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domingo, 29 de mayo de 2016

La vida de los otros


Los domingos, las vidas de los otros siempre parecen más interesantes. Como si las maravillosas fotos que la gente cuelga en Instagram fueran sus calcos y no estuvieran llenas de postureos. Todo es luz, sonrisas, colores vivos, naturaleza y flores o rincones y amigos.

Y hay quien se empeña en pensar que lo suyo es mejor que lo de al lado. Quizá es que necesiten esa excusa para seguir soportando las propias miserias. Los domingos, supongo, hay gente que no se mira en el espejo.

Por eso, cuando mi vecina, la alcohólica, me ha encontrado en la tienda de comidas caseras pidiendo una pechuga de pollo y unas patatas, ella ha pedido lo mismo y me ha dicho eso de... claro, como tú y yo estamos solas, pedimos media ración de patatas. Le he aclarado que yo había pedido una ración entera y ahí se ha entusiasmado contándome que ella sólo pide media ración porque se controla mucho. Toda su charla venía acompañada de un olor a cerveza que se me estaba haciendo insoportable. Me han dado ganas de contestarle que a ver si también se controlaba para luego no tener que subir las escaleras hasta el 3º a gatas, como la he visto alguna vez. Pero da igual. He entendido que la pobre necesita sentir que su vida es mejor que la mía y la he dejado allí toda despeluchá con su media ración.

En otra época la habría contestado, seguro. Pero supongo que en esta época centro muchas energías en intentar ayudar a mi madre. Y en soportar el dolor de espalda que tengo desde que me caí haciendo el puto "humor amarillo" del curro. Ya ves. Intentando desconectar un poco me propuse hacer lo mismo que el resto de mis compañeros. Subirme al toro mecánico, el futbolín humano, los gladiadores y todo eso con unos 15 años más y las lorzas que me adornan. El resultado fue una caída de cabeza desde 2 metros. Y doy gracias de que no ocurrió nada más.

En realidad siempre he pensado que mis dolores físicos más fuertes suelen aparecer para mitigar el dolor del alma. Como cuando me atropelló el coche. Y aquí estoy, dos semanas después, a base de drogas legales.

Hoy domingo, me he mirado en el espejo y he pensado... "Es mi vida y es lo que hay". Sinceramente, no me apetece cambiarla por otra. Ni pedir media ración de patatas.




sábado, 8 de febrero de 2014

Cambios en el Kilómetro Zero


Tengo nuevos vecinos! El señor que vivía antes al lado mío y que se dedicaba a tocarme las narices todos los días los bongos a todas horas, llevaba bastantes meses en que apenas aparecía por aquí. Para el verano se mudó con gran deleite mío mientras le veía sacar todos los instrumentos de percusión que tenía. Y a primeros de año empezaron a venir los nuevos inquilinos. Se trata de una pareja joven. Me los encontré el día que hacían la mudanza y aproveché para presentarme.
Ya, ya sé que tenía que haberles preparado una tarta, como se hace en Estados Unidos pero no pudo ser.

Siguen un poco la estela de artistas que no sé por qué se concentran en el kilómetro zero que es mi comunidad. En este caso ella es diseñadora de vestuario o algo así. Pero me basta con que no toquen instrumentos musicales. La verdad es que estoy encantada. No hacen apenas ruido, no ponen música, no parece que tengan tele.... Y tienen dos gatos!!! El otro día cuando llegué a casa me encontré con que habían dejado una bolsita colgada del pomo de la puerta. Tenía varios ratoncitos de juguete para Zoe y Lúa y los acompañaba esta nota.



Para no variar, Lúa se puso a jugar encantada con los ratoncitos y Zoe aprovechó la ocasión para expresar sus necesidades y anhelos...



Lúa me tiene preocupada. Llevo tiempo diciendo que está en plena adolescencia, y como tal, pasa mucho tiempo viendo la tele (en vez de leer que es lo que tenía que estar haciendo!). Creo que ya os comenté cómo se quedó embobada viendo Ice Age y los daltos que daba intentando atrapar la bellota de la peli.

El otro día andaba viendo un documental sobre la selva y salía una inocente rana que en un momento determinado saltaba de la hoja donde estaba. Lúa, que la contemplaba fijamente hizo gala de sus reflejos y le pegó tal manotazo a la tele que de verdad parecía que habría dejado a la rana tipo calcamonía. Pero no, la rana continuó en el documental y Lúa mirando sin entender cómo había fallado su zas maestro.

