perra Laika, de la que me enamoré la primera vez que la visité. Fueron unos días estupendos pero esta vez volví con gran tristeza anticipando que ya no volvería a aquel rincón de paz ni vería más a aquella preciosa perra que me robó el corazón.

Foto by Laquetecuén


Efectivamente así ha sido. Ahora ella parte, para comenzar de nuevo y a la vez continuar con su vida en México, su país de origen. Estos dos últimos meses he tratado de acompañarla, dejando de lado la idea de que antes o después tendríamos que despedirnos, en este otoño tan lleno de marchas y ausencias para mí.

Ha llegado el momento, pichurra. La vida me hizo un precioso regalo poniéndote en mi camino y permitiéndome aprender tanto de ti. Te prometo un gran abrazo de despedida, pero no puedo prometerte no llorar, porque ya me están brotando las lágrimas.



Foto by Laquetecuén


…¡Buena suerte en el nuevo rastro que sigues, Dueño de la selva! Acuérdate de que Bagheera te quería. 
-Ya has oído- Dijo Baloo. No hay mas, vete ahora. Pero antes acércate, ven ranita mía. 
-Siempre es duro mudar de piel- observo Kaa mientras Mowgli sollozaba largo rato, puesta la cabeza sobre el lado del oso y anudados los brazos a su cuello, mientras Baloo intentaba débilmente lamerle los pies. 
-Las estrellas se apagan- dijo el Hermano Gris, olfateando el viento del alba. 
¿Dónde dormiremos hoy? Porque desde ahora vamos a seguir nuevas pistas...



viernes, 7 de septiembre de 2012

Este momento

{este momento} - un ritual de viernes. Una sola foto, la captura de un momento de la semana. Un simple momento especial, extraordinario. Un momento para hacer una pausa, disfrutar y recordar. (Extendido por Farala)










viernes, 3 de agosto de 2012

Este momento

{este momento} - un ritual de Viernes. Una sola foto - sin palabras - la captura de un momento de la semana. Un simple momento especial, extraordinario. Un momento para hacer una pausa, disfrutar y recordar. Inspirado por Farala




miércoles, 1 de agosto de 2012

Redes

Llevo algo más de dos años con el blog. Unos meses antes había encontrado el blog de Marcela y había comenzado a leeros a muchas de vosotras Después me decidí a abrirme uno para mí...una habitación propia. Los dos factores determinantes para abrirlo fue la necesidad de expresarme y la necesidad de conocer gente nueva...relacionarme con otras mujeres (soy tan original que al principio no pensaba ni el ligar). Leyendo diferentes blogs se intuía que había una red afectiva creada, un grupo de amigas que en muchos casos todavía no se habían llegado a conocer fisicamente pero que estaban deseando coincidir para concretar esos encuentros que se daban en cada post.


Comencé a asomarme timidamente pero con muchas ganas de participar. Recuerdo que Candela escribió acerca de montar una quedada en el Residencial para asustar a las maris y los niños. Pedía que fuéramos pensando en lemas y yo comenté algo así como que lo iba pensando. Farala contestó...Se nota que tienes ganas de ir!! Casi me muero de verguenza pensando que me había autoinvitado.

A lo largo del año fui entablando conversaciones y estrechando lazos con algunas. Esa fue la semilla del "Verano de los viajes inesperados", como lo definió Pena Mexicana, durante el cual tuve visitas en el Rincón del Arco Iris y pude confraternizar con otras blogueras en sus lugares de residencia. Fue una experiencia muy enriquecedora para mí. Recuerdo las visitas con mucha alegría, con infinita ternura, llenas de buenos momentos, de sonrisas, de abrazos, de poner en común historias, de ayudarnos a curar heridas y a cuidar cicatrices...Para mí fue un verano maravilloso, uno de esos veranos que todas guardamos en la memoria. Habitualmente es uno asociado a la adolescencia o juventud. A mí me ha pillado ya algo más mayor pero eso no le resta ni una pizca de la magia que tuvo.

Este verano podría decirse que ha tenido ya elementos del anterior. Han venido blogueras a casa, algunas sin ni siquiera haberlo planeado ellas. Hoy vienen en visita express Pena y su Güera y tengo previsto reunirme en unos días con Etcetera. Eso si, se ve que no tenemos suficiente con las redes que creamos a través de los blogs. El otro día llamé a una bloguera y mientras hablábamos por teléfono le suena el móvil..."Uy que me llama Farala...espera que ahora te llamo..." Y si no es por teléfono, pues coincidimos en el facebook y nos dedicamos a comentar las pruebas olímpicas. Si señora, le hacemos la competencia al duo formado por María Escario y Paloma del Río!!

