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jueves, 18 de agosto de 2016

Al norte del viento del este


Hoy he descubierto que hay un faro junto al mar de esa tierra que nunca quisiste. De repente he sentido la necesidad de llegar hasta él. De que su luz me descubra tus huellas. O alumbre el camino que me pueda llevar hasta ti.

Me he apresurado a escribir a una amiga y me ha prometido que iremos.
Hace un otoño, estuvimos sin que yo lo supiera, a 3 kilómetros al sur del faro. Buscábamos cruzar las rocas donde las olas se resquebrajaban y llegar hasta la playa. Aspiré el olor a salitre y dejé que la espuma me empapara. No pudimos pasar hacia el otro lado. Corríamos el riesgo de caer sobre ese mar poco tranquilo.

Mi vida parece la historia de los faros que no pude tocar. Quizá si hubiera podido llegar hasta ellos no necesitaría cruzar tantos puentes. Quién sabe.

Cuando subí a visitarlo el acceso estaba cerrado por la obra de la remodelación que le hicieron


Paseando con la activista coqueta por el puerto de Santoña, se nos hizo tarde y no pude llegar a tocarlo.
























La carretera cortada. El acceso cerrado.... Pero pude bajar hasta la playa y encontrar un paraje tan hermoso que me dejó sin palabras.










Me encaramé a su muro Pude ver que allí vivía una familia. Me dio miedo saltar la pared encalada por si me veían los niños que jugaban a la pelota.

Volveré este otoño a esa playa donde sopla el viento del este. Acariciaré la marisma y contemplaré el vuelo de los charranes y las gaviotas. Vadearé las dunas y te soñaré con el pelo revuelto teñido de nubes.

El faro me espera. Y yo a ti.


Y  contemplar el atardecer desde el faro...


* todas las fotos han salido de Internet

jueves, 14 de julio de 2016

Auditivamente kinestésica

Llevo toda la semana absolutamente descentrada, pensando en lo que pasará en los próximos días. Visualizando, que me han dicho que da resultado...

Así, el martes me tenía que ir a Tres Cantos, a un curso que me iba a dar mi empresa. Pero por aquello de que se me va la olla muymucho, a las 8 estaba sentada en mi puesto de trabajo en Alcobendas. La cara de mi jefe al verme allí sentada fue un poema. La mía cuando me di cuenta del error, mejor no la describo.
Total, fui al día siguiente. En el curso explicaron que hay tres tipos de personas basándose en teorías psicológicas. Visuales, auditivas y kinestésicas. Y por lo que estuvieron comentando, yo tengo gran parte de la tercera, aunque también presento rasgos de la segunda. Por si no conocéis el tema, os diré que las personas kinestesicas tendemos a captar la realidad y a relacionarnos con nuestro alrededor, a través de las sensaciones corporales y las emociones.

Me gusto lo que nos estuvieron comentando, el saberme reconocida y el poder ponerle nombre a cosas que siento. No me atreví a preguntarlo, pero me huelo ademas que mi sinestesia tiene que ver con que sea kinestésica.

Y una vez que le pones nombre a algo, echas la mirada atrás y te das cuenta de que ahí ha estado siempre. Declararme a menudo yonki de sentimientos, mi gusto por los abrazos, por los masajes sensitivos y esa necesidad de vivir momentos especiales como forma de ser feliz.

Hay momentos en mi vida que guardo en esa cajita especial de la memoria. Momentos que aunque desprovistos de importancia objetiva, se han quedados anclados en mi alma como los mejores que he vivido. En muchos de ellos reconozco un rasgo común. Para mí han sido hermosos, han tenido una particular belleza que me ha traspasado la piel y me han llenado de sensaciones físicas y espirituales.

Para San Juan, me fui con mis heteras a casa de una, que se ha mudado a El Campello. Tenia muchas ganas de playita, de sentir el sol y sobre todo el agua. Tuvimos la suerte de que había luna llena para la noche de San Juan y la ocasión propició que cumpliera uno de mis sueños.
De madrugada y tras quemar el papel con lo que quería alejar de mí, decidimos bañarnos. La temperatura del agua era perfecta y junto a nuestra hoguera, se extendía sobre el Mediterráneo, el reflejo de la luna llena. Siempre había pensado que el reflejo de la luz en el agua era ficticio, de los que al acercarte tú, se va alejando... pero no.

Me desnude y me fui adentrando en el agua. Sentí que ese mar me acogía al tiempo que mis ojos apresaban la belleza del momento. Rodeada de amigas, era casi incapaz de articular las palabras que necesitaba. Fue pura belleza, plenitud, comunión con el agua y la luna, elevada justo encima de nosotras. Fue calidez y amor por este planeta y esta vida que me ha sido regalada. Fue magia y marea. Fue murmullo de olas y latidos. Fueron lágrimas ligeras de emoción.

Fui piel.




miércoles, 17 de junio de 2015

Otra vez como si fuera la primera


Ya está. Ya fui a Nueva York y ya volví. Aún ando asimilando las vivencias y la intensidad de este viaje mientras me destroza el jet lag. Paso el día quedándome dormida por los rincones y de noche me espabilo. Sólo espero que se pase pronto porque no soy persona.

En algún momento he pensado que no merecía la pena el viaje por lo mal que lo estoy pasando desde el domingo, pero no es cierto. He vuelto a la ciudad que me encanta, que no deja de sorprenderme y he recorrido lugares nuevos, donde no llegué hace dos años. Me he sentido neoyorkina en muchos momentos. Que ya sé que es una gilipollez, pero es mi gilipollez y me siento feliz con ella. Me he manejado muy bien en el metro, he adivinado la calle que venía a continuación, el edificio que estaba a punto de aparecer a la vuelta de la esquina... supongo que años de mirar fotos, de buscar lugares en el mapa, me han hecho un poquito de allí.

Fue maravilloso el paseo en barquito al atardecer, el recorrido en solitario la última mañana por Central Park, los grafitis de las últimas avenidas, la visión de Manhattenge, el mercado de Chelsea, la langosta de Maine, las vistas nocturnas desde el Empire, encontrarme la bandera gay izada en Wall Street y la cantidad de bollos visibles y masculinas que fui viendo. Me llamaron mucho la atención las mujeres negras. Algunas eran muy atractivas y otras tenían una fuerza en el rostro y una energía increíble. Me encantó una policía que a la salida de Central Park le pregunté si sabía dónde estaba el metro más cercano y me dijo "si". Se me quedó cara de pava. Cuando al segundo caí en que me estaba vacilando nos empezamos a reír las dos con la broma y charlamos de forma distendida.

