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viernes, 14 de abril de 2017

...Y hace un año


Estaba releyendo ahora mis post de hace un año. Uf! qué mal cuerpo me pone releerme, qué angustia me asalta de nuevo.

Hace un año, más o menos... tuvimos que ingresar en Urgencias a mi madre. No podía andar 3 pasos sin ahogarse. Y en ella, que siempre fue muy bruta, toda fuerza de voluntad, era algo que suponíamos grave. Llevaba años arrastrando una enfermedad degenerativa pulmonar y todo nos hacía pensar que había llegado la etapa final.

El neumólogo no nos daba muchas explicaciones más allá de lo que nosotros veíamos. De repente se convirtió en una persona absolutamente dependiente. No podía ni siquiera andar por casa. Teníamos que hacerle todo.

Recuerdo el bajonazo anímico que di, acostumbrada como estaba a verla siempre tirando del carro. Me mataba verla tan frágil, tan necesitada, tan asustada, tan poco ella. Nos preparamos para lo peor. Y yo, anticipando el duelo, intentaba negociar con un Dios en el que no creo, que la dejara llegar al verano.Cuando pasó, pedí que llegara a octubre para poder conocer a mi sobrino. Mi sobrino nació y aunque ella había mejorado algo con el oxígeno que llevaba las 24 horas todavía era incapaz de valerse por si misma.

Dio un nuevo bajón y las Navidades fueron horribles. Mi padre que se había mantenido medio sereno hasta entonces, nos habló con mucha tristeza y pesimismo. Para entonces mis ánimos y mis fuerzas estaban por los suelos.

No creo en los milagros. Pero lo cierto es que a día de hoy, mi madre ha superado una complicación asociada a su enfermedad y aunque no tiene muchas fuerzas puede valerse por si misma en casa, sale un poco a la calle y hasta es capaz de coger (de momento) a mi sobrino en brazos. No sabemos cuánto durará así, si volverán las complicaciones o si la enfermedad se la llevará el día menos pensado, pero me aferro a este presente que nos ha concedido una tregua.

He querido contaros esto para explicaros el motivo por el que dejé de escribir. Dejé todo lo mío de lado y me he dedicado durante todo el año pasado y principios de este a cuidar de mi madre y ocuparme sólo de lo más básico para mí... el trabajo y la asociación. Mi angustia de esos meses, todo mi miedo, mi profunda tristeza, me hicieron desconectar del blog y de mucha gente que se acercaba a través de aquí o del mail, o de mensajes para preguntar o hablar.

Quiero pediros disculpas a las que os dejé sin respuesta. A Tuki, a una tal MRosa, con sus mails, a Laura que quedé en llamarla después del puente de diciembre...  He necesitado casi tres meses para reconectar conmigo, para dejar de llorar y temblar, para empezar de nuevo a ocuparme de mí. Me miro en el espejo y me asusto porque veo en mi cuerpo las señales de todo lo que ha sucedido este tiempo.

Quiero agradeceros a las que de algún modo habéis estado acompañando. A Siempre Suya y Laquetecuén, tan acogedoras, a Rizos, Ol y Ozé por llenarme de risas, a RosaM por las charlas del Instagram, a mis heteras, incondicionales y tan humanas, a mis compañeras de vida, mis peluditas... a mis ex (y a las que en este tiempo han salido corriendo en dirección contraria...) con todas he pasado algún buen momento. En definitiva, a las que mantienen el contacto más allá de las paredes de este blog y con delicadeza y respeto han permanecido cerca. Qué bueno poder contar con personas así que me mantenían atada a la tierra y me apoyaban tanto. La vida sigue.


domingo, 4 de septiembre de 2016

Los años que nos quedan

Admiro profundamente a las personas que pasan el día cuidando de enfermos. Claro, que el otro día hablaba con una amiga que es enfermera en un geriátrico y me decía... pues es lo que estás haciendo tú. Y en menor medida, pero es verdad.

El caso es que termino la semana bastante agotada; física y sobre todo emocionalmente. Llega el fin de semana y me dedico a dormir 10 o 12 horas, algo a lo que no estoy acostumbrada. Pero está claro que me lo pide el cuerpo.

Las relaciones sociales esta temporada son jodidas, porque evidentemente mi prioridad ahora mismo es mi madre y después mis necesidades corporales. Si quedo con alguien y he pasado con mi madre una de esas tardes malas, mi ánimo suele quedar por el subsuelo y no me apetece ver a nadie.

Pero me afano por vivir situaciones que me aten al suelo de la rutina de los demás, salir de la burbuja de la enfermedad y hacer cosas de las normales. Soy consciente de que alguien atado a una enfermedad no es una buena compañía y hablar constantemente de cosas relacionadas con una enfermedad es cansino a más no poder. Así que si alguien me pregunta, lo comento pero intento desahogarme por aquí principalmente. Gracias a las que me leéis.

En ese intento por seguir adelante con las cosas de la vida, ayer tuve un cumpleaños y viví un momento mágico que no me esperaba y me llenó de ilusión.

Con 19 años viví mi primera historia de amor con una mujer. Mi primera novia. La primera mujer de la que me enamoré perdidamente. La primera con la que supe lo que era realmente el sexo entre mujeres, las primeras pellas, las tardes interminables buscando rincones en Madrid donde poder pasear de la mano... Esa primera historia de amor estuvo marcada por una canción de un grupo español que sonaba en la radio.
En aquella época en la que todavía tirábamos de casettes, yo tenía siempre una cinta virgen en el aparato y cuando sonaba alguna canción en la radio que me gustaba, la grababa y luego me pasaba las horas muertas reproduciéndola. Bueno, pues esta ERA la canción. A mí me recordaba a ella y no dejaba de escucharla. Supongo que en casa de mis padres terminarían bastante hartos de la cancioncita.

El caso es que en el cumpleaños, apareció el cantante de este grupo, que es amigo de la que cumplía... y en un momento determinado agarró la guitarra y se puso a cantar canciones de su grupo. Le pedí por favor que cantara la que me emocionaba tanto a mí y aunque le costó un poco terminó accediendo. Allí le tenía, a dos metros de distancia cantando mientras me miraba a los ojos. Terminé con los míos llenos de lágrimas. Sé que era el momentazo friki pero quién se resiste a vivir algo así?

Una amiga me preguntó si pensaba tirarle las bragas. El caso es que el pantalón se me había rajado desde el muslo hasta el culo y podría haber sacado las bragas por el "hueco de ventilación" pero dado que la mujer del cantante estaba presente y que en realidad él a mí no me atrae fisicamente, me parecía pasarme un poco.

