Mi vecina la hizo protagonista. La mujer creativa se inventó una historia para mi cumpleaños que plasmó en fotos y que protagonizaba Zoe, con sus ojazos y bigotillos...
Eso fue a primeros de agosto. Para entonces ya sabía que estaba enferma... En febrero comenzó a perder peso. La notaba algo más activa y tonta de mí pensé que al fin mi gordita se había puesto a plan... pero cuando la pérdida de peso se hizo notoria y fue acompañada de vómitos, me la llevé al veterinario. Me dijo que no estaba tolerando las proteínas y la pusimos un pienso especial.
A la vuelta de las vacaciones tocaba hacerle una revisión. El resultado ha sido bastante malo. No sólo no ha mejorado sino que ha empeorado bastante. Sus riñones están afectados.El hígado, que era lo que parecía tener mal se mantiene estable, pero el riñón está muy tocado.
La enfermedad renal crónica es muy reconocida entre los gatos. Pese a eso, leo que se presenta en un 7% de los mayores de 10 años.
El diagnóstico me ha dejado tocada. Se me ha ocurrido consultar San Google y hasta hablan de pronósticos de vida de un año en su estado. Quién me manda mirar...
Mi hermosa gata insomne. La que me despierta cada noche. La que adoro cada día. Mi peludita que me ayudó y me curó cuando yo estaba enferma... Al volver a casa la miré y pensé que sentía no haberle podido dar una vida mejor.
Ahora toca medicarla para conseguir que tenga la mejor calidad de vida. Y mimarla y decirla cada día que la quiero. Aunque ella no tenga el diccionario español-gatuno, estoy segura de que lo entenderá.
No me deja reproducirlo ni borrarlo, lo siento