Pero no os puedo mentir... el momento que más odio de los que he pasado allí, tiene que ver con el que más me ha gustado... Me enteré por Internet de que mientras yo estaba haciendo el gilipollas en Chinatown, las protagonistas de Orange is the new black estaban en Times Square presentando la 3ª temporada. Me tiré de los pelos y me faltó tiempo por la noche para ir hasta allí a ver el escenario que habían montado. Y al llegar me encontré a un montón de mujeres con el uniforme de la cárcel, promocionando la serie junto a los cilindros con las imágenes de las protagonistas..... Si, hice nuevas amigas y allí mismo me declaré al cilindro de Alex Vausse!

He descubierto que aún tengo la capacidad de ver la ciudad como si nunca hubiera estado. Espero que algún día pueda repetir la experiencia. Aunque no será repetir porque hay tantos aspectos diferentes de Nueva York que cada vez es un viaje distinto.


















lunes, 19 de enero de 2015

¿Estas cosas sólo me pasan a mí?


El principio de año ha sido bastante desasosegador. La muerte anunciada de mi tío se produjo la noche del día 6, así que empecé mis vacaciones pendientes del año anterior con un tanatorio y un entierro.

La vuelta al trabajo ha traído consigo la noticia de un cambio en mi centro de trabajo. Nos mudamos a la sede central de la empresa y el cambio en si conllevará una rebaja en el dinero que percibo anualmente así que no estoy muy contenta que digamos.

Pero entre tanto momento amargo, ha habido un par de situaciones de esas que cuando las recuerdas al cabo del tiempo, terminas riendo bastante.

En mis cortas vacaciones me fui a un spa, a "tomar las aguas". Dejé las cosas en la taquilla que había en el vestuario y corrí presurosa en busca de las burbujas del jacuzzi y los chorros de la piscina. Cuando terminé el circuito, descubrí con horror que la llave de la taquilla había desaparecido de la pulsera de goma que llevaba en la muñeca. Muerta de frñio, en bikini y tapada escasamente por la toalla, tuve que salir a la recepción a decirle al encargado lo que había ocurrido para que me dejara la llave maestra de las taquillas. Mi gozo en un pozo... no existía dicha llave. En un momento me vi como aquella bloguera que se olvidó la toalla y al salir de la piscina tuvo que secarse con su propio abrigo.

El encargado me pidió que esperase a que terminara una gestión y me ayudaría a buscar dentro del spa. Mi acompañante ya estaba seca y vestida y yo seguía tiritando. Al cabo de media hora, apareció la llave en el fondo del jacuzzi. Estaba mimetizada con el fondo azul pero tuve la suerte de que una chica la pisara. Si no, ya me habría sacado algún zaping en la tele como la loca del bikini en enero por la Gran Vía.

Y para rematar el fin de las vacaciones tuve el funeral por mi tío. Metidos en el coche en un atasco de cojones y con los nervios de mis padres a flor de piel descubrí con horror que se me habían roto los pantalones que llevaba. Y no era un agujerito, no... un agujero en la zona baja del pubis, junto a la cremallera,  por donde cabrían dos dedos (no seais mal pensadas) mas una raja que iba descendiendo por la pierna. En ese momento las bragas de colores ya asomaban y era difícil, por no decir imposible, disimular el estropicio.  Así que me callé para no caldear más el ambiente, dejé caer sutilmente el pañuelo que llevaba al cuello y entramos en la Iglesia, directos a un banco de la primera fila con 10 minutos de retraso. Ignoro si alguien percibió mi curiosa forma de avanzar por el pasillo, con un estilo a medio camino entre una gheisa y chiquito de la calzada.

Creo que he acumulado en una semana los momentos surrealistas de todo el año. No more please!!

miércoles, 20 de agosto de 2014

Días previos


Abro la puerta del balcón ahora, tan tarde, para que entre el fresco y sobre todo el sonido de los grillos y las chicharras que abundan en mi barrio.

Apenas hay tráfico y el mayor ruido proviene de las gatinas que andan correteando por el pasillo y practicando pressing-cat.

Busco el silencio exterior para contrarrestar el ruido interno. Me temo que la tensión pre viaje me ha asaltado y está a punto de ganar el combate por k.o. Malditos nervios que se me instalan en el cuerpo los días previos a los viajes y me atenazan...  Esta semana, además, se me junta con el intento definitivo de encontrar modelito para el bodorrio. Demasiado estrés para tan poca cabeza.

Pienso en el viaje. Intento relajarme. Quizá lo mejor sea vivirlo como una peregrinación hacia un lugar que deseaba conocer desde hace tanto tiempo. Viene a la memoria un libro de Annie Leibovitz  que he encontrado hace poco y que he podido adquirir gracias a los chollazos que de vez en cuando ponen en una tiendacafeteríapija. Es un libro precioso en el que fotografía el escritorio de Virginia Wolf, su jardín, la casa de Emily Dickinson,  la de Louisa May Alcott....  fotografía, historia y literatura unidas de la mano.

Y mientras busco tranquilidad interior, miro al cielo, pinto mandalas, junto piezas del puzzle y  recorro mentalmente las calles de Nueva York. Paseo de nuevo por la 5ª avenida o simplemente contemplo sus puentes. Si. Eso siempre ayuda.


viernes, 15 de agosto de 2014

Antonia



Antonia, cariño, ya tú sabes que de vez en cuando me da la ventolera. Así que cuando a las 15:05 te he puesto un wassap y te he dicho, "estoy de vacaciones, paso a recogerte" es porque se me acababa de ocurrir. Que yo andaba pensando en volver a casa con las gatinas y descansar, pero me he dicho... y qué tal si vas a buscar a Antonia, para que salga y haga un poco de ejercicio? y ya de paso podéis ir a la Fnac y compra ese libro que quieres regalarla.

Y siento no haberte dicho hasta más tarde que no había comido. Son los gajes Antonia, del transporte suburbano, que paso mucho tiempo bajo tierra y sin cobertura. Siento haberte dejado sin ese medio plato de arroz que has cocinado, pero me alegro de haberlo podido disfrutar.

Y siento aún más que el libro que quería regalarte ya lo tuvieras. Porque Antonia, hija, eres la leche. El único libro que te has comprado en meses es justo el que yo te quería regalar para que lo leyeras en ese jardín que tanto te gusta.