Se me hizo curioso. Este hombre lleva 20 años alejado  de la música. Tiene un trabajo que está en las antípodas de su carrera musical. No sé si con nostalgia, mMe estuvo contando cómo compusieron la canción, un poco de la historia del grupo... supongo que me veía emocionada. Me hubiera gustado poder leer sus pensamientos. Será consciente de que esa canción forma parte de la banda sonora de mi vida, de mi educación sentimental? Supongo que en aquella época se le tirarían encima adolescentes suficientes como para que le de igual lo que significa para mí. Pero desde luego me hizo levitar durante un rato y olvidar por completo mi realidad diaria.


miércoles, 1 de junio de 2016

2 copas de vino blanco después...



Contemplo tu rostro, marcado por esas ojeras profundas. Recorro con la mirada la curva de tus párpados, el delicado perfil de tu pómulo y como siempre me detengo en tu boca. Trazo la misma línea cada vez, de tus ojos a tu boca. Imposible llegar de tu corazón a tus caderas. Tal vez por eso me ciño al rostro. A ese rostro que permanece en mi retina y que llega tras muchas lunas o en algunas olas que he vadeado en todo este tiempo. Mira que han pasado años. Ya no duele. Todo lo más un pellizquito cuando hablamos de las relaciones de nuestras amigas. Porque adivino que tras esa conversación hay aún un muro que nos impide hablar de la nuestra. Desde aquella tarde en el tinao. Cuando descubrí que tu versión y la mía diferían tanto que no merecía la pena siquiera comentar mis pensamientos. Saliste a buscarme junto a la cerca. Allí me había apoyado yo, entre las rocas y el atardecer, para llorar muda por esa maravillosa historia que caía en el olvido. Por esos momentos que al parecer viví sólo yo. Qué distintas son las vivencias, verdad? Por eso quizá, ahora respetamos el muro que construimos aquella tarde y no hablamos de nosotras. O quizá porque ya no tiene sentido. Aunque siempre me quedo con las ganas de decirte muchas cosas. Y más aún cuando me bebo dos copas de vino como hoy y me relajo.Entonces, mi diablillo interior trepa por tu cuello con el firme propósito de llegar a tu boca. Y yo me cruzo de brazos a esperar que se caiga al abismo, mientras mi razón conversa amigablemente contigo. Pienso en esta vida nueva que llevamos cada una, en las pocas veces que coincidimos y en lo que disfruto de los preciosos momentos que compartimos. Y creo que esta vez, las vivencias si que coinciden.

Un beso dulce y rápido en los labios como despedida. Hasta la próxima.

domingo, 3 de abril de 2016

Highlights


Lunes

Tras actualizar el software del teléfono y un par de aplicaciones, mi móvil decide que le ha llegado su hora y se apaga solo. No hay manera de que se encienda y tampoco carga la batería. Me acerco a la tienda donde lo compré y se lo quedan para repararlo. Por suerte todavía estaba en garantía. A cambio, me dejan un zapatófono de sustitución. Comento que es una patata de móvil y Rizos dice que hay smartphone Apple y smartphone Potatoe
La mala noticia es que he perdido todos los archivos, notas, documentos, wassaps que contenía. Las fotos no, que las tenía metidas en la tarjeta de memoria. Pero en realidad es lo que menos me importaba. Se han ido al garete los coloquios del Cine Forum que coordino, las canciones grabadas con las amigas, las notas que voy escribiendo sobre cosas que se me ocurren... Me resigno.


Martes

Quedo con la amiga a la que le estuve cuidando los gatos en Semana Santa para devolverle las llaves. Tras pedirme el favor me hizo un bizcocho casero de zanahoria de casi 1 kilo. Ahora me lo vuelve a agradecer con un bizcocho casero de naranja y una caja de chocolatinas a la naranja que me trae de París. Otro kilo más. Le pregunto sutilmente si nuestro grupo de amigas me está cebando con el propósito de que les sirva de alimento de aquí a su vejez.

Me cuenta su viaje a Francia. Le cuento mi Semana Santa madrileña y cuando vamos a volver a casa, Madrid nos regala esta estampa preciosa de su atardecer desde el Lago de la Casa de Campo.


La foto es una mierda pero mi smartphone Potatoe no da más de si.


Miércoles

Comienzo a leer La teoría King Kong de Virginie Despentes para un taller de Literatura en Entredós.  Me encanta. La autora declara que escribe para las feas, las gordas, las lesbianas, las bajas, las no follables (entre otras)... me siento tan tristemente reconocida que hasta me da la risa...
Cada vez soy más consciente de la cantidad de buenos libros que no he llegado a leer y de la poca vida que me queda para poder dar con ellos.


Jueves

Hago una entrevista telefónica de trabajo con Recursos Humanos para una vacante en mi empresa. Somos 50 personas para un puesto. Veo compañeros con el cuchillo en la boca mientras buscan un lugar tranquilo para hacer su entrevista. Yo me pongo muy nerviosa cuando suena mi teléfonosmartphonepotatoe, pero al menos las bragas no me aprietan!! Creo que he pasado esta primera entrevista. Para la siguiente que ya será presencial, calculo que me dará un parrús de los nervios.


Viernes

Amanezco con migraña y vomito. Cuando logro levantarme es casi mediodía. Llevo toda la semana durmiendo mal y mi cuerpo acusa las noches de insomnio. Veo en facebook que una antigua amiga que lleva sin hablar conmigo meses, me ha puesto un comentario en una foto. Otra con la que antes tocaba en la batucada, me escribe a propósito de un comentario en el facebook de las narices. Mi ex que cuando está fuera de Madrid no da señales de vida, me manda un mensaje preguntándome qué tal estoy.
No me sale contarles cosas a personas con las que no comparto un cierto cotidiano. Personas que se van y vuelven como si no hubiera pasado el tiempo. No me sale, no soy capaz de forzarlo. Siempre he dicho que soy de piel, que necesito cercanía. Me enfado por no ser capaz de responder a los comentarios y preguntas de un modo más locuaz. Pero luego pienso que no tengo por qué aceptar la manera en que otras personas quieren relacionarse conmigo si no me siento a gusto. Y de nuevo me enfado porque aún me tengo que recordar estas cosas. Termino el día con diarrea. Vaya mierda de día.


Sábado

A pesar de que los vecinos guiris han estado de juerga nocturna me levanto de buen humor para trabajar. Mi tripa ha recobrado su estado normal. Por la tarde les propongo a mis padres invitarles a cenar en un sitio que nos gusta. Reservo pero a última hora mi madre no está bien y no le apetece salir. Me llega un mensaje al móvil proponiendo un cine para cuatro. Salgo volando de casa a tiempo para contemplar la luz del atardecer sobre la Catedral.


Veo Brooklyn y se me quita la manía que sentía hacia Saoirse Ronan. La peli se deja ver. A la salida nos vamos a una cervecería donde me tomo la primera cerveza del año. Me apetece probar una Brooklyn Lager en honor a la peli pero sabiendo que no tomo casi nunca alcohol, el camarero me recomienda algo más suave ¿¿Más?? Me termino tomando una Coronita.


