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viernes, 14 de abril de 2017

...Y hace un año


Estaba releyendo ahora mis post de hace un año. Uf! qué mal cuerpo me pone releerme, qué angustia me asalta de nuevo.

Hace un año, más o menos... tuvimos que ingresar en Urgencias a mi madre. No podía andar 3 pasos sin ahogarse. Y en ella, que siempre fue muy bruta, toda fuerza de voluntad, era algo que suponíamos grave. Llevaba años arrastrando una enfermedad degenerativa pulmonar y todo nos hacía pensar que había llegado la etapa final.

El neumólogo no nos daba muchas explicaciones más allá de lo que nosotros veíamos. De repente se convirtió en una persona absolutamente dependiente. No podía ni siquiera andar por casa. Teníamos que hacerle todo.

Recuerdo el bajonazo anímico que di, acostumbrada como estaba a verla siempre tirando del carro. Me mataba verla tan frágil, tan necesitada, tan asustada, tan poco ella. Nos preparamos para lo peor. Y yo, anticipando el duelo, intentaba negociar con un Dios en el que no creo, que la dejara llegar al verano.Cuando pasó, pedí que llegara a octubre para poder conocer a mi sobrino. Mi sobrino nació y aunque ella había mejorado algo con el oxígeno que llevaba las 24 horas todavía era incapaz de valerse por si misma.

Dio un nuevo bajón y las Navidades fueron horribles. Mi padre que se había mantenido medio sereno hasta entonces, nos habló con mucha tristeza y pesimismo. Para entonces mis ánimos y mis fuerzas estaban por los suelos.

No creo en los milagros. Pero lo cierto es que a día de hoy, mi madre ha superado una complicación asociada a su enfermedad y aunque no tiene muchas fuerzas puede valerse por si misma en casa, sale un poco a la calle y hasta es capaz de coger (de momento) a mi sobrino en brazos. No sabemos cuánto durará así, si volverán las complicaciones o si la enfermedad se la llevará el día menos pensado, pero me aferro a este presente que nos ha concedido una tregua.

He querido contaros esto para explicaros el motivo por el que dejé de escribir. Dejé todo lo mío de lado y me he dedicado durante todo el año pasado y principios de este a cuidar de mi madre y ocuparme sólo de lo más básico para mí... el trabajo y la asociación. Mi angustia de esos meses, todo mi miedo, mi profunda tristeza, me hicieron desconectar del blog y de mucha gente que se acercaba a través de aquí o del mail, o de mensajes para preguntar o hablar.

Quiero pediros disculpas a las que os dejé sin respuesta. A Tuki, a una tal MRosa, con sus mails, a Laura que quedé en llamarla después del puente de diciembre...  He necesitado casi tres meses para reconectar conmigo, para dejar de llorar y temblar, para empezar de nuevo a ocuparme de mí. Me miro en el espejo y me asusto porque veo en mi cuerpo las señales de todo lo que ha sucedido este tiempo.

Quiero agradeceros a las que de algún modo habéis estado acompañando. A Siempre Suya y Laquetecuén, tan acogedoras, a Rizos, Ol y Ozé por llenarme de risas, a RosaM por las charlas del Instagram, a mis heteras, incondicionales y tan humanas, a mis compañeras de vida, mis peluditas... a mis ex (y a las que en este tiempo han salido corriendo en dirección contraria...) con todas he pasado algún buen momento. En definitiva, a las que mantienen el contacto más allá de las paredes de este blog y con delicadeza y respeto han permanecido cerca. Qué bueno poder contar con personas así que me mantenían atada a la tierra y me apoyaban tanto. La vida sigue.


jueves, 21 de abril de 2016

Casi a oscuras


Hoy tengo una corona nueva y 400 pavos menos. En la cocina, un fluorescente fundido y otro que parpadea. Un aplique en el pasillo que no luce, una bombilla en el baño que no ilumina. Tengo una casa que se está quedando a oscuras, como yo.

Hoy tengo dolor en el ojo derecho. Más bien desde hace días. Será de aguantar las ganas de llorar.

Tengo 43 años y la inmensa suerte de haber llegado hasta aquí con mi libro de familia intacto. Mis padres y mi hermano biológico. Tengo un sobri, que está en camino y muchas ganas de ver su cara, aunque falten meses para eso.

Tengo rabia, tengo tristeza, tengo ira por no poder solucionar las cosas que querría arreglar. Tengo frustración por cómo funcionan los seguros, los de hogar y los médicos. Tengo mucha ansiedad estos días y sueños extraños.

Tengo la profunda necesidad de estar junto a ella ahora. De escribirla cartas. De decirla que la quiero, aunque nunca he sido capaz de decirlo. De abrazarla y hasta acunarla. De no dejar que se vaya, sin conocer a su nietx.

Tengo el corazón encogido después de haber leído algo que ha compartido Farala acerca del dolor de perder

Tengo la suerte de contar con amigos que me apoyan, la certeza de que están ahí y me escriben o me llaman tan sólo para escucharme. Tengo las manos llenas de agradecimiento hacia esas mujeres que conforman mi familia afectiva. Y a las que de cerca o lejos, me seguís por aquí.


domingo, 20 de diciembre de 2015

Y de nuevo Navidades


Este año las fiestas me pillan algo despistada. Llevo desde Octubre muy dispersa,centrando casi todas mis energías en temas familiares. El robo en casa de mis padres y la enfermedad de mi madre han hecho que pase en su casa muuuuuchas horas. Acompaño, ayudo, hago lo que puedo.Y eso me deja poca energía para mí misma.

El trabajo me está absorbiendo demasiado. Espero que para primeros de año se acabe el proyecto que me encargaron y pueda dedicarme más al día a día. De momento nos han trasladado de nuevo a nuestro antiguo lugar de trabajo. Vamos mañana ya para allá. Echaré de menos la tortilla de patatas, el jardín interior, la comodidad de que te recojan y te lleven en autocar... pero la verdad es que tener que volver a ir a trabajar en transporte público hará que me ejercite más cada día y eso me alegra.