Pero a lo que vamos, que a lo tonto nos hemos ido a la Fnac y me he comprado un libro de Nueva York y una película Después hemos estado buscando unas zapas para ti y cuando no hemos podido más nos hemos ido a cenar. Comida, conversación y complicidad ¿qué más puedo pedir?

Hemos fluído y todo ha sido sencillo y alegre Antonia. Sé que tú también lo has sentido así. Y eso es el presente, Antonia. Es como flotar, sabes? simplemente te dejas y estás atenta a todo lo bueno que se va presentando para no perdértelo.

Mil gracias por el libro de Flores raras y banalísimas... ya tengo para comparar con la película!!!

No quiero despedirme Antonia, sin dejarte algo que estoy segura que te hará reir....




miércoles, 13 de agosto de 2014

El mundo de las pequeñas cosas


Mientras pasan los días sin que encuentre el modelito que llevaré al bodorrio descubro que hay un puente ya mismo!

Si, soy así de boba. En mi trabajo se curran los festivos y no estoy acostumbrada a fijarme en el calendario. Cuando me enteré que había un viernes festivo y que no me tocaba trabajarlo empecé a dar palmas con las orejas!

La última vez que tuve un puente libre fue en mayo del 2012, hace ya más de dos años... uf! cómo pasa el tiempo. Recuerdo especialmente el último día que pasé en Cambrils, cuando pude disponer de una playa vacía practicamente sólo para mí y la amiga con la que compartí aquel día. Eran momentos de libertad, en los que me sentía tan a gusto conmigo misma, que terminamos desnudas y bañándonos tal cual.

No, ya no son esos tiempos. No he previsto nada para el puente. Me encantaría escaparme y poder volver a tumbarme desnuda sobre la arena. Galicia me está llamando. Ultimamente todo me lleva en pensamientos hasta allí.   N e c e s i t o   e s c a p a r m e  Sueño con coger un tren y poder contemplar el mar de nuevo. Los días de junio me supieron a poco.

Pero me descubro habitando el mundo de las pequeñas cosas, donde frente a mi necesidad de que algo ocurra, imperan los susurros, los sueños soñados en bajito, los leves sentimientos, la belleza de lo sencillo, quizá hasta el anhelo de una soledad compartida con alguien semi desconocido.

Me quedaré estos días por aquí, intentando cortar de una vez los flecos que me lastran. Una vez que tenga el traje podré respirar mucho mejor. Mientras, contemplaré las nubes y disfrutaré con las gatinas del descanso. Comienzo ya a preparar en mi cabeza la lista de lo que necesito para cruzar en pocos días tantos puentes que me esperan.

lunes, 2 de junio de 2014

Rumores, noticias, deseos y hechos.


Me han informado de la abdicación del rey una media hora antes de la comparecencia de Rajoy. Es lo que tiene estar relacionada con periodistas, que te enteras antes. El rumor apenas ha durado 2 minutos antes de que me confirmaran la noticia.

Ya sé que es el bombazo del año pero....paso de entrar en ese tema... que lo importante para mí estos días es pensar en descansar, en vacaciones, en cielo, mar, azul inmenso....  qué agotada estoy...

Se ha cumplido un año de mis vacaciones en Nueva York. Aún sigo con ganas de volver, de ver tantas cosas que me quedaron pendientes... y voy a guardar ese deseo con mimo porque existe la posibilidad de que vuelva al año que viene. Ojalá se cumpla.

De momento lo que es un hecho es que me quedan 20 días para mis primeras vacaciones de este año y ya empiezo a tachar las casillas del calendario. Sueño con dormir, leer, hablar y reir, mucho... necesito disfrutar y sentir tranquilidad.

viernes, 19 de julio de 2013

Necesito vacaciones YA!

Necesito descansar, dormir las horas que me pida el cuerpo y no las que me limite el despertador. Estar tumbada, mirar las nubes pasar, oir el mar, contemplar el profundo azul. Necesito no tener horarios y dejar atrás el aire de la ciudad. No hacer nada que no me apetezca. No tener que hablar si no quiero hacerlo. Que mi rostro llegue tan pausado como mis abrazos, que mi sonrisa aparezca, me sorprenda y se quede a habitar.


Necesito cerrar los ojos para ver, escuchar la sangre discurriendo dentro de las débiles fronteras de mi piel. Quiero volver a sentir la más leve brisa rozándome.

Quiero descalzarme y pisar rocas, sentir el frescor del agua, empaparme de presencias y ausencias, jugar, leer, escribir, reir, crecer.

Acariciar la tierra, abrazar un faro. Dejarme mecer con las olas, que la marea me alcance y me cale el alma. Cobijarme bajos las estrellas y aullar a la luna.


Quiero desnudarme y ser yo.

martes, 9 de octubre de 2012

La península en la mochila

No paro. Ná...es que he cogido carrerilla... Desde que a mediados de julio pude disfrutar de la hospitalidad de Pena Mexicana me he ido moviendo por la geografía de la península...Del mar al río, horizontes azules bajo puentes portugueses, de nuevo el mar, el mismo mar...montaña y su horizonte negro de fuego, al poco montañas con mantos verdes, desde allí al monte triste, luego el destino que me preparó la estrella fugaz...y el periplo no termina.


La compañía ferroviaria, esa misma en la que se hizo conocidísimo mi bisabuelo Rutilio por su emisión de gases a la atmósfera, me nombra clienta predilecta. Y es que ayer compré 4 billetes de tren para visitar 3 provincias españolas en una semana. Sólo me falta ponerme el sombrero de aventurera y convertirme en Tadea Jones.

Como no puedo evitar ser así de desorganizada  original, he empezado por el final. A ver...desde dónde vuelvo a Madrid al final de la semana...pues hala...Santander-Madrid. Siguiente Madrid-Oviedo, vivan las ofertas! mecagoentóloquesemenea que la oferta ha desaparecido...anda que no sale caro el puñetero tren tarraconense...por ese precio hago parada en Zaragoza y me tomo un café allí, aunque sea sin salir de la estación...casi mejor me voy en burro...si es que no hay avión para ir hasta allí, ni aeropuerto tienen....toda España llena de aeropuertos, aunque estén vacíos y esta ciudad ni lo huele...venga Chris, que vas a poder pasar con ella su cumpleaños...pues ya está, solución creativa al canto....