Domingo

Como he recuperado mi móvil ayer por la tarde, me paso el día descargando wassap, instagram, wallapop, twitter, shazam y aplicaciones varias que me hagan saber que lo mejor, sigue siendo juntarse con la gente para charlar delante de una coca cola. Para lxs que no pueden juntarse conmigo, siempre nos quedará el blog. Buenas noches, mundo.

martes, 29 de diciembre de 2015

Al sur de tu ausencia

Hace mucho que dejé de creer en la Felicidad. O mejor dicho, ya no creo en ser feliz. Quizá alguna vez lo haya comentado. No, no creo que se pueda ser feliz. Pero creo firmemente en que la vida está llena de momentos en que podemos estar felices...

Tenía tanto miedo de volver a tu casa... miedo ante lo que sentiría cuando entrase en esa habitación donde pasé las mejores noches, miedo de rozar cada rincón donde te amé, miedo de ver el mismo paisaje gris que convertí en alegría, miedo en definitiva a encontrar mis sombras entre tus paredes...

Traspasé el umbral de la puerta y te besé. Un sólo beso, aunque nunca lo recuerdas... y me deslicé dentro de tu medio hogar, tranquila, mientras charlábamos. Así, sin más, nos pusimos a hacer croquetas. Si, croquetas... descubrí que la felicidad es algo tan sencillo como hacer croquetas contigo.

Después llegaron las demás y voló el tiempo.

Tuvo que contarme C que aún resido allí, que entre esas paredes aún se encuentra mi recuerdo, expuesto en blanco y negro en la librería, que mis ojos siguen teniendo esa expresión ensoñadora.... pero quizá ya no soy  esa mujer de la foto del 2005.

Sólo soy esta. La mujer que siente escalofríos cuando la preguntas acerca de si te equivocaste al tomar una decisión. La que sigue llenándose de sonrisas cuando habla contigo. La que te echa de menos al sur de tu ausencia. La que te confiesa ser un trocito de pan. La que se llena de ternura estando a tu lado.

Aunque apenas te roce.

jueves, 23 de julio de 2015

Aquella playa


No he vuelto a aquella playa desde entonces. Ni a escribir nombres en la arena. Y hace ya cinco años.

No, no he vuelto a aquella playa desde entonces. La arena aún guardaba la huella de su huella. La que depositó el verano anterior cuando fuimos juntas y que aún hay días que duele.



Después llegaría mi enfermedad, el año de baja, el curso de TR, las gatas... después llegarían otras pieles, con sus nombres, sus rizos, mil sonrisas y cien lágrimas, con dudas, lunas, canciones, temores y palabras.

Llegaste tú y no te supe ver. Sólo alcancé a adivinar tu presencia lejana y tu ausencia tan cercana. No te supe ver. Joder... simplemente yo no estaba.

Llegaron otras playas donde recalé, pero ya no he dejado mi huella. Ahora camino descalza, descubriendo la textura de la arena. Arrastrando los pies para evitar que formen letras.

En este tiempo he aprendido que cada una es dueña de lo que siente. Y atesora recuerdos de un pasado que sólo existe entre nieblas. Nos quedamos con lo que nos resuena.

Ahora mi memoria se viste de presentes. Y a veces miro a las mujeres que me rodean. Pienso si alguna es la que tenga que llegar. Si alguna habrá depositado ya su mirada sobre mí. O si ven más allá del afuera.

No, no he vuelto a escribir nombres en la arena. No quiero hacerlo. No creo que pudiera.


lunes, 8 de diciembre de 2014

Seguimos...

... recorriendo este camino común, mirándonos a los ojos y el corazón, como ayer, intentando poner mimo en lo que hacemos y decimos.

Sin saber muy bien dónde nos llevará todo esto, pero convencidas de que es lo mejor que podemos dar ahora.

Y aún hay días que me faltas. Aún estoy llena de ganas de acariciarte, de jugar con tu pelo como hacía Lúa, de perderme en tu sonrisa, de abrazarte...

Pero me quedo con estos momentos tranquilos que compartimos... y todos los que vendrán.

viernes, 12 de octubre de 2012

Extrañas sensaciones

Imagina que tienes una ex, con la que te llevas bien pero con la que prefieres mantener una cierta distancia porque todavía hay heridas tiernas.


Imagina que esa ex tiene ahora una pareja de la que prefieres no saber nada, ni conocer, por tu propio bienestar emocional.

Imagina que tu ex, que se porta muy bien contigo, te anima para ir al teatro y vais a ver ¿Quién teme a Virginia Wolf?. Te encuentras con una obra tremenda en la que una pareja se destruye presa de la rutina, de las expectativas rotas, de los sueños abandonados, del desgaste de la vida...y en esa autodestrucción arrastran a quienes pasan por su lado.





Imagina que en el teatro hace un frío horrible motivado por el aire acondicionado puesto como si hiciera 30 grados a la sombra. Imagina que te arrechuchas con tu ex, le cedes tu chaqueta, y la coges del brazo porque la pobre está aterida. Te sorprendes cuando ese gesto antes tan habitual, de arroparla, protegerla, lo haces desprovisto de pasión, simplemente por el deseo de que esté a gusto una persona a la que quieres tanto.

Imagina que ambas salís del teatro tiritando...ella por el frío, tú por la carga emocional de la sesión de insultos y desprecios que te acabas de meter entre pecho y espalda. Además tienes un día malo, tu gata se ha enfadado por el tiempo que le has dejado sola en el último mes y te lo demuestra orinando por la casa. Te sientes tan mal que tus ojos se llenan de lágrimas. Tu ex te abraza, te calma y te propone pasar a visitar a las gatas cuando estés tú de vacaciones. Tú la miras a los ojos, le retiras el felquillo que le cae sobre la frente y le acaricias la mejilla. En tu mente se dibuja el recuerdo de la pareja que acabas de ver sobre las tablas...

Entonces sientes que el dolor del último año no ha sido en balde, que cuando hay cariño de verdad, respetas las diferencias. Que una relación que no funciona, es mejor dejarla antes de caer en un remolino que desemboque en la violencia verbal y física de la pareja que acabas de ver en el teatro. Sientes que siempre quedará un halo de tristeza...al principio inmensa...que se diluye entre sonrisas y muestras de cariño. Y te sientes feliz de haber podido transformar todo ese dolor en una relación sana y tranquila, donde compartes aficiones y abrazos a partes iguales.

domingo, 22 de julio de 2012

Cinco años después...

Domingo y las campanas de la Almudena me han despertado. Se ve que otra vez llego tarde a misa. Si es que soy un desastre. Mira que cada fin de semana me propongo darle gusto a Rouco y al forodelapuñeterafamilia, pero fallo estrepitosamente. Así que mejor me levanto y escribo...


Ayer quedé con mis amigas ROYO. Bonita pareja longplay...quiero decir, de larga duración. Lo bueno de quedar con una pareja así es que normalmente no tienes que asistir al festival de arrumacos que se profesan las parejas recién formadas y que me hacen sentir pelín incómoda. Además, a ROYO hacía casi dos meses que no las veía y teníamos que ponernos al día. Allá que nos fuimos a una terraza de Chueca. Bueno, ellas llegaron antes porque como había una concentración en Sol el autobús me dejó bien lejos.