Me llegó el lunes una notificación de que me convocaban para la mesa electoral. En principio suplente. Estuve una hora y media haciendo cola en Correos para recoger la notificación. Esta mañana me he pegado el madrugón y he ido con un par de sandwiches en la mochila por si me tocaba pasar todo el día allí. Por suerte, se han presentado todos los de la Mesa y me he podido volver a la cama. Si. Porque ya estaba duchada y todo pero me he vuelto a meter en la cama y no me he despertado hasta las 12 de la mañana. Raro en mí. Pero es que estoy agotada.

Y el remate de la semana ha sido la visita al dentista. Antibiótico y reendodoncia. Desde el miércoles sólo puedo comer por un lado de la boca y hasta el 28 no me lo terminan de arreglar. Me veo cenando  una sopa en Nochebuena.

Semanas como esta me dejan con la sensación de ser Superwoman, sólo por salir adelante... Si además esta noche se produce el cambio político que tantos esperamos, me meteré en la cama con una sonrisa de oreja a oreja.


viernes, 13 de noviembre de 2015

Huérfanos de recuerdos

Lo malo de algunas semanas es que no acaban cuando llegan el fin de semana.
Llevaba tiempo sin escribir. No me salía nada. Me quedaba pensando en qué contarme, contaros... y no sabía. Pensé que eso ocurre cuando no ocurre nada. Y me rayaba dándole vueltas a qué ocurre cuando no ocurre nada. Tan lineal que estaba intranquila, con mala sensación.
Me fui de vacaciones. Crucé un montón de puentes (ya pondré las fotos). Conocí bolloblogueras, de las que aún perviven, perdisten. Quizá le moleste que la llame bollobloguera. En cualquier caso fue una verdadera sospresa descubrir a la persona que había tras los escritos. Cálida, muy cálida.
Me reencontré con Siempre Suya y Laquetecuén, que me acogieron y cuidaron. Y ellas me llevaron a reencontrarme con ese mar infinito que absorbe mi mirada.

A la vuelta, el retorno a la rutina gris y a esa linealidad intranquila que os decía y que ahora añoro.
Qué posibilidad hay de que en 15 días entren a robar en las dos casas quw tienen tus padres? Parecen pocas, ínfimas. Pero sucede.
El primero parecìa casi una broma. El segundo nos ha destrozado.
Los malnacidos que han entrado en la casa de Madrid se han llevado todo cuanto de valor han encontrado. No, la televisión, el portatil.... eso sigue ahí, en su lugar. Lo que se han llevado sobre todo han sido esas cosas que tienes de toda la vida, los regalos de boda, de cuando nacimos mi hermano y yo, lo que mis abuelos regalaron a mis padres.
Y así, quedamos huérfanos de recuerdos. Ha desaparecido el legado familiar....muchas cosas, ahora pienso en  los gemelos con los que se casó mi padre, mi hermano y que ya estaban destinados a cuando se casara mi posible futuro sobrino.
Me aferro a que son cosas materiales. A que tuvimos suerte de que mis padres no estuvieran en casa cuando sucedió. Esa maldita buenamala suerte que tengo que invocar cada hora para obligarme a seguir fuerte. Para sostener las lágrimas de mi madre que dice que ya no queda nada de lo  que quería dejarnos cuando falte.
De repente se les ha echado la vida encima. Me puede verlos así, derrotados, sin fuerzas para la pelea que queda ahora. Porque a las horas que estamos tardando en recomponer la casa después de cómo la dejaron, está la lucha con la compañía aseguradora, que de momento sólo ha puesto trabas. Echo mano de una paciencia infinita cuando hablo con la señorita de turno que se pone al teléfono cada vez que llamo y que me pide mil disculpas pero no soluciona nada.
Anoche abrazada a mi madre me di cuenta de que cambian los papeles. Ahora son los hijos los que deben convertirse en padres: ocuparse, solucionar, dar apoyo y sufrir tratando de calmar, absorber su dolor y decirles que aunque hayan perdido su Historia de vida nada de eso importa salvo seguir adelante y ser capaces de recuperar ilusiones.


domingo, 17 de mayo de 2015

Palabras que olvido

Si, ya sé que dije que no quería abandonar el blog. Se me estropeó el ordenador hace unos 15 días. Me tocó especialmente las narices porque de repente tenía muchas ganas de escribir, de verter sentimientos y emociones por aquí.
Iba por la calle pensando en cosas y me decía, de aquí sale un post. Pero ante la imposibilidad de escribirlo en el ordenador, caia en el olvido.

Aquí estoy, con tantas palabras olvidadas estos días pasados...

Hice una entrevista en mi empresa para un puesto en otro departamento. La cosa quedó ahí, no me volvieron a decir nada. La entrevista fue agobiante porque llevaba unas bragas que me apretaban las i gles. El término correcto fue que me las estrangulaban. Y así no me salía ni la voz.  Lo comenté en facebook y hubo una campaña generalizada a favor de que me las quitara y las guardara en la mochila. Pero ya me ha pasado alguna vez, que luego se me olvidan y al sacar la tarjeta de entrada a mi empresa, el guardia de seguridad ha visto como salía enganchada alguna prenda interior.
Ni que decir tiene, que me dejé las bragas puestas.... una es muy decente.

Quedan unas 3 semanas para el viaje. Ya tengo todo lo gordo reservado. Sólo faltan los itinerarios. Mi familia sigue sin involucrarse y empiezo a estar más que harta de estar haciendo yo todo. Ganas me dan de llegar y e irme por mi cuenta a ver las cosas que me faltan.

Me siento un poco satélite en mi familia. A eso se une una antigua herida personal que pensé sanada y he descubierto que sigue ahí. Paciencia, todo lleva su tiempo. Dejo que las cosas se vayan colocando y como oí ayer... defiendo mi sombrero por ridículo que parezca.

lunes, 23 de marzo de 2015

Encuentros, desencuentros y hallazgos

Sigo escribiendo los domingos. No sé cómo lo hago pero es cuando encuentro el remanso de paz que necesito para sentarme al ordenador. El resto de los días me voy liando yo sola.