Me he pateado todas las posibilidades, rutas, medios de transporte...sólo me ha faltado pedirle al señor Spock que me teletransporte o a Supermán que me lleve bajo su capa...Y ahora que ya tengo los billetes empiezo a pensar en cómo explicarles a Zoe y Lúa que tengo que salir unos días.

El segundo viaje, por tema de salud familiar espero que se resuelva sin más incidentes. El primero de los viajes ha venido de sopetón...pero me alegra mucho poder reunirme de nuevo con amigas a las que aprecio tanto. Ya que ellas no pueden venir al Rincón del Arco Iris, llevaré lo mejor de mi rincón allí donde voy.

El año pasado hablaba Pena Mexicana del verano de los viajes inesperados. Siempre recordaré con mucho cariño los momentos que compartimos durante el estío. Pero pensando, pensando...este año ha sido mi verano de viajes previstos e imprevistos....de los viajes que han surgido en cuestión de días y me he lanzado a realizar. Parafraseando lo que dije hace ya unos meses...El verano de los viajes inesperados no termina hasta que llegan las primeras lluvias. Hasta que no sientes la necesidad de cerrar la puerta de tu casa y quedarte con tu familia humana y animal a hibernar.

Mientras, en cualquier momento, puedes llegar a otras ciudades donde seguro serás bien recibida. Porque en el verano (y otoño) de los viajes inesperados, no sólo viaja la que se desplaza, sino también la que recibe... cualquier encuentro con vosotras es un viaje maravilloso hacia las sonrisas.

Esperadme que ya llegoooooooooo!!

lunes, 20 de agosto de 2012

Palabras en el agua

Cuando accedí al recinto de la piscina me alegré de que no hubiera nadie. Supuse que el común de los mortales estaría durmiendo la siesta a esa hora y que tardarían al menos un rato en despertar y venir.

Contemplé maravillada el hermoso árbol que crecía al otro lado de la piscina, en el borde del jardín. Se alzaba enorme como testigo mudo de la belleza de ese lugar. A la izquierda una valla separaba la piedra granulosa del vacío donde parece mágico que crezca otro árbol majestuoso. La piscina se encuentra en la ladera del monte. Desde allí se extiende el valle y más lejos la costa con el mar de fondo.

Dejé la toalla en el suelo y me quité la ropa deprisa. Quería llegar al agua y aprovechar la soledad para disfrutar más aún si cabe de la magia del momento. Comencé a descender por los escalones y me gustó la temperatura del agua. No era el caldo que hacía presuponer el calor ambiental ni estaba tan fría como para entrar de puntillas. Me lancé desde el segundo escalón y nadé con tranquilidad a lo ancho de ella.

Me dirigí a la zona en la que hacía pie. Quería encadenar delfines virados, sentir que saltaba sobre el agua y una vez sumergida voltearme para contemplar el exterior desde dentro del agua.

Qué hermosa es la realidad bajo ese prisma. Allí abajo todo se transforma...los sonidos ambientales se amortiguan y cobran protagonismo los vitales. El sonido de las burbujas de aire que expulsas por la nariz o por la boca...cada una tiene su propio timbre y ritmos diferentes, por supuesto. Si prestas atención puedes escuchar el fluir de la sangre en tu cuerpo, el latido de tu corazón, más tranquilo o acelerado dependiendo de tu movimiento...

Miraba el árbol desde debajo del agua, recortado contra el azul del cielo. Escuchaba el lento rugir de la vida en esa tarde de verano. Mis manos acariciaban el agua mientras buceaba sintiendo que formaba parte de esas partículas de hidrógeno y oxígeno. Si...mis manos la acariciaban consciente de cómo me transforman, de cómo me trasladaban en su espacio de un modo sencillo.

Allí, debajo del agua la realidad es mucho más hermosa...y no existen trabajos, ni rutinas ni edades...sólo mis pensamientos tranquilos, mis emociones sosegadas...las palabras que en silencio deslizo, ese lenguaje que el agua y yo comprendemos y nos dedicamos, los nuevos nombres que van surgiendo en mi vida y que conforman las fotografías sobre un marco nuevo.


viernes, 17 de agosto de 2012

Traete la rebequita

Se acaban las vacaciones, que no el verano. Comentaba en un post anterior sobre el año pasado que se convirtió en el “verano de los viajes inesperados” en palabras de Pena.

Esta temporada el hit iba a ser claramente el “traete la rebequita”. Con la frase de marras inauguramos los viajes cuando me desplacé a Levante para acudir a la reboda. Allí, sudando como pollos, Farala y yo nos acordamos del empeño que había puesto Pena al decirnos que por la noche refrescaba.

Después marché a Portugal y antes de partir, Etcetera me dijo lo mismo...oye Chris, traete la rebequita que por la noche hace frío. Me acordaba yo de la rebequita cuando las miraba a Lu y a ella envueltas en una manta mientras yo seguía en manga corta...Si...una noche, a eso de las 2 de la mañana me puse algo por encima. Sobra decir que no utilizo rebequitas, verdad?

Jam quiso vacilarme y en plena ola de calor africano me avisó que por las noches en Madrid bajaban las temperaturas y que mejor volviera preparada.

Un par de días en Madrid, celebración familiar de cumpleaños y vuelta a hacer equipaje para otra visita al Balneario (la tranquila casa de Pena y su Güera).Esta vez no me dijeron nada pero por si las moscas la llevé. Y no, no me la puse...Sólo hubo una noche que quizá...aunque en realidad lo que hubiese necesitado era clavarme a la tierra porque con el aire que hacía allá, arriba del monte, me podría haber volado.

Ummmm...he comentado lo a gusto que se está en el Balneario? Duermes como nunca, te hartas de comer arroz (mentira, nunca me harto), disfrutas de la soledad de la piscina...y te diviertes con la panda que se junta allí...oye que casi parecía la romería del rocío con un ir y venir de gente estupenda, incluidas Farala y Elenita Faraláez!! (si...la que aparece en segundo plano soy yo emulando a las nutrias)

Allí entre Pena, Farala y yo gestamos el embrión de un proyecto bollobloguero que de salir adelante sería genial. Hablamos sobre las comunioneras debatimos sobre la incapacidad de los hombres para entender a las mujeres y disfrutamos del agua.