Cómo llegaría que YO me leyó el pensamiento y le dijo al camarero...una coca cola y un vaso de agua...Eso mola de conocer a unas amigas desde hace 15 años, que ya saben en función de la cara que tienes lo que quieres beber jajajaja

El caso es que estábamos charlando y de repente levanto y la vista y allí está. Si. Ella...bueno, no, no ella sino ELLA... La mujer con mayúsculas. La mujer de la que me enamoré justo cuando conocí a ROYO. La mujer por la que perdí la cabeza totalmente y por la que hice cosas que no he vuelto a hacer en la vida. Vamos, la mujer de mis sueños!! Se quedó mirándome antes de reparar en que estábamos juntas el trio tralará. Al verlas se acercó toda sonriente a saludarnos. Estuvimos charlando unos 10 minutos antes de que se fuera con su pareja y sus amigas.

La última vez que la vi fue en el Retiro hace justo 5 años. Habían venido mis amigos sevillanos y quedaron con ella. Recuerdo que al despedirnos ella me preguntó...¿cuánto hace que no nos veíamos? Cinco años, la contesté. Bueno, pues entonces hasta dentro de otros cinco...y lo cumplió.

Tengo ex con las que no me he vuelto a dirigir la palabra. Sin necesidad de acabar mal simplemente hemos seguido caminos diferentes y no hemos vuelto a contactar. Ex con las que mantengo una relación cordial. Ex que después de mucho tiempo regresan para dar por culo pedirme una escalera y sólo una con la que me apetece mantener una amistad sana.

A ELLA en su día la apeé del pedestal que ocupaba y la coloqué donde realmente le correspondía. Sé que es el tipo de mujer que me encanta, me engancha y a veces hasta me he llegado a preguntar si mujeres que me han gustado después de ella me erotizaban por parecerse en el físico y la forma de ser. En realidad lo que ocurre es que ella es mi “tipo” de mujer...

Ayer se intercambiaron los teléfonos. Dijeron de quedar pero creo que yo me saltaré ese día. No le encuentro sentido a vernos de nuevo. No se me ocurre nada que me apetezca contarle acerca de mí. En cierto modo se me hace extraño pensar esto, dado que ha sido la mujer de la que más fuertemente me he enamorado en toda mi vida. Pero forma parte de mi pretérito imperfecto y creo que es mejor que se quede así.


Y vosotras...¿tenéis relación con alguna ex? ¿O sois de las que las mandais bien lejos?

martes, 10 de julio de 2012

Porque te quiero


Vienes a verme a casa. Me traes otra caja de cerezas de tu pueblo. De esas que me encantan porque sé que las habéis recogido a mano durante el fin de semana.

Me saludas y te doy un beso en la mejilla. Cuando tú me vas a dar el segundo me retiro levemente y te digo...no, sólo uno. Te quedas mirándome con una expresión a medio camino entre la sorpresa y la sonrisa.

¿Por qué sólo uno?

Llevas varios días llamándome a cualquier hora. Me mandas wassapp para preguntarme que cómo estoy. Sé que tu jornada de trabajo es muy dura pero aún cuando llegas a casa sacas unos minutos para regalármelos.

El otro día te conté parte de lo que me ocurría. En realidad llevo desde ese sábado de mayo contándote retazos...lo que puedo...lo que me sale de dentro contarte...y tú me escuchas con ese aire de despiste, de estar en otro mundo que siempre me puso nerviosa. Pero al final me hablas y sé que me has escuchado.

No puedes hacer nada por ayudarme, salvo lo que ya estás haciendo. Estar a mi lado, hacerme saber que cuento contigo, darte con la generosidad que implica saber que yo no estoy preparada para escucharte aún. Poco a poco...El otro día nos reímos ¿recuerdas? Tu chica pensó que estabas hablando por teléfono con Chelo y se acercó al móvil para decir...”esta noche me va a hacer el bailecito” (si, ese bailecito que habías practicado en el último taller del curso y con el que a mí se me cayeron las bragas al suelo cayó la baba). Me salió del alma ese...”dile desde el cariño y sin acritud que se vaya a la mierda”. Pero no lo dije enfadada, en absoluto. Me hizo gracia su “metedura de pata”.

Estás aunque yo no esté y tratas de demostrarlo ahora más que nunca. Sabes que te necesito como amiga y te estás portando. No puedo evitar algo de añoranza. Anoche, cuando subiste a casa y dejaste el bolso sobre la mesa Zoe salió disparada hacia él. Todavía te recuerda. Y tú la hiciste unos cuantos mimos. Me quedé contemplando la escena pensando en cómo me habría gustado que eso sucediera más a menudo. Pero no pudo ser y ahora está bien.

Hemos planeado ir a ver a Blanca Portillo en septiembre. Oye!! que es una obra clásica...clasicucha, como yo. Y te sonreí porque si, porque eres una clasicucha y siempre lo serás.

Cuando te marchabas anoche te di de nuevo un beso. Hiciste el gesto de ir a darme el otro y paraste. Ah! Que tú sólo quieres darme uno...no entiendo por qué.

¿No entiendes por qué? Porque te quiero.


PD Me declaro activista de la tilde en el adverbio solo

sábado, 18 de febrero de 2012

Hoja de Reclamaciones


Querida y a-do-ra-da Cupida de mierda...

Te agradezco que me escribieras para pedirme disculpas. Valoro que hicieras caso de lo que decía Castafiore de que me merezco una cita en toda regla. Y no te creas, que tengo en cuenta que estamos en plena crisis y las cosas ya no son como eran...


Vale que intentaras resarcirme precisamente con la misma que el destino previamente había negado que se encontrara conmigo. A veces el destino tiene razón, eh!! Vale que no te encargaras de lo de la suite y la bañera de hidromasaje. Vale que en vez de las flechas del amor le tiraras dardos en el culo a mi cita. Pero joder!! yo creo que precisamente por los puñeteros dardos es por lo que ha venido revirá.


Que no!! que no me pone agrada que se pasen la cena hablando de su ex. Que una cosa es que no se partan el culo con una gracia de las mías y otra que se te queden mirando con cara de pez. Que cuando digo quedar, me refiero a quedar para charlar y conocernos...y para mí no es sinónimo de follar.


Vamos, que te has lucido...que no tenía nada que ver con la muchacha que me has mandado. Que ya estoy harta de mujeres hechas polvo. Que si hay que escucharlas y apoyarlas lo hago, pero para una cita no son las candidatas ideales. Y entiendo que con esto de los recortes, también tu tendrás que gastar menos en test de compatibilidades, pero cabrona chata, cúrratelo un poquito más!!