Han trasladado de centro de trabajo mi departamento. Incluso nos hemos cambiado de ciudad. Ahora, llegar a mi trabajo se convierte en una aventura diaria que a lo tonto me genera estrés. Mi nueva oficina es más amplia y hemos descubierto que en la cafetería dan unos pinchos de tortilla impresionantes a 1 euro. Esto último no sé si meterlo en la lista de pros o contras... El cambio me ha permitido reencontrarme con gente que hacía al menos dos años que no veía. Incluso a algunos que conocí al entrar en la empresa hace ya 21 años. Les veo con la misma cara pero noto el paso de los años. Supongo que quien me recuerde o reconozca pensará lo mismo.

Hoy el el cumpleaños de mi padre. Le preparé de regalo unas galletas que llevaban impresas fotos de su vida. Todo comestible. Le hizo mucha ilusión verlas pero no se las quiere comer. Está pensando en "enmarcarlas" y por más que le digo que se van a poner pochas no hace caso. Con las ganas que tenía yo de comerme su galleta de bebé...

Cuando fui a recoger las galletas pasé por una librería y se me ocurrió entrar. Allí encontré a precio de saldo, el último ejemplar que les quedaba de un maravilloso libro...


Qué posibilidades había de que yo entrara en la tienda ese día, a esa hora y encontrase el último ejemplar?
Casualidad? quizá la misma que me hizo buscar de nuevo unas figuras de Lego que llevaba buscando casi un año. Lego había anunciado oficialmente que no iba a volver a producir las figuras de las mujeres científicas. Removí cielo y tierra y las encontré pero a precio de mírameynometoques. Hace unos días, tras leer el comentario de alguien en facebook, busqué de nuevo y las encontré a la venta en el Corte Inglés a precio de buenovengava!

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Esta tarde fui a un cine madrileño, propiedad de la SGAE donde hacen ciclos de películas. En esta ocasión es un ciclo sobre "Amigas". He visto por primera vez Pepi, Luci, Bom... y a la salida, he visto (en este caso no era la primera ni la segunda vez) a una mujer con la que hace un tiempo tuve una cita muuuuy fallida. Ha pasado por mi lado y ni me ha saludado. Ya ha ocurrido otras veces... digo lo de que esta tía me vea y no me salude. Y no entiendo qué la lleva a hacer como que no me conoce. No sé, últimamente me tropiezo con bastantes tías gilipollas. Alguna incluso lee mi blog, que es lo que más absurdo me parece. 

sábado, 31 de enero de 2015

Sin parar

Tengo la sensación de que no paro, de que me paso el día haciendo cosas, que tengo demasiada actividad, para lo que soy yo. Un momento después pienso que en realidad no hago nada, siento un bloqueo tremendo que me impide avanzar, que me deja anclada y enfadada. Y así voy, a trompicones y como los tentetiesos...

Las últimas semanas han estado llenas de malos rollos, historias que me quitan la energía, que hacen que pierda la calma. Al final son gilipolleces que mantienen mi atención en el afuera. Quízá es una manera absurda de defenderme, como lo de pasar tantas tardes fuera de casa, para no quedarme a solas y escucharme... puro escapismo. Estoy hecha una Houdini.

Lo bueno es que estoy viendo un montón de pelis, leyendo libros que me apetecían desde hace meses (me ha encantado Canciones de amor a quemarropa) y preparando mi segundo viaje a Nueva York.

La noche de reyes me echaron las cartas. Nunca he creído en eso, pero me dijeron algo que me resonó a propósito de mis relaciones familiares. Y supongo que estoy empeñada en que el viaje familiar a la Gran Manzana sea un recuerdo de esos que pueda guardar siempre con cariño. Aunque en mi imaginario nos veo aterrizando en el JFK como Paco Martínez Soria con la maleta y las gallinas.

lunes, 19 de enero de 2015

¿Estas cosas sólo me pasan a mí?


El principio de año ha sido bastante desasosegador. La muerte anunciada de mi tío se produjo la noche del día 6, así que empecé mis vacaciones pendientes del año anterior con un tanatorio y un entierro.

La vuelta al trabajo ha traído consigo la noticia de un cambio en mi centro de trabajo. Nos mudamos a la sede central de la empresa y el cambio en si conllevará una rebaja en el dinero que percibo anualmente así que no estoy muy contenta que digamos.

Pero entre tanto momento amargo, ha habido un par de situaciones de esas que cuando las recuerdas al cabo del tiempo, terminas riendo bastante.

En mis cortas vacaciones me fui a un spa, a "tomar las aguas". Dejé las cosas en la taquilla que había en el vestuario y corrí presurosa en busca de las burbujas del jacuzzi y los chorros de la piscina. Cuando terminé el circuito, descubrí con horror que la llave de la taquilla había desaparecido de la pulsera de goma que llevaba en la muñeca. Muerta de frñio, en bikini y tapada escasamente por la toalla, tuve que salir a la recepción a decirle al encargado lo que había ocurrido para que me dejara la llave maestra de las taquillas. Mi gozo en un pozo... no existía dicha llave. En un momento me vi como aquella bloguera que se olvidó la toalla y al salir de la piscina tuvo que secarse con su propio abrigo.

El encargado me pidió que esperase a que terminara una gestión y me ayudaría a buscar dentro del spa. Mi acompañante ya estaba seca y vestida y yo seguía tiritando. Al cabo de media hora, apareció la llave en el fondo del jacuzzi. Estaba mimetizada con el fondo azul pero tuve la suerte de que una chica la pisara. Si no, ya me habría sacado algún zaping en la tele como la loca del bikini en enero por la Gran Vía.