Una tarde, cuando Pena y yo volvíamos de la playa, me comentaba acerca de una ex suya y yo le hablaba de otra mía... En un momento determinado, salió el carácter regiomontano de mi anfitriona y le dedicó una sarta de improperios a su ex del tipo...ojalá tengas una muerte dolorosa y lenta que te haga desear acabar tu misma con tu vida...Me quedé boquiabierta mirándola mientras ella seguía conduciendo como si nada feo hubiera salido por su boca. Sin acritud, verdad?...atiné a decir...Por supuesto, me contestó...desde la madurez emocional que tantos años de terapia me han ayudado a tener.


Se produjo un breve silencio y nos empezamos a reír a carcajadas. Ahí se abrió la veda para comentar nuestros “mejores deseos” para todos aquellos que nos han jodido vivas, pero siempre con la coletilla...”desde la madurez emocional”. Ays!! que a gusto se queda una practicando la madurez emocional...es algo que os recomiendo para que hagáis en una tarde nublada y si es en compañía de una buena amiga, mejor que mejor...

Ahora he vuelto a casa y mañana empiezo a trabajar pero todavía me quedan dos semanas más de vacaciones este año que pienso disfrutar en su momento.


viernes, 10 de agosto de 2012

Construyendo un corazón

Vuelvo...de pasar unos días en Portugal. Vuelvo de hacer un viaje que mi mente llevaba anhelando desde hace más de un año. Vuelvo de cumplir un sueño...cruzar un puente en Oporto.

Pero con lo que no contaba es con lo que este viaje iba a suponer para mi corazón. He descubierto que cuando viajas con el corazón recibes tanto que vuelves llena. De alegría, de luz, de naturaleza y de cariño.



Estos días he tenido unas guías inmejorables. Nada más aterrizar el avión me silbaron de tal forma en el aeropuerto que casi consiguen que me sienta una famosa cualquiera con semejante recibimiento. Para empezar una vuelta por Ponte de Lima, la villa más antigua de Portugal y un primer puente para cruzar. De piedra, precioso... Un picnic a orillas del río y por la tarde una excursión por parajes verdes, y puestas de sol en el parque natural de Géres.





 
En Oporto crucé otro puente. Esta vez de acero y construido por el Sr. Eiffel. Si, el mismo que el de la torre (a sus puentes, que son unos cuantos, le dedicaré un post de aquí a ná). Eso si...la ciudad está llena de cuestas y subirlas a pleno sol y casi a la carrera para llegar a ver la librería Lello me ha dejado matada para unos cuantos días... En la librería, fotos camufladas, porque tienen a una muchacha vigilando. En cuanto huele una cámara o un móvil dice con una mezcla de tono paciente y mala leche contenida lo de...nao fotos...pictures no, please!!














La gran sorpresa vino en Guimaráes donde están celebrando la capitalidad europea de la cultura. Han cogido de símbolo un corazón y han llenado toda la ciudad de corazones. Lo original es que los han repartido por los comercios para que cada uno lo tunee a su gusto. Los “pequeños” son de cartón y en cada escaparate o incluso en las ventanas de las casas te los encuentras con diferentes decoraciones.










Por supuesto, me llevé uno...mi propio corazón. Voy a construirlo con todos los maravillosos recuerdos que guardo de estos días, de mi inmejorable guía portuguesa...la mujer de la sonrisa sencilla, de los puentes que he cruzado, de todas las risas y los posados que he hecho, de una amiga que ha querido compartir su tiempo y su espacio de forma absolutamente generosa conmigo...voy a construir mi corazón con la alegría de estos días para que cuando tenga algún día malo pueda contemplarlo y sonreír de nuevo.

Prometo enseñarlo cuando termine de construirlo. Ya os imaginaréis que voy a poner todo el mimo y con lo torpe que soy tardaré en terminarlo. Pero no me importa porque sé que va a ser precioso...



miércoles, 11 de abril de 2012

Moonclouded

Tengo el blog un poco abandonado. Llevo días sin pisar blogger y sin leer nada de lo vuesto.  Esto no puede ser...entre una semana tonta que tuve, de esas que no estás para nadie...y que en los últimos días no he parado...

Hace unos meses me regalaron un cuaderno pequeñito con un boli y me dijeron...apunta cada día 3 cosas positivas que te sucedan. El propósito de la idea tan simple era que cambiara mi percepción algo negativa de las cosas. Como todos esos propósitos de año nuevo, cayó en saco roto, pero lo cierto es que me he hecho más consciente de las buenas cosas. Y debo decir que los últimos días la vida me está haciendo regalos preciosos.

En semena santa ha venido una muchacha de Tarragona a visitar a una panda de locas madrileñas. Eso ha supuesto pasar muchas horas en la calle, de acá para allá paseando por Madrid y Toledo y descansando bajo el sol de El Retiro.

De todas las vacaciones me quedo con un momento...El Momento, para mí, que por desgracia no pude fotografiar...

Cuando volvíamos en coche desde Toledo el sábado, fue elevándose por el horizonte a mi derecha una luna preciosa, inmensa y amarilla. Una luna llena acariciada suavemente por algunas nubes cercanas. Mientras la luna se elevaba dejando atrás las nubes que la protegían, nosotras en el coche escuchábamos viejas canciones de Pedro Guerra.  Me quedé mirando la luna mientras oía cantar a Pedro...como flor en los balcones, como helecho de los patios, despertar de las canciones....como harina, como pan, algo bueno que no pides y se da...cielo limpio cielo azul, como todo si estás tú... Mi piel se erizó sintiendo cómo me anegaba el sonido del agua de las olas de la canción...Despertó en mí una emoción increíble...la belleza de lo que veía, la belleza de lo que oía y el recuerdo del paseo por el claustro, de las risas y los buenos momentos...


El domingo, el cielo madrileño quiso regalarnos un sol maravilloso y me fui de picnic al Retiro. Entre canciones de Rosana o Antonio Vega, alguien a quien aprecio tuvo la enorme humildad y nobleza de decirme que se había equivocado prejuzgándome.  Allí, tumbada sobre una toalla, contemplando el cielo azul pensé en lo a gusto que me sentía, en la paz que se instala en mi corazón y en quien me provoca sentimientos y sonrisas...tal vez la primavera se ha instalado en mí...

Chris ejerciendo de Manolo con la visita


Y hoy ha sido un día lleno de sorpresas agradables. Esta mañana leo un comentario de una amiga que dice que tengo el arte de hacer amar las nubes. Siempre he pensado que la forma en la que siento el mundo es un poco ajena al modo de sentir de los demás. Pero saber que trasmito lo que siento y logro contagiar mi amor por las pequeñas cosas me hace feliz!!