Pese a estas gatunadas creo que no podría vivir sin ellas. La pequeñaja muerta de frío se cuela por las noches en mi cama y se pega a mí, mientras Zoe ronronea junto a mi hombro. Cuando llego a casa me las encuentro detrás de la puerta . Si me ducho me esperan subidas al lavabo o al water. Si me siento en el sofá y estiro las piernas, Lúa se tumba encima de ellas y Zoe se queda a un lado después de amasar las mantas... Si... somos familia. Y somos felices juntas. Eso no cambia en mi pequeño Rincón del Arco Iris..

viernes, 30 de diciembre de 2011

Switch On


Esta mañana no sé qué me ha ocurrido. Creo que me he levantado...cómo lo diría?...bueno, me he levantado resfriada, eso para empezar...pero es que encima tenía una vena entre manitas y chapuzas. Total que ha sido como si alguien pulsara el interruptor para encenderme y en cuanto he entrado un poco en calor me he puesto como una moto.

He enyesado el agujero de la cocina que hay tras la rejilla de ventilación del gas. No tengo gas en mi casa ni pienso tenerlo, así que la ventilación me sobra. Además por esa rejilla entra una rasca en la cocina que no os quiero ni contar. Cuando estaba mi hermano en casa, durante el mes largo que vivió aquí, le mandaba a fumar a la cocina para que el resto de la casa no me oliera a tabaco. El pobre se levantaba por la noche con su mono y allá que se iba. Por un lado decía...a ver si se le quitan las ganas...pero por otro lado me daba pena...claro, que descubrió la botella de ron y de vez en cuando se tomaba un chupito, imagino que para calentarse.

Bueno, pues eso, que la he enyesado (ahora a la rejilla la llamo la Jessi) y anda que no se nota. Al menos ya no da miedo entrar ahí...Ojo!! que conste que eso no significa que vaya a empezar a cocinar...eh!!

Ya metidas en harina yeso...he arreglado unas grietecillas que había en la pared del marco de la puerta. Le he puesto espuma de poliuretano, he lijado y cortado lo que sobraba y entre medias he quitado 80 veces de en medio a Lúa que se empeñaba en comerse las burbujas de espuma esponjosas. Niñaaaaaa quita d'ahí!!!

Ese es el momento en el que he perdido definitivamente la cabeza. Llevo tiempo con el gusanillo de pintar mi puerta por dentro de un color. Para quien conoce el Ala Norte del Rincón del Arco Iris sabe que mi casa es colorida... y me faltaba la puerta. Después de ver una archiconocida serie americana (de esas que reponen constantemente) donde aparece una puerta de color taaaan bonito, me ha entrado el antojo de pintarla del mismo color. La he estado lijando un poquito y he hecho una prueba para ver cómo quedaba. No sé...no las tengo todas conmigo, pero creo que me voy a lanzar. Es que marrón me parece tan fea... Si lo consigo haré una foto con su nuevo color y la colgaré.  

En fin, después del tabardillo de actividad que me ha dado he decidido que ya había hecho bastante por hoy y he corrido a refugiarme debajo de una manta. Qué friiiiiiio!!

Por cierto...me he encontrado esta mañana en las escaleras con mi vecina, la empalada, y me cuenta que ahora en invierno si que se pone bragas y además de esas altas, que llegan casi hasta las tetas (palabras textuales).

jueves, 14 de octubre de 2010

Kilómetro Zero: Mi Hogar

Hoy hace 8 años que llegué a esta casa. Había pasado unos meses buscando y ninguna me convencía. Necesitaba 2 habitaciones y un parque cerca. Para que Alex, mi pareja de entonces pudiera vivir conmigo sin dar explicaciones a su familia y para que Alex pudiera sacar a pasear a su perro.

Pregunté a varias personas que cómo sabría cuándo había encontrado la casa. La clave me la dio Sis... cuando entres en alguna y te veas viviendo ahí. Y ocurrió... un sábado de primavera vine a verla sin muchas ganas. Había salido la noche anterior, por la mañana había estado trabajando y había tenido una discusión tonta con Alex. Recuerdo perfectamente que aparcamos en la perpendicular, empezamos a subir las escaleras con algo de miedo. El edificio era viejo, eso se notaba nada más verlo. Comentamos que tendría que venir Dani, su hermano arquitecto para echarle un vistazo.

Entramos por la puerta y nada más ver la cocina se me abrió una sonrisa en la cara. El resto de la casa me encantó. Es pequeña pero no necesito de grandes espacios para vivir. Era justo lo que necesitaba y lo que me podía permitir.