Gimnasia de chicas que parecen niñas
No sé si seguirán haciéndolo...antes les retrasaban la primera regla con medicación
Pues imagínate cómo será ahora...
Vaya gasto en manganeso
Con la crisis que hay...menos mal que lo compensan con lo poco que comen...
Dicen de estas que tienen 20 años y no aparentan ni 13
Les pasa como a mí, que nadie me echa la edad que tengo...empezando por tu señora!
Suertuda!!
Cómo me gustaría poder hacer eso en las barras asimétricas...
Y en la vida guapa. Cambiar con esa facilidad y moverse con gracia en cualquier barra...
Incluída la del bar, no?
Sobre todo esa.
Te veía venir con lo de la barra
Mustafina será hija de Mustafá, no?
Musta-fina y segura...y por supuesto...con alas...Hija del gran Mustafá.
Hostión de la china en la boca, pero sólo hablan de su rodilla.
Es que mi prima, Paloma del Río es muy comedida.
Ya lo veo, ya. Ansiosa estoy por volver a saber de la rusa Mustafina.
La Susovitina esa tiene cara de vieja.
Es que con ese nombre...La Suso
Parece uno de los amigos de Mario Vaquerizo...
Pero es flexible que te cagas, se ha dado a si misma una coz en la nuca...
Has visto que las chinas llevan las mochilas llenas de peluches?
Lo mismo se los han comprado en el "todo a un euro"...

 

Seguro que siempre habrá alguien que piense que es como un guetto, pero lo cierto es que me importa un comino. Soy feliz compartiendo momentos con otras blogueras. Y si...por qué no decirlo...creando una cultura lesbiana a través de todos estos intercambios que hacemos por medio de los diferentes canales.

lunes, 2 de julio de 2012

De resaca


Hoy y mañana serán días de resaca. Para algunas por el largo fin de semana de juerga que han vivido...la Manifestación del Orgullo LGTB, la final de la Eurocopa...para otras quizá la resaca sea más emocional.

Ese es mi caso. El fin de semana ha sido intenso. Comenzó con la llegada de Pena Mexicana que venía a disfrutar del Orgullo y de la hospitalidad del Ala Norte del Rincón del Arco Iris. Habíamos programado una cena con algunas bolloblogueras...poca cosa que aunque el Rincón es enorme, me gustan las celebraciones íntimas. Con lo que no contaba es que se me llenara la casa de gente!!

6 bolloblogueras, 1 consorte, 1 niña con club de fans propio, 2 gatas, 1 cuscús, 1 humus, 1 guacamole...y diversos aperitivos. Todo ello regado por el fabuloso vino que trajeron Siempre Suya y Laquetecuén. Debido a la copiosa cena que tan bien cocinó Pena, habíamos pensado poner de postre una macedonia de frutas pero las invitadas optaron por un fabuloso cocktail de champán. Total, que para las 12:30, con la niña ya rendida, la conversación tomaba un cariz cultural y se empezó a hablar sobre los huevos del perro de Siempre Suya y de cómo le hace la depilación brasileña para que los lleve arregladitos.

Esa noche descubrí que no soy nadie...a las 3:30 de la mañana tuve que pedir amablemente a mis invitadas que levantaran de una vez el pandero de las sillas y se retiraran, ya que corría el riesgo de romper algún vaso al caerme dormida sobre la mesa.

El sábado, con sólo 4 horas de sueño nos levantamos Pena, mi resaca (creo que competía en tamaño con el mono de Candela) y yo. Media mañana vagueando, paseo por Chueca y a comer con la canosa y su mujer unas delicias mexicanas.


Lo de la Mani...seguro que lo leéis en otros post. Nos pasamos media tarde sacando del armario a los que quisieron. Pero en el sentido más literal. Habíamos construido un armario de cartón en casa de Hormiga la semana pasada. Y megáfono en ristre, fuimos animando a la concurrencia para que protagonizaran sus propias salidas del armario. Desfilamos como pudimos y por esas circunstancias que se dan el día de la Mani, terminaron durmiendo en casa Candela y una amiga.



De la Mani sólo diré que conocí en persona a Encantada, Desde la Balconada, Nosu, Tortuga, Copo, Que estuvieron también Jam, Farala, Kali, Hormiga, la antes citada Candela...seguro que se me olvida alguna. Eso si...eché mucho de menos a Etcétera.

Entre todas contribuimos a pasar una tarde noche genial!!

Así que hoy hemos hecho una comida de bolloblogueras para poder comentar todo lo sucedido ayer y despedirnos de las que se tenían que marchar. En un momento determinado, Farala me ha invitado a ver en su casa el partido. Como no parecía que fuese a ir nadie más me daba corte y le he dicho...es que si no va nadie...y me ha contestado de un modo muy natural, “pues te vienes y lo vemos en familia”. Se me ha encogido el corazón y se me han aguado los ojos. Después, al despedirme de Pena me he abrazado a ella y de nuevo notaba las lágrimas al borde.

Como le he dicho a las chicas, estoy bien. Pero me he dado cuenta de que estoy muy blandita. Que lo que me ha ocurrido en la última semana me ha hecho ser más consciente de un hueco que tengo en mi vida y que me gustaría llenar. Y eso, exáctamente eso, es lo que me tiene con el ánimo decaído en algunos momentos.

Cómo era? Respirar y atravesarlo... Si. Resaca emocional.


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