Y para rematar el fin de las vacaciones tuve el funeral por mi tío. Metidos en el coche en un atasco de cojones y con los nervios de mis padres a flor de piel descubrí con horror que se me habían roto los pantalones que llevaba. Y no era un agujerito, no... un agujero en la zona baja del pubis, junto a la cremallera,  por donde cabrían dos dedos (no seais mal pensadas) mas una raja que iba descendiendo por la pierna. En ese momento las bragas de colores ya asomaban y era difícil, por no decir imposible, disimular el estropicio.  Así que me callé para no caldear más el ambiente, dejé caer sutilmente el pañuelo que llevaba al cuello y entramos en la Iglesia, directos a un banco de la primera fila con 10 minutos de retraso. Ignoro si alguien percibió mi curiosa forma de avanzar por el pasillo, con un estilo a medio camino entre una gheisa y chiquito de la calzada.

Creo que he acumulado en una semana los momentos surrealistas de todo el año. No more please!!

jueves, 1 de enero de 2015

Él tiempo que corre


De Navidad a Nochevieja... qué cena más triste.

El tiempo corre demasiado cuando estás esperando una llamada que confirme una muerte anunciada.
Comienzo un duelo prematuro y preparatorio, mientras asisto al derrumbe de los más fuertes. Qué duro es ver llorar a Superwoman como si fuera una niña.

Este año no empieza bien, no.

viernes, 26 de diciembre de 2014

Navidades en Heterolandia

Un año más han llegado estas fechan tan entrañables para millones de personas. Yo no soy una de ellas.

Son las primeras navidades de mi hermano casado. Su mujer es malagueña y los padres de ella decidieron hacer un viaje relámpago para poder verla en Nochebuena.

Me preocupaba el choque cultural entre los alegres malagueños y el ambiente serio y tenso que suele acompañar a mi familia en estas fiestas. Llegué a pensar que lo nuestro sería un remedo de 8 apellidos vascos. Como siempre me equivoqué. En algunos aspectos fue peor.

He de confesar que la cena transcurrió de modo agradable. Suegros, consuegros, los tortolitos y yo... en apacible serenidad... no se sacó el tema político ni se habló de toros, los regalos fueron todos acertados y la noche parecía avanzar sin sobresaltos. Noté algo extraño cuando mi hermano y mi cuñada hicieron un comentario en plan... dilo tú, no dilo tú... y pensé.. .ay! que se han embarazado o han echado a alguno del trabajo. Pero se marcharon sin decir nada.

La trampa estaba en ese aperitivo que sustituyó a la comida de Navidad. Mientras estábamos atacando el jamoncito y un pastel de verduras, los tortolitos se decidieron a dar la noticia...podrían estar embarazados...Mi hermano no tuvo reparos en mencionar lo reciente que era el percance y cómo había sucedido. Mal empezamos... qué necesidad tenía yo de conocer toda esa información...

Pero aquí la cosa se desmandó. Mi cuñada diciendo que era imposible que se quedara embarazada a la primera... mi madre y mi suegra comentando que no importaba si se quedaba embarazada y mi hermano se vino arriba y sacó su lado más machi(s)to hablando de la calidad y velocidad de sus espermatozoides.

Asistí asombrada y boquiabierta ante una exposición llena de lugares comunes sobre la virilidad masculina y las relaciones heterosexuales. Cuando se marcharon para coger el tren de vuelta a su andalucía natal, le comenté a mi madre que me incomodaba mucho tener que enterarme de cuando tenían relaciones mi hermano y su mujer y si se les pinchaba el condón o no contaban bien los días de ovulación. Mi madre, por supuesto, defendió la conversación diciendo que era perfectamente normal.

Me quedé con ganas de decirle que si mi novia (que no la tengo) y yo comentáramos en la comida de Navidad sobre cuándo follamos y qué posturas son las más beneficiosas para propiciar la eyaculación femenina, por ejemplo... lo encontraría tan normal como lo de mi hermano y participaría alegremente todo el mundo en la conversación...

Por desgracia... ya conozco la respuesta.

martes, 30 de septiembre de 2014

En construcción


Ya pasó el bodorrio. Todo fue en realidad mucho mejor de lo que esperaba. Fui yo, a mi manera. Y hubo gente que no me reconoció.Me dio igual. Bailé como una loca con una amiga de mis padres que fue la única que tuvo el valor de quitarse prejuicios y decirme que iba muy guapa.

Me alegró poder ayudar a mi hermano y a mi padre a engalanarse. De la ceremonia mejor no cuento porque lo del cura no tiene nombre...

Como siempre tuve que poner calma en los momentos previos porque surgieron varios "problemillas" de los que me hice cargo. Y es que me he especializado en mantener la calma y solucionar problemas cuando todo se desborda. Aunque luego me pase factura...

Y no sé si serán esos nervios contenidos lo que se me ha desbordado ahora, o quizá un baño de realidad alternativa que tuve durante el evento... pero la post boda está siendo durita de cojones.

Ando con una sensación de vértigo y de estar totalmente perdida desde que volví de Ronda que me tiene hiperbloqueada. Recordais los dibujos del Correcaminos y el Coyote? Cuando el Coyote perseguía al dichoso pajarraco, siempre había un momento en que era consciente de que no había nada bajo sus pies y que en una décima de segundo comenzaría a caer.Pues yo tengo esa sensación de forma constante desde que he vuelto.



Y aunque en el dibujo quede gracioso y eso, en realidad es un acojone tremendo.

Siento que todo es vacío a mi alrededor, que no tengo ningún punto de apoyo, ni físico ni emocional. A veces me descubro con necesidad de hacer cosas con las manos, construir, crear algo que supongo, supla ese vacío que noto en derredor. Y entonces cojo el Lego y monto unas cuantas fichas. Y trato de dar forma a un remedo de lugar donde pueda habitar y sentirme protegida.




jueves, 7 de agosto de 2014

Pritiguoman


Y del adentro al afuera sin solución de continuidad...