Para terminar el día me confirman que puedo disfrutar del puente d eMayo. ¿Se hará realidad lo que tenemos planeado? Sigo rezando a San Pito Pato y Santa Minina para que pueda llegar hasta la costa y navegar en algún velero. Cómo echo de menos el mar...!!!



miércoles, 26 de octubre de 2011

La fiera amansada


Duermo plácidamente...por una noche no me he despertado a las 3 ni a las 5. Ummmm qué maravilla...De fondo oigo a las gatas deambular por la casa con su actividad nocturna. Me he acostumbrado ya a oirlas y no me perturban excesivamente.

¿Por dónde iba mi sueño? Ah si!! estaba con Chica y con mi hermano, en una casa de campo hablando sobre unas arañas que habíamos visto y los helicópteros que han venido a fumigar...

De repente oigo un alboroto y objetos que se caen golpeando contra el suelo. KlinCrashZupCatacroch!! El maullido afónico de Zoe y Lua con sus grititos agudos. Me levanto como una exhalación temiendo que alguna se haya hecho daño, pero al más puro estilo materno voy gritando por el camino...mecagoentóloquesemenea!! que no se puede dormir en esta casa o qué!

Me las encuentro en el pasillo...cada una con cara de...yo no fui!!, a mí que me registren...Sobre el suelo del salón esparcido el contenido de una balda de la estantería. Me dirijo a Lúa que con su mirada más inocente me contempla desde el sofá...Yo te mato y me quedo tan a gusto!!

Recojo y me pongo las zapatillas. Lúa corre espídica de un lado para otro. Tengo que estar atenta para no pisarla mientras voy a la cocina a por algo para desayunar.

Me siento en el sofá, abro el ordenador y comienzo a leer algún mail que me han enviado anoche. Después  el periódico. Estiro las piernas y Lúa se coloca entre mis rodillas. Sigo con los blogs. En uno de ellos el post es un vídeo con música relajante...

Y de pronto...aparece su carita detrás del ordenador tratando de averiguar de dónde sale esa música que le atrae...


Cuando desiste de averiguar el origen de la música da la vuelta a la pantalla y avanza desde el teclado hasta mi tripa. Trepa por mi pecho, busca la postura se hace un ovillito y comienza a ronronear. Se duerme escuchando la música relajante.

Cojo el mando de la tele convencida de que es el teléfono y marco un número de Madrid con prefijo y todo. Cuando se enciende la tele me doy cuenta de mi error.

Definitivamente necesito un relax. Localizo el bono del spa y miro los horarios...a las 4 me va bien.


miércoles, 12 de octubre de 2011

Mi isla interior


Comienzo vacaciones y en vez de dormir, que es lo que corresponde, aquí estoy presa de la preocupación que hace que se dispare mi insomnio. No es que me coman los nervios, para nada, pero cuando me despierto con algo en la cabeza estoy tan despejada que me cuesta horas volver a dormir.

Zoe está pocha. Ayer sobre las 9 de la noche me di cuenta de que estaba afónica. Zoe, la de los Miaaaaaa infinitos, la que ultimamente sólo decía Weeeen no tiene voz. Será que le he contagiado mi resfriado y la ronquera que he tenido estos últimos días? No sé. Ek caso es que aprovecha a ponerse mala cuando el veterinario ya ha cerrado. Y hoy festivo. Genial!. Supongo que tengo que pasar por este momento para descubrir si ella es lo suficientemente fuerte. Pero me mata verla con el rabo caidito. A última hora tenía fiebre. Ahora la he estado tocando y parece que está mejor. Incluso se ha subido al lavabo para que la abriera el grifo. Eso es buena señal.

¿Os he dicho que estoy de vacaciones? YUPI!! Qué buena sensación...Habrá quien piense que para qué quiero vacaciones si me he pasado practicamente el último año sin trabajar. Sip!! pero es que es muy diferente estar de baja a estar de vacaciones.

Lo que no os había contado es que el supuesto plan para estas vacaciones era irme a París. Fue un regalo de cumpleaños para disfrutarlo en estas fechas. Pero estuve pensando que en realidad sería un viaje a ninguna parte. Así que yo me hice otro regalo por mi cumpleaños. La posibilidad de decir por fin que no. Quizá os parezca una chorrada, pero ha sido el mejor regalo que me he hecho en mucho tiempo...

Con las ganas que tengo de ver la famosa pirámide...¡otra vez será!


El regalo me lo hicieron...me lo hizo, qué carajo!! con toda la buena fé del mundo pero yo sabía que a mí me haría mucho daño. Y eso me dio el valor para poner fin a algo que se estaba alargando demasiado. Dije no. Y me pidió hablar, negociar, quedar bien. Y de nuevo dije no.

Así que aquí estoy poniendo distancia. Tomándome mi tiempo. Colocando cada cosa en su sitio. El sitio que le correspondía desde hace muuuuuucho...pero es que yo antes no estaba preparada para hacer la mudanza, para trasladar las emociones al lugar que le correspondían. Hasta que no hice el ejercicio del laberinto en Valencia, no pude encontrar el camino de salida de mi propio laberinto. 

Y como siempre...cuando consigues cerrar una puerta, se abren ante ti numerosas ventanas por las que asomarte a un mundo nuevo. Un mundo donde te refresca una brisa marina estupenda. Un viento alísio que me hizo respirar hondo y sentirme muy viva!!

Vacaciones...un momento genial para ocuparme de mí misma. Creo que me voy a acercar al Lago de la Casa de Campo a ver los cursos de piragûismo. Me quedé enganchada cuando estuve en las Hoces del Duratón. Me encantaría poder practicar allí en el lago. Dado el lamentable estado de mis piernas que no me dejan correr lo que me quisiera, al menos ejercitar la parte superior de mi tronco.

Pasearé, disfrutaré de los últimos días que nos quedan de buen tiempo por aquí. Lecturas atrasadas. Disfrutar de Zoe y Lúa. Algún cine...habrá concierto de Tiza? Lo que cae seguro es una sesión de spa en un hotel de la Gran Vía. Ese si que fue un regalo de cumpleaños al que le di un SI enorme!! Y el domingo es el cumpleaños de Sis. Mi hermana se va haciendo mayor. Pero es una excusa genial para subir a la sierra y disfrutar de la naturaleza!!