Hala guapa!! a ver si la próxima aciertas me la buscas más adecuada para mí!! Y no tardes!!


lunes, 16 de mayo de 2011

El Gran Salto (2ª parte)

Nota de la bloguera: El post anterior simplemente pretendía servir como marco contextual para la segunda parte del post.


Hace mucho, mucho tiempo, en una galaxia muy lejana llamada ParentsJaus (useasé, la casa de mis padres) vivía yo mi postadolescencia y primera juventud...

A principios del verano, mis padres habían hecho su obre más ambiciosa. Cambiaron la moqueta que cubría 2/3 de la casa por un precioso y brillantísimo parquet de color cerezo. Durante el tiempo que había durado esa obra directamente nos marchamos de la casa a un piso que nos dejó una amiga.

Por aquel entonces yo trabajaba por la tarde. Eso hizo posible que me escaqueara bastante de las horas que pasaron tras la obra poniendo todo en su sitio de nuevo y limpiando el polvo acumulado sobre los más de 1.500 libros que tienen entre las dos librerías.

La vuelta al hogar coincidió prácticamente con la marcha de vacaciones de mis padres. Una semana antes yo había comenzado a salir con Alex (la de la excalera). Era a finales de julio y tanto Alex como yo esperábamos pacientes que el 1 de agosto sus padres se marcharan de vacaciones para poder pasar las noches juntas. Yo estaba sola en casa (como Mackaulay Culkin pero sin ser tan repelente) mientras que en casa de Alex quedaban varios hermanos que ignoraban la incipiente bollería de su adorada hermana.

Llegó el 1 de agosto y salimos de trabajar directas a mi casa. Había dejado la mesa puesta y la habitación de mis padres llenas de velas. Tras una fugaz cena (para qué mentir, teníamos hambre de otra cosa) encendí las velas y nos fuimos a la cama. Esa iba a ser nuestra primera noche de dormir juntas y por el momento no queríamos dormir.

Alex...ocurrente y divertida hacía del sexo algo totalmente ajeno a la monotonía y aquella noche, aprovechando la ocasión, decidió que era el momento perfecto para hacer un salto de tigresa. Así que se levantó, cogió algo de impulso y saltó sobre la cama. No fue lo único que saltó...
A la vez que aterrizaba a mi lado, saltaron y salieron volando las patas de los pies de la cama. Sin ninguna sujeción en esa parte, el armazón antiguo de la cama, el colchón y nosotras dos, caímos a plomo sobre el hermosísimo y NUEVO parquet de la habitación.  

Durante unos instantes que me parecieron eternos nos quedamos paralizadas y en silencio. Yo esperaba oír a los vecinos de abajo que sin duda debieron despertarse asustados por el estruendo de centenares de kilos golpeando sobre sus cabezas. Alex estaba blanca. A la luz tenue de las velas parecía un fantasma acongojado.

Con cuidado me levanté para comprobar lo ocurrido. A ambos lados de la habitación yacían las patas rotas, una de ellas con un corte longitudinal. En el lugar donde había caído la cama encontré una hendidura en el parquet. No era muy ancha pero si profunda. La madera del parket perdía su color cerezo y resaltaba con un color vainilla...Pensé que mis padres me matarían. No sólo había quebrantado la norma implícita de no utilizar la cama de tus padres para tener sexo, no sólo había roto el armazón tan antiguo sino que había estropeado su preciosísimo parquet nuevo.
Fue entonces cuando descubrí una rara cualidad en mí. En vez de atacarme de los nervios me relajé y le dije a Alex...”el daño ya está hecho, vamos a disfrutarlo al menos”. Quizá es que el espíritu de Scarlett O'Hara se había apoderado de mí y pensé...mañana será otro día!!



Si queréis saber qué sucedió con la cama y sobre todo conmigo, cuando mis padres se tuvieron que volver al cabo de 6 días por un fallecimiento repentino, os emplazo al desenlace de esta historia.



Antes de terminar...quiero tener un recuerdo especial para dos blogueras. Una que ha abierto por primera vez la puerta de su armario y ha asomado timidamente la cabecita. Y para otra bloguera que, a pesar de ser de izquierdas ha decidido que lo mejor es privatizar su empresa para evitar tener que hacer un ERE o peor, cerrar la empresa. Seguro que hoy ellas valoran más que nunca la libertad de expresión...

domingo, 19 de septiembre de 2010

Formas de Crecer

Hace unos días, cuando salía de casa para ir a trabajar me encontré a una Ex que sacaba a su perra a pasear.

- Buenos días
- Hola, qué tal?
- Bien, aquí, sacando a la perra a que de su paseo, ya sabes. Oye, ¿está nublado?

Miré hacia el cielo pero como todavía estaba oscuro no distinguí si había nubes o estaba despejado.
- Ni idea
- Es que como han dicho que lo mismo llovía, me he puesto el chubasquero.
- Muy bien así no te mojas. Yo voy de manga corta y que sea lo que...
- Pues nada, me he levantado he mirado por la ventana y he pensado...hoy me pongo el chubasquero que seguro que voy mejor
- Muy bien. Oye, que tengo...
- Como tiene una capucha que se adapta perfectamente...tiene un bolsillo para el móvil y además no deja pasar el aire así que fenomenal.
- Vale, mira...te dejo que llego tarde a trabajar

Iba hacia el metro pensando en la conversación “tan trascendental” que habíamos tenido cuando caí en la cuenta...llevaba un supermegaguay chubasquero Columbia, nuevecito. De ahí su interés desmedido en que yo le informara del tiempo.

Os suena este anuncio?


Y es que hay cosas que nunca cambian.

Mi ex es de ese tipo de personas que necesitan poseer. Poseer en el sentido más literal del término. Me refiero a objetos materiales. Vive en un minipiso de 25 metros cuadrados donde además de ella y su perra aloja una cantidad ingente de objetos. Ropa para llenar el armario de Victoria Beckam, zapatos para el disfrute de Imelda Marcos, tfnos como para que no quiebren Nokia, Samsung, Siemens, LG o Motorola, relojes de todos los tamaños, tipos y precios, cacharros varios como una Thermomix que no utiliza nunca, una Nesspreso y una Vaporetta (todo metido en una cocina de 3'5 metros cuadrados). Y así podría seguir enumerando una larga lista...

No sólo necesita poseer sino que como os he descrito más arriba, tiene una necesidad increíble de que sepas que lo posee. Mientras estuvimos juntas nunca pude entender que se gastara absolutamente todo el dinero de su nómina en comprar objetos. La consecuencia... es que hace más de 15 años que no se va de vacaciones con nadie porque nunca tiene pelas. Lógico.

Todo esto que suena a reproche de ex pasado por el tamiz de “nunca te perdoné” (por suerte pasé página hace tiempo y ahora me sirve de ejemplo para mis reflexiones), viene a que después de encontrármela estuve pensando en los motivos por los que quiero hacer el curso del que os hablaba en mi anterior post.