Leo en el periódico que desde que se estrenó en el cine, las cadenas de televisión españolas han emitido 157 veces la película de Pretty Woman.    1 5 7  veces     machacando a la audiendia con el estereotipo de que la mujer es una puta que será salvado por un príncipe azul, aderezado con que para convertirte en una princesa debes patearte todo Rodeo Drive y llenar tu armario de modelitos fashion. YUPI

No sé si en el ir y venir del blog de los últimos meses os he llegado a comentar que se casa mi hermano. Me he hartado ya de comentar el tema con mi familia elegida, así que sólo os diré que va a ser dentro de un mes y tipo bodorrio por todo lo alto, catedral incluída.

Por si no os lo imaginais, odio estos ritos que perpetuan la heteronormatividad. Desde el enlace religioso hasta el convite lleno de lugares comunes (cortar la corbata, besar a la novia, repartir regalitos a los invitados). Todo me da cien patadas y lo veo completamente desenfocado, alejado del verdadero significado del acto. Se ha convertido en un puro negocio.

Pero sin duda lo que peor llevo de todo este circo es el tema de la etiqueta (en el amplio sentido del término). Llevo varios meses intentando encontrar un modelito para la ocasión y de momento ha sido imposible. He ido rebajando mis expectativas de "quiero algo espectacular" a "me basta con algo sencillo", después vino la fase... "bueno, aunque parezca más un traje para ir al trabajo" y en este momento estoy en el punto "no quiero ir disfrazada".

Y es que cuando tu cuerpo alcanza un perímetro determinado, las posibilidades de vestir a tu gusto tienden a 0. Lo intenté con un traje a medida que salía casi tan caro como el vestido de novia. Después probé en tiendas recomendadas donde sólo contemplan que lleves sacos que oculten tus vergonzosas curvas. En grandes almacenes los modelitos son hiperfemeninos y se reparten entre estampado leopardo y flores XXL

Yo sólo quiero un pantalón, una camisa, quizá un chaleco y una chaqueta con la que me sienta cómoda, con lo que me sienta YO. Si paso por la sección masculina veo literalmente cientos de modelos, colores, formas y tamaños.  Para las mujeres no existe esa posibilidad. De las bolleras ya ni hablamos porque no existimos. Puedo adaptarme un traje masculino pero el comentario generalizado será mi pinta de camionera. Mierda de etiquetas!!

Tal vez si viviera en Estados Unidos sería algo más sencillo. Allí están comenzando aflorecer líneas de ropa masculina para mujeres. Ellen es la mejor prueba de que tenemos un estilo concreto y si lo nos lo ofrecen lo vamos a querer.




martes, 10 de diciembre de 2013

Ya soy persona...

... o lo que es lo mismo, ya tengo un ordenador (que me han dejado) para conectarme a Internet desde casa.

Dicen que "a equino regalado no le periscopees el incisivo" y no me debería quejar pero lo cierto es que este portatil es más lento que todas las cosas, que he necesitado actualizar varios programas y sólo en eso he gastado ya media tarde. Pero aquí estoy!! blogueando!!

Mientras, Zoe duerme a mi lado una mega siesta porque creo que se echó a eso de las 2 de l atarde y ahí sigue. Me encanta mirarla mientras duerme. A veces se agita y pienso que está soñando que caza Parece tan buena...

La tengo un poco despistada. Llevo dos días sin ir a currar por un trancazo que se ha cebado con mi garganta y me tiene muda desde el viernes. Y claro, la pobre me despierta a las 6 de la mañana en plan... levanta vaga!! a trabajar, que tienes que ganar para comprarme latitas! A las 7 repite la misma operación aunque con más ahinco y por más que le explico con esta voz de Darth Vader que me sale, que no puedo ir a currar por estar mala, ná, no se da por enterada. Así que suele volver una vez más. Es el momento en que la enchufo con el spray de agua y ya me deja tranquila.

Son días raros... por llamarlos de alguna manera. Parece que la mala suerte en la salud se ha cebado este otoño especialmente con mi familia. Mis padres empiezan a tener cosas importantes. Se me van haciendo mayores. Por mi parte, llevo una temporada en que no paran de descubrirme cosas. Por suerte voy acotando males y con las plantillas parece que voy dejando atrás la maldita fascitis plantar. Mi cuñada ha amanecido con varicela y mi hermano tiene un bonito virus estomacal que le ha hecho pasar casi todo el día pegao a la taza del water... Alguien sabe a quién hay que rezar para que nos dejen un poquito en paz?

Llevo días muerta de frío y  a punto de encender una hoguerita en mi salón. Veo fotos de Nueva York nevado y pienso qué diantres hago tiritando aquí cuando allí podría estar haciendo un muñeco de nieve en Central Park. Volveré. No sé cuándo pero ahora estoy segura de que volveré. Menos mal que para los ratitos de tiritona,  Lúa busca consuelo en mi regazo y las dos nos damos calor mutuo.
En fin, así van pasando estos días a la espera de las consabidas fiestas navideñas. Otra oportunidad para volver a ser niña y vivir algunos momentos con ilusión.

Aunque realmente creo que lo que más ilusión me hace son los dos días libres pendientes que me han aparecido en el curro (sin que nadie sepa dónde estaban escondidos) y que me van a permitir hacer un mega puente a primeros de año. YUPI!!


miércoles, 26 de junio de 2013

La caída de los mitos

El domingo fui al cine a ver "El hombre de Acero" No era la película que en principio habíamos elegido pero determinadas circustancias propiciaron que finalmente viéramos esta.

El cine estaba abarrotado, y eso que era en Versión Original. La sala estaba poblada mayoritariamente por gente de mi edad. Imagino que casi todos habíamos visto de pequeños Supermán en el cine y queríamos comparar...

Y comparé. No hay color.... donde esté el Supermán de Christopher Reeve que se quiten todos los espectáculos pirotécnicos que ha habido con posterioridad... La consecución de imágenes plagadas de efectos especiales es tal que no tienes tiempo de asimilar la información. Eso por no hablar de que no han respetado la historia original y que aquí el super héroe se convierte en un hombre apocado, hundido en crisis de identidad y lleno de sombras...