Me apetecen estos días de descanso. Me siento bien, relajada, tranquila y quiero aprovecharlos para estar conmigo, mimándome mucho. ¿A que es un buen plan? París que me espere sentada.

sábado, 13 de agosto de 2011

Un cumpleaños diferente



A la vuelta de mi visita a Pena Mexicana y su gûera me esperaba mi cumpleaños. Uf!! el último año antes de los 40. Espero que no me de crisis cuarentona, que ya he tenido suficiente crisis este año.

Habitualmente mi cumpleaños pasa sin pena mexicana ni gloria. Principios de agosto, con todo el país de vacaciones, incluida mi familia...Otros años he aprovechado para tomar una caña o cenar con los amigos que estuvieran en Madrid el día de marras.

Pero este año, empeñada como estoy en el buentrato, me apetecía hacer algo diferente. Así que cogí por banda a la activista coqueta, que estaba en Madrid ese día y le propuse ir a hacer piraguismo a las Hoces del Duratón. Llevaba años con ganas de conocer las Hoces y lo del piragûismo se me antojaba más divertido que una marcha de senderismo. Así cumplía con mi compromiso personal de tener contacto cada vez que pueda con la naturaleza, ya que me proporciona mucha paz y relajación.


Reservé una suite en un hotelito agradable con bañera de hidromasaje. Y es que no me merezco menos!! Y debo decir que la experiencia ha sido muy placentera.




Antes de comer estuvimos paseando por Sepúlveda, perdiéndonos entre sus callejuelas y los muros llenos de Historia. 



Por problemas de horarios tuvimos que coger la excursión en piragua por la tarde, a las 16:00...con la fresca. Decidimos no comer mucho para evitar que nos diera un golpe de calor y nos metimos en un restaurante de los muchos que hay en Sepúlveda. Pensamos en compartir los platos...un revuelto de morcilla, unos judiones de la granja y un chuletón. Imposible...las raciones eran enormes! Dejamos la mitad de los judiones y eso que pensábamos que eran los que más podían ayudar a la hora de impulsar la piragua (ejem, ejem). A mitad de la excursión nos estábamos arrepintiendo de no haber comido más!!!











Un bañito en las aguas frescas del río, los buitres sobrevolando nuestras cabezas, las paredes cortadas del cañón...todo fue redondo. Bueno, todo no...mi acompañante...algo flojeras, se cansaba de remar y dejaba de hacerlo. Ahí llegamos al momento “Paseando a Miss Daisy”.donde yo le daba al biceps y ella disfrutaba del paisaje tranquilamente.

Pero estuvo genial!! Lo del piragûismo engancha. Aprovechando que vivo al lado de la Casa de Campo voy a ver si alquilan las piraguas en el Lago para darme una vueltecita yo sola...

¡ No soy chula ni ná !


Y creo que a partir de ahora celebraré mis cumpleaños de modo diferente, con lo que me pida el cuerpo y siempre disfrutando del momento!

lunes, 8 de agosto de 2011

Compartir tiempo, espacio y amor.

Llevo desde que he llegado leyendo el facebook, los blogs, contestando a los últimos post...haciendo tiempo en definitiva para intentar encontrar las palabras que necesito para describir lo que ha ocurrido en estas últimas semanas.

Las bolloblogueras viajeras, Candela y Pena Mexicana, volvieron de su periplo por tierras asturianas. De ese viaje ya dan o darán cuenta las afectadas. ..tanto las viajeras como las anfitrionas, que creo que quedaron para el arrastre según comenta Marcela...

Y de nuevo hicieron parada técnica en el Ala Norte del Rincón del Arco Iris. Esta vez se trajeron de invitada a Mam porque era su cumpleaños y siempre es positivo celebrarlo en buena compañía...Lo que no sé es si ella se esperaba al iniciar el día que acabaría soplando una vela en una tarta de hojaldre cántabra. En fin...cosas de la improvisación. Menos mal que por si le fallaban las fuerzas, ahí estaba Candela para ayudarla a soplar... 

Al día siguiente todas iniciamos camino. Mam a Valladolid, Candela a Granada y Pena Mexicana y yo nos fuimos a su casa ya que me había invitado a conocer a su manada. Lo que no me había dicho es que no era una manda...sino una preciosa familia en la que cada una de sus miembras es diferente a las demás y hacen un conjunto hermoso.

He pasado allí tres días relajados en los que ha habido tiempo para comer, beber, cantar, bailar, despotricar, rezar porque cesara la puñetera música de un albergue cercano, sufrir un huracán o casi y...para enamorarme. Si señoras, porque me he enamorado.

El amor nunca avisa, llega por sorpresa y con quien menos te imaginas. De nada sirve que fantasees con él, o que lo desees. Tiene su ritmo. Y en esta ocasión ha sido por mi parte un auténtico flechazo. Fue verla y a los 10 minutos se había ganado mi corazón.

No me avergüenza decir que hoy, cuando he salido camino de la estación para coger el tren de vuelta a casa he llorado. Creo que a Pena Mexicana y a su gûera les ha pillado por sorpresa. Quizá a mí también. No pensé que en tres días pudiera sentir tanto cariño.

Y es que todos los factores eran propicios. Pena se ha esforzado porque me sintiera como en casa (esas magdalenas!!). El resultado es que me he sentido mejor porque encima no hace el calor que tenemos en el Ala Norte.

Gûera ha descargado todo su arsenal de chorradas y sus mejores conversaciones para lograr que no quisiera moverme de la casa. El mejor turismo es el interior!!
Toba dormía conmigo cada noche para cuidar de que no me pasara nada. Yara me obsequió con sus mejores pedos, los que reserva para las visitas VIP!! Walfle no dejó de mover el rabo cada vez que me veía. Eso si, en todo momento me respetó. Se ganaron de sobra, las sobras del arroz tan rico que nos comimos el sábado...


Qué cara de felicidad da el arroz!









Y Laika, qué puedo decir de Laika...que me ha robado el corazón. Con esas orejitas calentitas y suaves, esa mirada lánguida que despertaba mis ganas de abrazarla. Ese “me has acariciado por este lado, ahora toca el otro”...Qué extraña conexión ha surgido entre nosotras. La de dos supervivientes dispuestas a dar y recibir cariño, dos resilientes que siguen empeñadas en disfrutar de la vida aún cuando sus cicatrices son visibles...



Laikita, cuídate mucho. Diles a Pena y a su gûera que te abracen de mi parte. Y guarda encima de la camita, ese pedacito de corazón que me he dejado este fin de semana.