Alex y yo salimos calladas. Yo con la sensación de haber encontrado donde quería vivir y ella pensando en que sólo tenía una habitación.

La compré. La amueblamos y pintamos entre Alex y yo con la inestimable ayuda de la "excalera" y me vine a vivir en Octubre.

Durante estos 8 años han ido y venido vecinos de los más variopintos. Mi vecino de al lado sigue tocando(me los ovarios) los bongos como el primer día. Por aquí han pasado amigos y poca familia. Mujeres, han pasado muchas mujeres, amigas, novias, ligues y la que considero de forma cursi... la mujer de mi vida. Tal vez tengan que llegar algunas o muchas más.



Siempre he querido que mi hogar fuera un espacio de libertad, donde no tuviera que cortarme en nada. Durante años encima de mi cama ha habido un cuadro de dos mujeres besándose.

 Aquí se respira la libertad del amor entre mujeres, la sororidad del encuentro femenino continuo, la paz de la que se sabe igual que todos.




Sis y Edu, Alex, la presi, Ángeles, Viru, mi activista coqueta, GuaSa, RoYo, Guaya, Paula, Seb, Josito, vuestra huella queda guardada entre las paredes de mi rincón del Arco Iris. Por horas y horas de palabras, gestos, actitudes ...por ver pasar las estaciones junto a mí... a todos gracias por hacer que en estos 8 años cada día haya sentido que estaba en mi hogar.


lunes, 27 de septiembre de 2010

Kilómetro Zero: Babel

Hace mucho que no comento nada de esta mi Comunidad. Supongo que hasta ahora tenía muchas cosas en la cabeza como para atender al microcosmos en el que vivo. Pero un suceso acaecido este fin de semana ha vuelto a poner a mi bloque en el centro de mi atención.

Os comenté que el viernes llegué cansada del curso. Me acosté temprano porque el sábado había que estar allí a las 10 y duraría hasta la noche. Así que mi astenia y yo nos metimos juntitas en la cama sobre las 23:30 Nos quedamos dormidas al poco.

De repenté desperté sumida en un estado total de confusión. Me parecía estar en el centro de una discoteca de los años 90. El primer pensamiento fue... estás soñando Chris... pero no. La música sonaba alta y clara, sobre todo alta. Is it the rythm of the night... Mecagoentóooooooo


Miré la hora 01:20 de la madrugada. No puede ser... aproveché que bajó el sonido para gritar en plan verdulera total algo así como....mecagoentuputamadrebajarlamúsica!!!! Dudé un instante. No me gusta lo de asignar el adjetivo puta a ninguna mujer ya que siempre nos llevamos la parte más peyorativa pero aquello me parecía increible. Obviamente, pese a mi grito, el sonido de la música era tan alto que resultaba imposible que me hubieran oído.

Así que me vestí con lo primero que encontré y sin reparar en los pelos de punta que se me ponen cuando me levanto me encaminé cual furia desbordada al piso de arriba. Por las escaleras me calmé un poco porque sabía que si llego a tener un trabuco lo hubiera utilizado sin dudarlo.

Llamé al timbre varias veces por si no me oían. Dentro se oyó un grito en italiano Abrió la puerta un chaval de veintipocos con una toalla anudada a la cintura por toda ropa.

Mira, es la una y media de la mañana y no se puede poner la música así de alta porque no dejais dormir
A qué volumen estaba?
Cómo que a qué volumen estaba pues altísima. Vivo debajo y parecía que estaba dentro de una discoteca Así que no volvais a ponerla así
Así cómo? Oye, no me gusta cómo me estás hablando. A mi nadie me habla en ese tono en mi casa
No estoy en tu casa, estoy en las escaleras y lo único que te estoy diciendo es que en España está prohibido poner la música a ese volumen a partir de las 12 de la noche
Ya, pero es que me voy a ir en un cuarto de hora
Me da igual que te vayas en un cuarto de hora. Te he dicho que está prohibido poner la música con ese volumen. Si quieres llamo a la policía y que te lo explique
Me estás faltando al respeto y no permito que nadie me falte al respeto. Voy a llamar yo a la policía para decirles que me estás faltando al respeto
Pero qué respeto ni que mierda. Aquí el único que falta al respeto eres tú por poner la música a ese volumen Pero vamos, llama a la policía y les explicas por qué he subido a tui casa de madrugada y ya de paso, que te midan los decibelios tío.
A mi nadie me llama tío, me parece una falta de respeto
Pues haga usted el favor, señor de no volver a poner la música con ese volumen o llamo a la policía. Le ha quedado claro al señor???