Te das cuenta de que aunque las pelis ahora son perfectas desde un punto de vista técnico, la historia te deja fría. Han pasado los años y ya no te crees lo que ves. Con lo que me emocionaba yo de pequeña viendo esas escenas cutres del hombre volando.... porque Supermán volaba.... este nuevo va dando "salitos!"

Y curiosamente, mientras estaba en el cine, me llegó un mensaje del novio de mi primo. Estaban en Madrid y proponían cenar. Así que al fin, después de dos años se produjo el ansiado encuentro. Había quedado anteriormente con su novio pero a él resulta muy difícil pillarle por banda.

La cena se llenó de risas y chascarrillos sobre los homosexuales y lesbianas. Destilábamos pluma... Pero lo mejor es que hubo también muchos momentos para ponernos serios y hablar de Jesús, de su bondad y de sus sombras. Esa parte que más desconocía yo y que me vino a confirmar que las personas más grandes tienen tantas virtudes como defectos y suelen ser del mismo tamaño.

Me llamó la atención la madurez y la calma con la que mi primo es capaz de hablar de su padre... y sobre todo me llamó la atención descubrir que además de ser los dos miembros LGTBI de la familia, ambos sentimos una fobia terrible a que nos miren o nos toquen los pies. Curioso...

martes, 22 de enero de 2013

Concurso "Madre no hay más que una..."


No recuerdo si os he comentado que ¡al fin! me terminé el libro de Jeanette Winterson. A pesar de que alguna bloguera reniega de esta mujer, a mí el libro me ha parecido una maravilla. No sé si es cierto todo cuanto narra, pero sobre todo en la segunda parte habla del dolor, del sentimiento de pérdida y desarraigo de no tener familia, de rupturas y duelos. Independientemente de que sean ciertos los hechos que narra acerca de su madre adoptiva, puedo conectar con todos esos sentimientos. Para mí, tiene la virtud de escribir de un modo muy visual,veo cada escena y conecto con ese dolor que trasmite. Me quedo con eso.

Animada, comencé el segundo libro "familiar" de Alison Bechdel: ¿Eres mi madre? Me habían comentado que es algo más denso pero es que no he sido capaz de superar las 20 hojas! Me pierdo en el maremagnun de términos psicoanalíticos y de comparaciones de su madre con personajes históricos. No me considero particularmente inteligente ni excesivamente obtusa pero se ve que el libro de marras se me ha atravesado.




Desde luego creo que con el libro de Winterson y el de Fun Home de Bechdel he llegado al tope de análisis de relaciones familiares que puedo soportar por ahora.

Así que he decidido deshacerme de él y daros la oportunidad de tenerlo a alguna de vosotras. Para ello convoco el concurso..."Madre no hay más que una".


Bases del concurso:

- Podréis participar todas las bolloblogueras en activo o que hayáis tenido bolloblog en algún momento.

- Tendréis que enviar un mail a la dirección de correo asociado a mi blog contándonos alguna historia, anécdota o recuerdo protagonizado por vuestras madres. En caso de antiguas blogueras enviarme el nick y el enlace al blog para poder reconoceros.

- Podéis enviar cuantos correos querais, cada uno con una historia diferente. Entrarán en el concurso un máximo de dos, elegidas por vosotras mismas.

- Publicaré en el blog las historias que vayáis enviando, por riguroso orden de llegada.

- El concurso comienza cuando leais este post y terminará el 06/02/13.

Una vez terminado el periodo de recepción de correos, elegiré un relato ganador y un accessit (premio no relacionado con la literatura). Anunciaré en mi blog el resultado del concurso y contactaré con las ganadoras para comunicarles mi decisión y enviarles por correo sus respectivos premios.

Habrá posibilidad de recoger el premio en propia mano mediante quedada bloguera, por supuesto.

Si os surge cualquier duda con respecto al concurso, indicarlo en los comentarios para que pueda aclararlo para todas.


A las blogueras que me han lanzado estos días la "indirecta" de que les regale el libro, que se lo curren como está mandao y que participen.


3, 2, 1....adelante!!

domingo, 20 de enero de 2013

Antes de que se cierren mis ojos



Las que habéis estado alguna vez en el Rincón del Arco Iris ya conocéis la distribución de mi casa, tan típica de principios de siglo. Del pasado, no de este. Para las que no habéis estado, os diré que mi habitación y el salón se comunican por un vano, una oquedad grande en la parte superior de la pared.


En ese vano suele tumbarse a menudo Zoe para contemplar las cosas desde la altura. Lúa tardó unos meses en llegar hasta arriba, pero con lo inquieta que es, no se queda mucho rato. Utilizan la mesa del salón como trampolín. Desde ahí se impulsan para llegar. Y cuando se hartan de estar ahí, bajan a través de la mesa o se pasan a la habitación y saltan a mi cama.


Por las noches, cuando me acuesto, la luz de las farolas de la calle entra por el balcón que queda justo enfrente del vano y desde allí se refleja en el armario de mi habitación.


Bajo el edredón nórdico, doy vueltas sobre mi propio eje mientras encuentro la postura esperando que me venza el sueño. Al cabo de un rato, me hago un burruñito y me quedo mirando hacia el armario. En esos momentos, Zoe suele estar a mi lado y Lúa subida al vano.


Contemplo su sombra reflejada en la puerta del armario, sus orejas puntiagudas y su esbelta figura. Permanezco unos minutos pensando en toda la ternura que me provoca cada vez que me mira con sus grandes y redondas pupilas. Sonrío mientras recuerdo las charlas que me da con sus alegres “mia!” y cómo me ronronea mientras masajea mi tripa en tardes perezosas.



Así, mientras veo su sombra recortada, la tranquilidad y el sueño se apoderan de mí. Y pronuncio su nombre, la llamo por última vez en el día, antes de que se cierren mis ojos.







martes, 1 de enero de 2013

Mis 10 del 2012



A mí lo de decir "Feliz Año" se me atraganta. No me gustan las frases hechas. Y qué quieres que te diga, mari, si es que me suena a coña!...feliz año y zas! toma paro, pobreza, hambre...eso en general, que luego están las cosas que le pasan a cada una...
 