Estuve sopesando los pros y los contra. Por el lado negativo el precio y la incertidumbre de lo que será de mi vida dentro de 3 meses... como para meterme en un curso de año y medio empeorado con mi conocida tendencia a la dispersión.
Según eché un vistazo al temario pensé que era muy hetero. Pero dos conocidas bollos que van a asistir me han dicho que no es así y que además algunas de las ponentes son primas mías con lo que el heterocentrismo está descartado.
Por la parte positiva, creo que el curso me va a ayudar a superar de algún modo esta timidez que me hace cerrarme por completo con las personas que no conozco. Va a ayudarme a conocer mejor mis limitaciones, mis miedos y cómo superarlos para mejorar mi relación conmigo misma y con los demás. En definitiva... me va a hacer crecer como persona. Ese argumento ha sido el que más ha influido en mi decisión de hacerlo.



Y ahí es donde encuentro la diferencia con gente como mi Ex. Hay personas que buscamos crecer a lo alto, estirarnos. No por sentirnos más altas, sino para poder ver más lejos y tener una visión más global de las cosas.
Y hay otras personas que quieren crecer pero sólo a lo ancho, ocupando más espacio pensando que de este modo, los de al lado les mirarán con envidia. Buscando vestirse o recubrirse con un valor que no encuentran dentro de ellos mismos. Como necesitan de tu aprobación para sentirse valorados se empeñan en exponer sus “riquezas”. No se dan cuenta de que ni sus posesiones nos encantan,ni el brillo nos deslumbra, porque solemos estar mirando en otra dirección.


martes, 17 de agosto de 2010

Un encontronazo con la Historia

Esta mañana he pasado por el supermercado para comprar una botella de Cachaça, el licor con el que hago las caipiriñas. Mañana se viene conmigo para alumbrar mis noches gaditanas mientras juego con las amigas o charlamos.

Cuando terminaba de pagar me he fijado que a continuación de mí había una chica de mi altura y bien proporcionada. Aunque la veía de perfil me resultaba conocida. He supuesto que por ser del barrio y en realidad no estaba desencaminada. Me he demorado metiendo la botella en la bolsa y he podido verla de frente. Era Verónica Sánchez, la actriz que se hizo famosa por Los Serrano. Vive en mi barrio. Es curioso. Se ve que la mitad de los actores de las series de Telecinco viven en mi barrio. He hecho footing detrás de Fran Perea, y he cruzado la calle varias veces con Nuria González. Hasta he tenido que abrirle el portal al chaval gay de Aida porque se había dejado las llaves en casa.

El caso es que por la profesión de mis padres, o por las casualidades de la vida, siempre me he cruzado o he tenido contacto con gente famosa, famosilla o importante pero nunca me ha llamado la atención. Conozco personas que matan por encontrar famosos, pedirles un autógrafo, hacerse una foto con ellos. Me resulta curioso porque yo no siento una emoción especial cuando veo a gente así. Por ejemplo, he comprado ya varias veces al lado de esta chica que os comento pero nunca la he dicho nada. Para mí es tan normal como yo. No niego que me gustaría conocer personalmente a algunos pero es un interés más relacionado con lo que han hecho que con la "fama" en si. no sé si me explico...

En realidad sólo una vez me he emocionado viendo a alguien conocido. Pero es que esa vez sufrí un encontronazo con un trozo de Historia. Si, con mayúsculas.

Fue en el verano del 2003. Estaba de vacaciones con mi ex (la de la escalera) en Mykonos. 


Volvíamos de la playa camino del hotel, atravesando por el centro del puerto chico, siempre cerrado al tráfico. Íbamos andando y yo como siempre, mirando al suelo. Debo decir que por aquel entonces, mi escasa visión me hacía siempre ir mirando al suelo para evitar tropezar, cosa que nunca logro. El caso es que iba mirando al suelo, cuando sin darme cuenta me di en el hombro con alguien. Levanté la cabeza rápidamente y con mi superspanish acent dije “Excuse me”.

En ese rápido levantamiento de cabeza alcancé a ver que mi hombro se había golpeado contra un hombre no muy corpulento.que iba junto a una mujer rubia. Seguí andando cabizbaja y le dije a Alex...

- Vas a pensar que estoy loca pero juraría que acabo de tropezarme con Paul McCartney

Delante nuestro, a corta distancia iban un chico y una chica. Cuando les miramos estaban dados la vuelta mirando a la pareja. Era imposible que me hubieran oído dado lo bajo que lo dije. Aquella era la señal. Ellos también debieron pensar que aquel hombre era el Beatle. Así que en plan marujón total nos dimos media vuelta y empezamos a andar detrás de la pareja.

Llamaba la atención que con las pintas guarras playeras que llevábamos todos durante el día, ellos dos iban maqueados. Él pantalón beige y camisa de manga corta. Ella vestido largo. No parábamos de mirarle la pierna a la rubia. Pensábamos que si le veíamos la “patapalo” (su pareja de entonces tenía una pierna ortopédica) tendríamos al confirmación definitiva de que eran ellos. Pero fue un chasco porque ella llevaba medias!! Con el calor que hacía en aquella isla y la mujer con medias!!

Llegaron justo al centro del puertito y allí había un taxi esperando. Aquello nos convenció. No permitían entrar coches allí así que un taxi era para alguien muuuuuy importante.
Y entonces llegó lo mejor. Ya eran conscientes de que les seguíamos. Se dirigieron a un lateral del taxi, él abrió la puerta, dejó que ella entrara, cerró la puerta suavemente y se dirigió al otro lado. Pero en vez de entrar en el taxi se apartó un poco. Dio media vuelta y se quedó quieto mirándonos. Sonrió dando su aprobación a que nos acercáramos.  Fue como decir.... me habéis dejado que paseara tranquilamente con mi mujer, ahora os doy la oportunidad de conocerme. Y a mí, me pareció un detalle tan cortés por su parte, que me quedé mirando. Sólo le sonreí y decidí no molestarle. Allí estaba plantado, un icono de la música, un pedazito de Historia del siglo XX.

Podría haberme hecho un montón de fotos con él, haberle abrazado y hasta haberle pedido que me cantara cualquier canción (seguro que me hacía un umplugged por mi cara bonita jeje) pero decidí dejarle tranquilo. Me pareció todo un caballero. Sir Paul

Y vosotros? Habéis tenido algún encuentro/encontronazo con algún famoso?

jueves, 29 de julio de 2010

No es lo mismo estar saliendo que estar salida

Me ha parecido un buen eslogan de anuncio publicitario para atraer la atención. Y ahora que ya he conseguido que empieces a leerme, espero que no decaiga tu interés cuando te enteres de qué va este post.

En el de ayer, dejé caer que hoy saldría del armario en mi trabajo. En realidad me expresé muy mal. En mi empresa saben de mis preferencias sexuales desde hace años. Eso si, en mi nuevo departamento me he quedado sin compañeros que lo sepan oficialmente y echo mucho de menos poder soltar chorradas. Aunque, claro, la cabra tira al monte y de vez en cuando se me oye mencionar a nombre de invocación blasfema a la Virgen del Carmen delaPicaMorales. Así que a poco que algún compañero haya googleado el nombre de marras sabrá a lo que atenerse conmigo...