Chicas, tenéis una familia preciosa. Lástima no poder traerlas al Rincón del Arco Iris. Pero he intentado que todas ellas sintieran mi cariño. Espero veros pronto de nuevo por aquí!!

sábado, 14 de agosto de 2010

El Secreto

Ayer, a las 3 de la tarde comenzaron oficialmente mis vacaciones. Da la casualidad que la noche del jueves al viernes dormí muy poco y mal. Uy!! lo estoy escribiendo como algo negativo pero en realidad fue consecuencia de algo muy positivo de lo que todavía es mejor que no hable.


Ha sido una semana extraña, llena de nervios, de discusiones, de enfados... pero también llena de mimos, de dulzura y ternura.

Me voy del tema, me voy del tema.... el caso es que llegue a casa y mientras comía me puse la película El Secreto de sus ojos. ¿La habéis visto? Me encanta. Ricardo Darín es increible haciendo papeles de don nadie, de tipos normales, de tipos grises magníficos en su propia humanidad. Y ella, su jefa, la que pide a gritos silenciados siempre que la ame, que la saque del pozo de lo autoimpuesto, de lo bienhecho y bienparecido, de ese asqueroso mundo de apariencias de la gente bien.

Como siempre la película me estaba encantando... Por qué no me pediste que me fuera con vos? Pánfilo... y de repente abro el ojo y son las 9 de la noche!! Perdí toda la tarde en brazos de una Morfea o Morguapa cualquiera. Dremíadelcarmendelapicamorales!! Y lo peor es que una hora después de despertarme me fui a la cama porque estaba hecha polvo. Así se empiezan las vacaciones, durmiendo unas 12 horas!!

Y aquí estoy, tirada, con la maleta sin hacer. Hoy me la recogen GuaSa y se la llevan el miércoles en coche a la playa mientras yo me monto ricamente en el tren. Que no estoy para hacerme un viaje de 7 horas en coche.

He estado preparando algunas de las cosas que me tengo que llevar. La toalla, el bikini, un montón de camisetas, los pantalones, la ropa interior...creo que en la maleta queda todavía algo de hueco. Si, queda hueco para tu recuerdo, para llevarte conmigo durante estos 15 días que voy a estar fuera.


Tengo ganas de irme, de pasarlo bien, de desconectar. Me he ganado a pulso estas vacaciones después del invierno tan duro. Estos días servirán para poner en perspectiva muchas cosas, para utilizar el  Gran Angular del que hablaba el otro día, en vez del zoom. Para volver con energía para afrontar lo que llegue y poder verbalizarlo en su momento...   


domingo, 1 de agosto de 2010

Necesito vacaciones

Supongo que es un pensamiento generalizado a estas alturas del año. Pero en mi caso es la primera vez que lo siento así en muuuuuuchos años. Necesito marcharme, desconectar. Olvidarme de todo lo que hay en Madrid. Recargar pilas para poder volver y seguir adelante.

El viernes por la noche estuve viendo al coro de gospel de Soweto. Un concierto de los de los Veranos de la Villa en la parte de la Casa de Campo que da al Manzanares..

Desde lo alto de la grada tenía una visión increible del otro lado del río. Sobre la colina se alzaban el Palacio Real, la catedral de la Almudena y un poco más a la derecha despuntaba entre los tejados la cúpula de San Francisco el Grande. Una visión de las que te dejan sin palabras. Sólo faltaba la luna llena que había acompañado el concierto de Diana Krall del lunes pero supongo que era mucho pedir.

Mientras el coro cantaba Asimbonanga me giré y contemplé la belleza de las vistas. La ligera brisa que corría me traía el olor a tierra y pinos. Los nombres de Mandela y Biko sonaban como un reclamo de paz. Y ocurrió. Sentí que flotaba a escasos centímetros de la silla donde me hallaba sentada. Que el aire fresco y limpio me sostenía y aligeraba. Durante el tiempo que duró la canción encontré esa paz que persigo incansable. Y es la sensación que necesito mantener durante varios días para relajarme del todo.

Así que voy repasando mentalmente los ingredientes de mis vacaciones...

12 días en el Puerto de Santa María
2 amigas que se ampliarán a 4 o 6 cuando vengas las sevillanas a vernos
playa, piscina y muchas muchas gambitas
ver atardecer sobre el mar
risas y alguna lágrima para tener el menú completo.

Y por la noche prepararemos nuestra caipirinha casera. Ahí va la receta por si alguien quiere pasar un buen rato.

Coger una cacerola. Si no hay cacerola una olla.
Hay que tener en cuenta que no nos vamos a preparar un combinado de terracita a 7 euros el vaso lleno de hielo, no. Nosotras preparamos caipirinha para tomar hasta hartarnos.
Partir 6 limas o limones (al gusto de la acidez) en trozos pequeños. Echar en la cacerola y aplastarlos hasta que salga todo el jugo. Dejar los tropezones en la cacerola que luego darán un toque de color al vaso.




Añadir cachaza (cachaça). La botella la podéis encontrar en supermercados del Corte Inglés o grandes superficies. Os adjunto una foto de la que utilizo yo. Hay otras marcas con la botella amarillenta pero el sabor cambia bastante. Es más amargo. Para 6 personas utilizo media botella de cachaza.

Añadir azúcar en cucharadas soperas. Empezar por ponerle 3 cucharadas, remover bien, probar el sabor e ir añadiendo en función del gusto.
Por último añadir hielo picado en grandes cantidades para que aquello esté fresquito y vaya rebajando el pedo que te coges mientras pruebas lo que preparas.

Si no tenéis utensilios para picar el hielo os cuento la forma casera de hacerlo. Es ideal sobre todo cuando estáis cabreados con algo o el vecino de abajo os cae mal.
Coger los cubitos de hielo y meterlos en un trapo (limpio, a ser posible) Hacer un saco con el trapo atando los extremos o sujetarlos fuertemente. Empezar a golpear el trapo contra el suelo como si estuvierais clavando algo. Aprovechar para cagaros en todo lo imaginable que os agobia.
Respirar profundamente, abrir el trapo y comprobar que el hielo no está demasiado picado. En momentos de gran cabreo se te va la mano y puedes llegar a hacer un frappé increible.
Añadir el hielo picado a la cacerola de caipirinha y repetir las veces necesarias.
Servir con un cazo de sopa en un vaso cuanto más grande mejor y... A DISFRUTARLO!!


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