Que si Mari, que si...que el 2012 ha sido un año mu perro, que se ha cebado con mi entorno familiar. Y en vista de que todos tenemos trabajo ha decidido tirar a dar. A algunos simplemente les rozó, a otros nos dio pero nos recuperamos y a uno le dio de pleno, en todo el pecho. No, eso no se lo perdonaré nunca al puto 2012.

Pero no quiero recordar el año por todo lo malo que ha habido. No quiero acordarme ahora de los recortes, las crisis, los duelos, las lágrimas...quiero echar la vista atrás y ver lo bueno que ha habido. Quiero ser capaz de extraer esas cosas que me han provocado alegría y sonrisas...

Así que aquí van...mis 10 del 2012!!

- Cualquiera de los momentos que he pasado con blogueras. Son todos divertidos, cálidos y me llenan de energía. Así que no lo perdamos en este nuevo año.

- Los viajecillos que he hecho. En vista de las pocas posibilidades monetarias me he dedicado a hacer viajes cercanos pero que han resultado geniales. Toledo, Cambrils, Gandía, Oporto, Tarragona, el valle de Zamanzas, Oviedo, Cantabria...

- Terminé mi curso de crecimiento personal y desarrollo erótico. No exagero si digo que me ha cambiado la vida. Y hemos creado un grupo de mujeres (mis heteras) que estamos siempre apoyándonos y cercanas.

- El espacio de Mujeres que aman a mujeres, en el Entredós. Mis jueves por la noche son el momento de la semana donde recargo pilas.

- La gente nueva que ha llegado este año a mi vida. Mujeres a las que he podido conocer mejor y que tengo ganas de conservar cerca.

- Las personas que por el motivo que sea han decidido alejarse de mí. Aprender a dejarlas ir y atravesar el sentimiento de pérdida ha sido una oportunidad que me ha dado la vida.

- Mi padre saliendo del hospital después del mega susto que nos dio a primeros de año. Mi madre recuperando la visión. Mi aviso de glaucoma cogido a tiempo...por los pelos!!

- Mis gatas, mis gatas, mis gatas, mis gatas, mis gatas, mis gatas...¿he mencionado a Zoe y a Lúa? :-)

- Las fiestas del Orgullo. Ver a tanta gente saliendo del armario durante la Mani!!

- Mi ansiedad aparcada. A lo largo del año ha asomado las narices sin que nadie la llamara pero la mantengo a raya en la medida de mis posibilidades. Bien por mí!!



Conste, mari, que he esperado a publicar la entrada hasta hoy porque con lo puñetero que ha sido el año podía darme cualquier sorpresa hasta el último minuto.

Dicho esto, ojalá todas podáis extraer lo positivo de este año de mierda y podamos encarar el nuevo año con fuerza y ganas. Por mi parte, aquí seguiré...empeñada en cruzar puentes y encontraros en el camino.

martes, 25 de diciembre de 2012

La materia de la que están hechos mis sueños


No recuerdo que de pequeña me leyeran cuentos. Mis padres no estaban a la hora a la que me tenía que ir a dormir. Me acostaba, la luz se apagaba y allí quedaba yo, a solas con las sombras y los fantasmas.

Aprendí a leer con un libro de Cela, unos cuentos cortos que no me gustaban. Después llegaría Mujercitas, la gran historia que me enseñó con cinco años, que la vida no debía ser como te dicen que debes vivirla. Y mucho más tarde llegarían cuentos clásicos pero a esas alturas, poca influencia tenían ya sobre mí.

No, no crecí creyendo en princesas y príncipes encantados, ni en reinos maravillosos, ni en zapatos que encajarían en mi pie. Tan sólo esperaba la Navidad. Era la época de jugar, de ir a Cortylandia, de ver el 1 de enero los saltos de esquí...nadie nos dijo que años después sería la época de las ausencias, de las broncas, de las lágrimas...

Este año ha sido el más duro, el más triste y difícil. Si, tengo familia...algunas me habéis escrito diciendo que disfrute de ese hecho. Es complicado cuando los lazos familiares se resumen a lo que pone en el registro civil. Y duele cuando ves al que una vez fue tu héroe, hundido, cómo se encierra tras un muro y busca aislarse en su dolor. No puedo hacer nada. Sólo estar ahí para cuando quiera salir, hablar y pedir ayuda.

Mientras, disfrutaré con el libro y los calcetines que me he regalado para festejar y festejarme. Y aunque la Navidad ya no representa la alegría ni la ilusión, buscaré esos momentos que me hacen feliz...descubriendo lugares perdidos de Madrid, contemplando las nubes, pasando tiempo con Zoe y Lúa, compartiendo el Rincón del Arco Iris con quien quiera acercarse, planeando mi viaje a Nueva York...porque esos momentos son la materia de la que están hechos mis sueños.

domingo, 23 de diciembre de 2012

Familias...esos desastres naturales


Recibo estos días felicitaciones navideñas; correos y mensajes llenos de buenos deseos. Me consta que todas las que he recibido son de personas que realmente me aprecian. Con cada una de ellas tengo una relación diferente, pero creo que todas valoran algún buen momento (o muchos) compartidos. Desde aquí, a las que me habéis mandado alguna, quiero agradeceros el detalle. Me ha llegado adentro.


Y me fastidia porque me cuesta mucho responder en los mismos términos. Les deseo lo mejor. Y si eso incluye pasar estos días en compañía de la familia pues bienvenido sea. En mi caso, si habitualmente la navidad es un mal momento por los reencuentros familiares, esta vez va a ser bastante triste. Jesús, el hombre que me alegraba el día de Navidad nos dejó hace dos meses. Y mi hermano y mi cuñada se han separado hace quince días.

 
Por primera vez en mucho tiempo vamos a cenar los cuatro solos. Mis padres, mi hermano y yo. Mi madre, que odia cocinar (está claro, salí a ella) va a poner todo de su parte para que mi hermano esté bien y le va a hacer cordero, su comida favorita. Me parece un detallazo por parte de ella.