No obstante como algunos os habéis quedado con ganas de post “saliendo del armario” os contaré cómo acaeció aquel suceso.......

Era el año 99. Llevaba ya 5 años en la empresa y corría el rumor de que yo era un poco rara (mentira, soy de lo más normal). Hubo algún compañero que haciendo caso omiso de mi apariencia (tirando a masculina) quiso ligar conmigo. Pobrecillo, todavía me estoy riendo por dentro de lo desencaminado que iba.
También hubo quien pensó que yo me tiraba a todos los tíos que podía y que por eso conocía las técnicas sexuales hetero que comentábamos a la hora del café. Y por más que yo comentaba que me las explicaba un primo mío no me creían. 
Mi rareza para ellos radicaba en que no me podían definir. Mi apariencia física era andrógina (mucho más que ahora) pero por lo que contaba de las técnicas sexuales parecía una ninfómana. En cambio nunca mencionaba a un novio o un rollo con algún chico....

Aquel año entró una chica en la empresa con mucha pinta de bollo -para quien quisiera verlo, claro -. En aquella época en que Chueca empezaba a despuntar entre los gays y no había casi nadie fuera del armario, el encontrar a alguien de tu “misma especie” ya era sinónimo de “tenemos que (a)liarnos”. Daba igual si aquella muchacha me resultaba un poco basta cuando le daba por rascarse la espalda frotándose contra el quicio de la puerta, al más puro estilo oso. Pues eso, que nos enrollamos. 
Llegó Semana Santa y nos fuimos a Mallorca sin avisar de nuestros planes a nadie del trabajo. Después de varias noches de lujuria y pasión (mentira!! qué tía más fría, cagonentó!!) el último día bajamos a la playa y nos quedamos dormidas al sol. Cuando despertamos el daño ya estaba hecho. Nos habíamos achicharrado enteras. Los ojos se salvaron porque llevábamos las preceptivas gafas de sol, con lo que el quemao a lo bonzo tenía además un toque mapache simpatiquíiiiiiiiiiisimo



El cachondeo fue al día siguiente cuando llegamos a trabajar. Hubo quien de forma inocente me dijo... andá, tú también te has quemado, como Ana!! pero la mayoría se dedicó toda la mañana a cuchichear y a reírse en nuestra cara. El director vino después de hablar con Ana y me dijo.... a que adivino lo que te ha pasado... el sábado te acostaste dormiste muy tarde y el domingo te quedaste dormida en la playa con las gafas de sol puestas... Por cierto, has traído alguna ensaimada?
Lo único bueno de la situación es que aunque estaba muerta de la vergüenza, no notó que me ponía colorada jajaja!!

Durante mucho tiempo tuve que aguantar que saliera mi nombre en reuniones de directores en plan de cotilleo aunque al final se aburrieron de contar lo mismo de mí y pasaron a cotillear sobre otros compañeros más de actualidad.
Cuando mis padres se enteraron de que me gustaban las mujeres creo que sintieron mucho miedo por cómo me afectaría en el trabajo. Para ellos lo mejor era “no llevar pancartas”, no hacerme notar... esconderlo. Pero yo decidí hace tiempo que no quiero vivir una mentira y tampoco quiero vivir con miedo.


Oído hoy en el trabajo a propósito de mi corte de pelo. Algunas de las respuestas he conseguido que no salieran en voz alta...

Esto lo has hecho porque te duele el trigémino?
Claro, es que pensé o me corto el trigémino o me corto el pelo y preferí lo segundo porque vuelve a crecer. El trigémino no..

Uy qué miedo das ahora Chris. Qué pinta de malota. Toma mi cartera...
No eres más tonto porque no te entrenas. Que lleve el pelo corto no significa que vaya a atracar a nadie.

Jaja Pareces el Pájaro Loco con esa cresta.
Y tú la prima embalsamada de Tutankamon. Pero como le tengo respeto a la tercera edad procuro no decírtelo.

Has dicho que te llamas Chris...Christian?
Qué ingenioso!! Te ha contratado ya como guionista Buenafuente?

Pues a mí las chicas me gusta que lleven melena. Con el pelo largo y algo de maquillaje quedarías más guapa
Y si le añado un vestido con escote y unos tacones ya me puedo presentar al concurso Miss Drag Queen 2010

Ahi va!! vaya corte te has dado eh? Me gusta la cresta que te has dejado.
Si. Ahora voy fresquita. Gracias!!

domingo, 18 de julio de 2010

Historia de una Excalera (2ª parte)

- Hola ¿qué tal?                                       

Holaaaaa contesté mientras seguía escribiendo en el papel. Mi mesa de trabajo estaba al lado de la puerta y estaba ya muy acostumbrada a que la gente me saludara cuando pasaba. Pero por el rabillo del ojo vi que la mujer que me había saludado no se movía y levante perezosamente la cabeza hasta llegar a su cara.

Apenas daba crédito a lo que estaba viendo. Allí estaba Alex, la mujer con quien había tenido mi relación más larga y profunda. Lo habíamos dejado hacía más de un año y a pesar de continuar viéndonos en el trabajo no nos dirigíamos la palabra. El que nadie supiera de nuestra relación más que nuestros íntimos hizo relativamente cómoda aquella situación.

Y ahora, allí estaba, al lado mío. Protegida, eso si, por la mampara de cristal de media altura que había solicitado que me pusieran para aislarme un poco de tanto trasiego de personas. Me fijé en que estaba un poco más delgada pero fuera de eso, no había cambiado nada, al menos por fuera.

La miré fijamente preguntándome qué querría y le hice un gesto con las cejas para que continuara hablando.

- No se si te acuerdas de la escalera que te dejé para pintar la casa
- Si claro
- ¿La tienes todavía?
- Por supuesto
- Es que me gustaría recuperarla

Me quedé alucinada. Me pedía la escalera que llevaba en mi casa más de tres años. Reaccioné rápidamente.

- Claro, es tuya. Si quieres pasa a recogerla. Tienes mi teléfono? Llámame o envíame un mensaje el día que vengas para estar yo en casa y poder dártela.
- Ah pues voy este domingo. Te viene bien?
- Si, claro. Pon un mensaje diciéndome a qué hora vienes. Ah!! y ya puestas, trae mis cosas y así me las devuelves. Ya sabes, mis fotos, mis discos, sobre todo el de Craig Armstrong.
- Vale pues nos vemos el domingo.

Cuando se marchó me quedé un buen rato pensando en lo que había sucedido. Me parecía surrealista que me pidiera aquella escalera vieja y llena de pintura que durante dos años había estado evitando llevarse.
Esperé pacientemente el domingo sin ningún resultado. Por la noche, me llegú un mensaje de ella diciendo que no había podido venir y que lo dejábamos para el domingo siguiente.
Durante dos semanas más se repitió la misma escena. Llegaba el domingo y no venía. Después, un mensaje con una disculpa. Tras el tercer domingo no volví a saber de ella en algún tiempo.