Me di media vuelta desesperada por el vacile que se estaba trayendo conmigo. Ahí fue cuando no pude más y solté.... que no eres más gilipollas porque no te entrenas chaval!!

Te he oído. Me has llamado gilipollas
Claro que me has oído. Porque has quitado la música. Antes hibiera sido imposible.

Volví a mi casa. Me metí en la cama. Me desvelé y me resultó imposible dormir hasta un par de horas más tarde.

Me quedé pensando en lo que había sucedido. En si me había excedido en mi tono. En si le había faltado al respeto al chaval. Me parecía increíble el morro que le había echado de poner la música a toda leche y decirme que era yo la que le faltaba al respeto. Eso por no comentar que me pidió que bajara el tono porque en su casa había alguien que se encontraba mal!!!!!

Será posible que no entendiera mi castellano el señorito Alessandro?????

Candela...¿algún consejo? Y el resto? Acepto sugerencias....


PD Ayer me encontré a la vecina  empalada Ya llevaba ropa de invierno, por lo que imagino que habrá vuelto a `ponerse las bragas. Qué alivio poder subir y bajar por la escalera sin preocupaciones!!

miércoles, 7 de julio de 2010

Repaso de deberes

Tengo una tremenda facilidad de dispersión. Ya está, ya lo he dicho. Chris... tampoco ha sido para tanto, no? Pues anda que no te ha costado reconocerlo....
Ahora mismo es uno de mis principales defectos. Me cuesta horrores terminar lo que empiezo porque en seguida me aburro, me canso. Necesito cosas que me llamen mucho la atención, que me atrapen y me enganchen.

Tengo un montón de películas en el ordenador de las que habré visto como mucho 15 minutos. Yo, que antes devoraba pelis. Realmente no sé el motivo y me gustaría poder mejorar.

Hoy lo comentaba en el trabajo. Hace año y medio me trasladaron a un departamento nuevo, a hacer un trabajo aburrido, monótono y bastante detestable. Y dado que me lo plantearon como “son lentejas” no me queda por menos que apechugar hasta que lleguen tiempos mejores.

Mi trabajo es tan de Chaplin poniendo tornillos en Tiempos Modernos que mientras lo hacemos estamos siempre leyendo algo en Internet, o comentando con todo el departamento a través de nuestro messenger interno o simplemente escuchando música. Ayer me pasé la mañana escribiendo cosas personales.

Pues eso, que me voy de tema (veis como no tengo remedio?) Que al iniciar las vacaciones me autoimpuse un plan para no quedarme todo el día tirada en el sofá. He rescatado de un post anterior “mis deberes”

- Terminar de pintar el pasillo de mi casa. Me puse a ello el primer día y ya puedo decir que mi casa ha estrenado temporada de verano con una mano nueva de pintura!!
- Seguir con el curso de técnica en planes de igualdad. Uf!! lo del estudiar es un poco incompatible con los problemas de dispersión, verdad?

- Comprar algo de ropa para el verano aprovechando las rebajas. Pues ropa no, pero me he comprado un reloj rojo chulísimo por 20 euros que viste mucho!!

- Empezar a hacer algo de ejercicio suave para fortalecer la pierna que me ha tenido sin poder andar durante los últimos meses. Otra cosa en la que no tengo remedio. No he salido a andar de forma suave. Sólo me he ido a recorrer Madrid con los sevillanos y claro, ahora me duele la pierna. Este viernes....fisio

- Leer el libro de Lydia Cacho “Esclavas del Poder” y reconciliarme con el periodismo de investigación. Ná, es muy duro y se me hace cuesta arriba. Lo dejo para cuando voy y vengo de trabajar en el metro.

- Comprar algún libro de Audre Lorde. Me llama la atención pero no he leído nada suyo Agradeceré alguna recomendación. A falta de uno he comprado dos. Y otro mucho menos sesudo... una novela de Radclyffe titulada Guardias de Honor. Bolleras agentes del FBI en una historia de conspiración!! Viva el género lesbipolicíaco!!

- Además he aprovechado para ver una exposición en el Reina Sofía sobre Manhattan que aunque no me ha gustado mucho me ha permitido asomarme a la terraza del Museo. Ya tenía ganas.