Como pudisteis ver en el post anterior sigo enfrascada en el libro de ¿Por qué ser feliz cuando puedes ser normal? Me está costando un mundo terminarlo. Me toca tanto que leo tres o cuatro páginas y tengo que dejarlo unos días mientras asimilo lo que he leído. Para desengrasar un poco tuve la genial idea de comprarme el de Fun Home de Allison Bechdel que me encantó, pero que desde luego no era liviano...Cuando dejaba uno me iba al otro. Navegaba entre la madre adoptiva e hipercabrona de Winterson al padre gay reprimido de Bechdel. Desde luego no hay nada como la familia tradicional...lease por favor con un tono irónico...


 


Y durante el paseo por Madrid que os comentaba ayer, entré en la nueva  librería feminista  de Madrid....un lugar precioso...para las que vivís en Madrid, merece la pena pasar a verla. Me tiré de cabeza a por el segundo libro de Bechdel sobre su familia. En este caso se titula ¿Eres mi madre?. Me han hablado bien y no tan bien de este libro a partes iguales, pero siento la necesidad de leerlo.


Casualidad o causalidad...no sé...del verano para acá mi familia ha estado llena de baches. Noto que mis padres se hacen mayores porque cada vez se apoyan más en mí. Y creo que todo eso ha desembocado en la lumbalgia que me tiene ahora dolorida y dando paseitos como si fuera una anciana. Manías que tiene una de echarse los problemas de los demás sobre los hombros...


En fin, que estos días todo gira en torno a la familia y a la literatura. Y como suele decirse...hay veces que la realidad supera a la ficción.
 

lunes, 19 de noviembre de 2012

Mi dulce paracaidista


La primera vez que la vi se presentó ante mí con una amplia sonrisa y una bandeja llena de magdalenas caseras. Debió pensar que era lo mínimo después de aterrizar de aquella manera en mi casa. Ella misma se definiría después como la paracaidista que me cayó del cielo.

La tarde anterior me había escrito un correo explicándome que le habían tocaso unas entradas para ver en Madrid (al lado de mi casa) un concierto de una de sus artistas favoritas, y pidiéndome alojamiento. Por suerte, había espacio en el Rincón del Arco Iris y le gustaban los animales. Así que yo accedí y ella se presentó con la que ahora es su ex y la bandeja de las magdalenas.

Apenas estuvieron 24 horas y desde luego ella habló poco. La que más cotorreaba era su entonces pareja. Pero algo debió de hacerme tilín dentro. Aquello fue el principio de una gran amistad. Si, porque antes de aquel viaje nos comentábamos los blogs, pero aquella visita fue la primera de una serie de viajes en los que venía a Madrid, pasaba por aquí de viaje a otro lado o yo iba a su casa y pasábamos días juntas.

Entre medias líneas y líneas de correos, conversaciones telefónicas, silencios cuando lo hemos necesitado y mucho respeto. Quizá es lo que más ha habído entre las dos, un profundo respeto. En este tiempo compartido hemos tenido algunas experiencias similares. Hemos reído, hablado, cantado y disfrutado mucho....mucho...del año y medio que ha pasado desde su primera visita. Hemos tenido también discrepancias y hemos discutido con una base de enorme cariño y ese respeto que antes mencionaba. Me ha dado cobijo en algunos momentos. no sólo en su casa, sino en su cabeza y su corazón. Me ha tratado como a una hermana pequeña aconsejándo y dándome lo que ella llama zapes, que son collejitas verbales. Ays mari!! la de zapes que he aguantado!! 

Lo más curioso de todo es que a pesar de esos zapes, yo nunca la he dejado de considerar mi dulce paracaidista...y lo de las magdalenas no tiene nada que ver!! Más bien tiene que ver con la dorma que ha tenido de conducirse conmigo. En la tranquilidad con que siempre me ha tratado, en lo asertiva que ha sabido ser siempre y en la certeza de que aún en los momentos de silencio ella estaba ahí, disponible por si la necesitaba. Fue la ternura que había tras sus risas, sus frases cortantes o los zapes....la que me hizo poco a poco incorporarla a mi familia elegida, esa que vamos formando las personas a lo largo de la vida. Y ahí se ha quedado.

La visité por última vez en su casa en septiembre. Como siempre reímos y en este caso disfrutamos con la presencia de Siempre Suya y Laquetecuén. Aproveché para cepillarle el pelo a su perra Laika, de la que me enamoré la primera vez que la visité. Fueron unos días estupendos pero esta vez volví con gran tristeza anticipando que ya no volvería a aquel rincón de paz ni vería más a aquella preciosa perra que me robó el corazón.

Foto by Laquetecuén


Efectivamente así ha sido. Ahora ella parte, para comenzar de nuevo y a la vez continuar con su vida en México, su país de origen. Estos dos últimos meses he tratado de acompañarla, dejando de lado la idea de que antes o después tendríamos que despedirnos, en este otoño tan lleno de marchas y ausencias para mí.

Ha llegado el momento, pichurra. La vida me hizo un precioso regalo poniéndote en mi camino y permitiéndome aprender tanto de ti. Te prometo un gran abrazo de despedida, pero no puedo prometerte no llorar, porque ya me están brotando las lágrimas.



Foto by Laquetecuén


…¡Buena suerte en el nuevo rastro que sigues, Dueño de la selva! Acuérdate de que Bagheera te quería. 
-Ya has oído- Dijo Baloo. No hay mas, vete ahora. Pero antes acércate, ven ranita mía. 
-Siempre es duro mudar de piel- observo Kaa mientras Mowgli sollozaba largo rato, puesta la cabeza sobre el lado del oso y anudados los brazos a su cuello, mientras Baloo intentaba débilmente lamerle los pies. 
-Las estrellas se apagan- dijo el Hermano Gris, olfateando el viento del alba. 
¿Dónde dormiremos hoy? Porque desde ahora vamos a seguir nuevas pistas...



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