Al cabo de otro año recibí un mail de ella En el correo me decía que quería recuperar la escalera ya que era un recuerdo de su madre, fallecida unos meses antes. La “excusa” me parecía muy fuerte. Era más bien un tedigoloquesea paraquenoteniegues. Como siempre, GuaSa y RoYo sacaron punta a la situación para echarle un poco de humor a mi mosqueo:

Es abogada, no? Pues dile que es un derecho adquirido y que si la quiere que te ponga una demanda.
Dile que no puedes dársela porque para ti es un recuerdo de un polvazo que echaste en su escalón más alto.
Dile que la utilizas para hacer el salto de la tigresa con todos tus ligues.
Dile que ya no la tienes, que la tiraste por el balcón y le diste a un anciano que pasaba por allí y que te van a meter en prisión por homicidio con el agravante de heterofobia. Que si quiere defenderte para quedarse luego con la prueba del crimen.
Esta tía no tenía pánico a que en el curro se enteraran de que entiende? Pues le pintamos cada escalón con un color del arco iris y le llevamos la escalera al curro. La dejamos en seguridad y pedimos que se la den

Al final imperó la cordura y la buena educación. Repetí la liturgia. Si, claro, puedes venir cuando quieras y blablabla....
Y de nuevo, durante varios fines de semana esperé en vano a que viniera a por la dichosa escalera. Sabía que en el fondo no tenía ovarios para presentarse en mi casa pero no entendía el por qué me pedía aquella escalera. Hubiera sido mucho más sencillo haber comprado una nueva en cualquier gran almacén.


- Hola pichurra cuánto tiempo!!
- Ya te digo. Desde que te marchaste al departamento de Extranjero no nos habíamos vuelto a ver.
¿Sabes que me trasladan a tu edificio en cuestión de dos semanas?
- Si? y donde vas a estar?
- En la primera planta, con los de Financiaciones.
- Joder.... con Alex.
- Sip, la voy a ver a diario.
- Qué pasó con aquella escalera que tenías? Se la devolviste?
- No. Y si se le ocurre volvérmela a pedir se la pongo de sombrero. Si te cuento, no le te lo crees.
- Anda, cuéntame, que ya sabes que estas historias me encantan. Has visto que van a hacer una edición especial de Gran Hermano? Se llama El Reencuentro. Van a meter a aquellas dos tías que tuvieron un accidente y después terminaron a hostias ¿te acuerdas? Pues lo vuestro va a ser igual. El reencuentro!! Oye, que aprovechando que vamos a estar otra vez en el mismo edificio quedaremos para desayunar no? Así me vas poniendo al día...

- Manu!!
- Qué tal Chris? ¿Cómo van las cosas por aquí?
- Bah! Ya sabes, como siempre. Con mucha presión para llegar al objetivo.
- Hija, pues como todos. Pero lo que me interesa no es el trabajo, sino que me cuentes. ¿Has visto ya a Alex?
- Si, claro. Me la encuentro todos los días. Cada vez que voy a la sala de descanso a tomar una coca cola tengo que pasar por delante de su sitio. Me cruzo con ella en los ascensores, saliendo o entrando de la oficina....
- Y qué tal? ¿Habéis hablado?
- No. En realidad ni nos saludamos. Nos miramos y es como si no nos conociéramos. Supongo que ella estña feliz. Así no corre el riesgo de que nadie la relacione con la lesbiana oficial de la empresa.
- ¿Pero, ni siquiera un saludo? Aunque sea por educación....
- Educación? La que ella no tuvo con todo lo que te conté de la excalera. Que ya hasta los objetos adquieren categoría de ex.
- ¿Y no te parece triste esta situación?

Me quedé mirándole a los ojos. Por un momento no pude evitar que mi cara adquiriese la amargura que sentía por dentro. No me costaba disimular que no la conocía. Pero me costaba muchísimo entender por qué dos personas que se han querido tanto pueden llegar a este tipo de situación. Dejé que la tristeza campara un momento a sus anchas y después me recompuse. Sonreí y le pegué un trago a mi coca cola.




 (Maitena)

viernes, 16 de julio de 2010

Historia de una escalera (1ª parte)

Las ex.... esa especie que desgraciadamente no corre peligro de extinción.... No hay lesbiana que se precie que no tenga una ex como dios manda. Y algunas me diréis.... cómo manda dios que sea una ex? Y es más.... qué pinta dios en todo esto????

Pues es verdad. Comencemos por definir el término “ex”. Obviamente es una mujer con la que has mantenido una relación más o menos larga y con la que ya no estás (para alivio tuyo y sobre todo de tus amigos). Has podido terminar bien o mal pero generalmente abunda lo segundo. En algunos casos y debido a la endogamia bollo que existe, que luego nos quejamos de los Austrias o los Borbones, sigues viendo con relativa frecuencia a tu ex. Compartís amistades o frecuentáis los mismos círculos.
¿He omitido algún detalle? Estoy abierta a opiniones, sugerencias y ampliaciones de definición, por supuesto.

Pero, como llevo un par de días que me siento bien, quiero extraer el lado positivo de las ex. Sirven para que aprendas lecciones. Así, a lo bruto. Que mucho te lo decían tus amigas, pero tú seguías empeñada en que aquella tía con más pinta de ameba que otra cosa y que te trataba como el culo era la séptima mujer de tu vida... por poner un ejemplo.
Además de enseñarte lecciones valiosas que tratas de poner luego en práctica, son una fuente inagotable de conversación para esas tardes en grupo.

Imaginad. Mis amigas más cercanas son dos parejas a las que a partir de ahora llamaremos Guasa y Royo. Bien, pues la de tardes que hemos pasado las cinco juntas y ha salido el tema de alguna ex mía.
“Eh Chris, te acuerdas de fulanita, que la invitamos a comer a casa, se zampó casi toda la paella que había, se bebió media botella de ron y se piró a su casa porque decía que quería pasar la tarde con sus amigos? Jajajajaja” Empiezan a surgir las burradas que van enlazando con el personaje y la anécdota. Y todas se parten de la risa. Y a ti casi se te cae la cara de vergüenza.

Lo cierto es que aprendes a llevarlo con dignidad e incluso terminas riendo mucho con estas historias. Aceptas que dentro de The Ex Wor(l)d hay algunas a las que mandarías a cocinar Tomates Verdex Fritos, otras con las que Can't think Extraight y posiblemente alguna con la que mantienes aún Lazos Ardientex.

Confieso que llego a pensar que las Ex don't cry aunque supongo que todas tendrás su corazoncito. Pero a veces te ponen un poco complicado eso de mantener un tono neutro con ellas.

Continuará......                                          
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