Uf!! pues tampoco he estado parada que digamos... el domingo, cuando volvía de dejar a los sevillanos en la estación del AVE me encontré con la Abuela Cebolleta. Es una mujer algo más mayor que yo, sobrepasa los 50, histórica del movimiento feminista y pro aborto. Vive a la vuelta de la esquina de mi casa y me la encuentro a veces por el barrio.
Me gusta encontrarme con ella porque aunque sus conversaciones suelen ser muy políticas me resultan interesantes. Con ella no tengo tanta dispersión. Me cuenta cosas del feminismo, los actos que hay, las historias de sus tiempos mozos... hablamos sobre lo divino y lo humano. Lo de abuela cebolleta lo digo por la experiencia, no por la edad. Bueno, y porque es el primer nombre simulado que se me ha ocurrido para ella....

Últimamente además tenemos un par de temas comunes. Resulta que ella por uno de esos dramas que se dan en los grupos de lesbianas ha tenido una movida increíble con una ex mía. A su vez, ella conoce muy bien a la activista coqueta y comentamos acerca de mi situación.

Así que charla va, charla viene, al final el domingo acabé llegando a casa cerca de as 12 de la noche. Pensaba dormir del tirón puesto que el lunes me reincorporaba al trabajo pero algo inusual hasta para esta mi Comunidad me lo impidió. A las 4 de la madrugada desperté con ruidos en la escalera. Me asomé y me encontré con un chico y una chica bajando muebles de una casa de mi piso. A las 04:00!!! Estaban bajando un sofá, una estantería, un sillón.... Estuve tentada de llamar a la policía pero opté por meterme de nuevo en la cama e intentar obviar sus voces mientras pasaban por mi puerta.

Así no hay nadie que empiece bien la semana, verdad? Con dispersión o sin ella.

martes, 29 de junio de 2010

Día Fructífero

Ayer por la mañana me levanté con ganas de pintar así que fui a comprar la pintura que me faltaba.
De camino a casa me encontré con mi vecina, la empalada. Es una mujer mayor, con bastante carácter y una de las especializadas en radio patio de mi comunidad. Al verme con los botes de pintura me soltó por el morro que me pasara por su casa para echarle una mano a las paredes. Jeje. No me importaría si no fuera porque vive en 30 metros cuadrados donde no hay un sólo hueco. Y no veo a esta mujer con energía para ir quitando muebles y trastos de en medio para dejarme espacio.

Esta buena mujer un día decidió que tenía confianza conmigo. No sé el motivo y casi prefería que no la tuviera. Me la encontré por las escaleras un día de agosto y se puso a contarme cosas de la Comunidad para no variar. No sé cómo cambió de repente de tema y empezó a decir que hacía mucho calor y que ella, cuando llegaban estos calores, no se ponía bragas. Y es más, remarcó, ahora mismo no las llevo puestas. Me he bajado a comprar un poco de pan y voy mucho más fresquita.

Intenté aparentar que me parecía de lo más normal que una señora de 80 años y con sobrepeso decidiera ir por la (vida) calle sin bragas y que además encontrara lógico contármelo...



Como aquella vez que en una reunión de vecinos me dice bajando la voz.... hija, me voy a ir a casa porque me están entrando unas ganas tremendas de hacer de vientre y desde que de pequeña me caí y me clavé un palo en el ano me cuesta mucho hacerlo y no puedo sentarme en cualquier cuarto de baño. No sé.... He preguntado a otras vecinas con las que tengo confianza por si a ellas también les cuenta estas historias pero se ve que soy la única.....

Anoche me llamó mi madre. Habían llegado de su escapada mensual a Cantabria. Tras ponernos al día sobre las novedades de la gente de allí me comentó
-Te he traído El Mundo del sábado. Lo tengo por aquí. A ver.... ahí va! Pues al final me lo he dejado allí
- Ná, no te preocupes.

Compro el periódico los domingos. Me gusta desayunar ducharme y bajar a comprarlo. Luego me paso todo el domingo leyéndolo, a trocitos. Y aunque compro El País,me gusta echar un vistazo a otros periódicos.
El caso es que cuando colgamos el teléfono me di cuenta de que tenía en casa El Mundo del sábado sin tocar, que lo había cogido de casa de Sis. Me puse a mirarlo y vi que traía reportajes sobre el Orgullo Gay y sobre una periodista de Telecinco casada con otra presentadora de Cuatro.

Con razón me lo había guardado mi madre. Hace eso de vez en cuando. Ve algo en una revista o periódico sobre temas de homosexualidad y me lo guarda. No lo hablamos. No me dice te he guardado esto porque sé que te va a interesar. Simplemente me pasa la publicación y sólo le falta ponerme el marcapáginas para que lo abra directamente por la página en cuestión.
Con mi madre tengo una relación muy difícil, pero cuando reparo en estos detalles me produce una ternura inmensa. Y esta mañana me ha llamado mi padre y como en el anuncio de las cervezas, me ha preguntado que con quien voy a ver el partido. Así que voy a provechar que me han pillado blandita y me voy a ver el partido a su casa.

Eso si, casi que salgo ya porque con la huelga de metro que hay en Madrid puedo tardar horas en llegar hasta su casa.

miércoles, 23 de junio de 2010

Kilómetro Zero

Vivo en el centro de Madrid. En un pequeño piso de un bloque antiguo, de esos que tienen corrala. Nada más verlo me enamoré de él pero, inocente de mí, no reparé en lo que significa vivir en una corrala.

Los anteriores propietarios me comentaron que mi Comunidad era muy agradable porque era como un pequeño pueblo en el que todos se ayudaban entre si. Y es cierto. Me consta que cuando alguna señora mayor viuda y con una paupérrima pensión no ha podido pagar la mensualidad, siempre ha habido alguien que se lo ha prestado.
También cuando hemos tenido que hacer alguna obra, o cambiar muebles hemos contado con la ayuda de algunas vecinas. No sé por qué, para eso las mujeres somos más solidarias. Al menos en mi Comunidad. Nos juntamos cinco o seis y hacemos lo que sea. Cada una aporta sus habilidades porque sabemos que cuando necesitemos algo de las otras estarán dispuestas a ayudarnos.

Qué idílico verdad? Pero claro, todo tiene dos caras y mi Comunidad es de las que ha servido durante años para inspirar los guiones de “Aquí no hay quien viva”.



Todavía recuerdo la primera reunión de vecinos a la que asistí, cuando vi aparecer a la presidenta (la presi, a partir de ahora)con el pelo más corto que el mío y teñido de un azul a lo Lucía Bosé. No pude dejar de reírme por dentro mientras corroboraba de un rápido vistazo que aquella mujer era tan bollera como yo. Me costó unos meses intimar con ella pero desde entonces hemos sido la comidilla de la comunidad. Ya os iré contando.

Con posterioridad han llegado a la Comunidad numerosos gays y alguna lesbiana (por qué la representación del género femenino es siempre inferior?) y aunque no llegamos a ser el célebre 10% casi cumplimos cuota.

Tenemos también a unas cuantas señoras mayores viudas, que no dejan de pelearse entre si y de unir fuerzas para el noticiero de Radio Patio. A través de ellas nos enteramos que a la del 3º le había dejado el novio, que el del 4º tenía cucarachas en casa, que al bajo se había mudado el día anterior un actor de la serie Aida.... cualquier noticia, o mejor dicho, cualquier hecho que consideran noticiable se propaga por la corrala de forma veloz. No sé cómo hacen las jodías amables señoras para enterarse de todo lo que se cuece en la corrala. Vamos, que aquí es difícil guardar secretos...

Otro elemento común es el “artista”. Tenemos varios. Además del actor que antes he citado, la profesora de baile y su novio el que toca la batería, que son nudistas y cuando te abren la puerta de casa tienen el detalle de recibirte como mucho en calzoncillos o bragas.
También está mi vecino de al lado. Un señor de más de 50 años, que se pasa el día tocando los bongos. El dice que es percusionista. Yo digo que es un imbécil muerto de hambre que se piensa que su casa (alquilada por cierto) en un local de ensayo. Cuando le apetece, es decir, día si día no, se queda tocando los bongos, el yembé, los timbales o lo que sea que coja ese día, hasta la madrugada. Lo del respeto por el descanso de los demás es algo completamente ajeno a su ser.
Así que como ya me he hartado de pedirle por favor que no toque después de las 10 de la noche, protestar en las reuniones de la Comunidad, reclamar a su casero, llamar a la policia y que nadie me haga ni caso, cuando le da por tocar pongo yo la música en mi casa a todo el volumen que aguantan mis oídos. Es mano de santo. Se ve que mi música hace que pierda el compás y cesa en su intento de darme la noche. Desde aquí mis disculpas al resto de la Comunidad.

No quiero cansaros y dejo para otro día la historia de mi vecina empalada....

En fin, que no habito en el zoo, pero aquí hay una fauna de lo más variopinta. Y vosotros? Tenéis una Comunidad tan curiosa como la mía?


Nota: la foto no es de mi corrala, la he tomado prestada de google
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