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domingo, 29 de octubre de 2017
Los silencios habitables
Hemos alquilado una hermosa casa y la estamos decorando a nuestro gusto. Poco a poco comienzo a sentir que es un hogar.
En él pasamos tantas horas... lo llenamos de risas, a veces pausadas, algunas veces a carcajadas. Nos ríe el alma en esos momentos, verdad? Hasta los vecinos nos oyen reír y el otro día me lo comentaron.
A las risas les acompañan siempre las palabras, todas las que nos decimos en las madrugadas. Esas palabras que hacen que al día siguiente sonría peses a estar durmiendo tan poco. Porque este nuevo hogar me arranca mil sonrisas. Yo, la de la risa fácil y la sonrisa difícil. La que perdió al nacer el gesto de la sonrisa, ahora pasa el día mirando cono ojos nuevos y brillantes.
Este, quizá, nuestro hogar, tiene la habitación en penumbra, para las horas en que te gusta descansar. Los ojos se habitúan a la oscuridad y aprendo a navegar con el sonido de tu voz, a buscarte entre tinieblas, a recorrerte sin temor a perder el rumbo, a surcar mareas.
Pero quizá de todas las estancias de esta casa alquilada, la que más aprecio, a la que le otorgo un valor especial, es esa estancia donde residen nuestros silencios.
Porque hay silencios entre dos que hieren, Silencios que duelen, que incomodan o dejan el aire tan cargado que hacen imposible la vida.
Pero nuestros silencios son cómplices, se entienden y reposan. Dejan que pase el tiempo mientras nos contemplan, cada una a sus cosas. De vez en cuando levantamos la mirada, para asegurarnos de que la otra permanece al lado. En mi caso para poderte observar enternecida, para poder descubrir tu rostro concentrado, para seguir disfrutando del silencio.
Propiciamos los silencios habitables en las largas tardes. Mientras, la vida ahí fuera torna en fealdad y nosotras seguimos sonriendo para que no nos alcance.
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domingo, 1 de septiembre de 2013
Palabras nuevas
Creo que el virus veraniego se ha llevado mi capacidad para expresarme. Ando estos días anclada en silencios, tratando de asimilar los últimos acontecimientos e intentando escucharme. Temo el momento en que por fin consiga hablar...
Mientras tanto, me enamoro de palabras que no conocía...
komoreby es la palabra japonesa que se emplea para describir la interacción que se da entre la luz de los rayos de sol y las hojas de los árboles a traves de las que se filtran...
Los mejores momentos de la rutina escolar de mi niñez se producían durante mi vuelta del colegio. El autocar me llevaba por un paseo arbolado y en primavera el sol se filtraba entre las hojas. Cerraba mis ojos y dejaba bailar ante ellos los juegos de luces y sombras...
mangata es una palabra sueca que describe el precioso reflejo de la luna sobre el agua del mar y que semeja un camino.
Y estas dos nuevas palabras las he aprendido a través de este blog al que he tenido el placer de asomarme... el blog de Maptia
miércoles, 12 de junio de 2013
The grammar of my fears
Hay momentos en que me da por hablar (torpemente) en inglés con algunas personas. No se trata de practicar el idioma, puesto que no lo hago con determinada asiduidad. Es que siempre me ha parecido que en inglés soy capaz de expresar más correctamente algunas ideas. Me parece un idioma en el que me manejo mejor, a pesar de no dominarlo. No me pierdo en disquisiciones, no divago tanto... voy directa a lo que quiero decir. Y creo recordar que nunca he tartamudeado en inglés!!
Tiene palabras únicas, específicas para cosas que en español necesitan al menos tres palabras para expresarse. Para una persona como yo, que empiezo a hablar por la A y de repente salto a la R, eso viene bien.
Así que recurro al inglés y a un duo musical que siempre me encantó, para expresar lo que siento de un modo que no soy capaz de matizar igual en castellano...
"The hardest to learn was (is) the least complicated" Indigo Girls
jueves, 16 de mayo de 2013
En silencio
Mis lumbares han decidido que hasta aquí han llegado y me lo están haciendo saber a gritos. Así que esta es una tarde de sofá y parche térmico.
Ayer vi una película (con palomitas, of course) que transcurre en Nueva York. Para ir abriendo boca. El protagonista, un niño cuyo padre muere el 11 de septiembre, termina subido en un columpio volando alto. La imagen me recuerda en un primer momento cómo me gustaban de pequeña esos columpios. A continuación, recuerdo que ahora no soporto la sensación de vértigo que me dan.
Y de algún modo, este recuerdo secundario me lleva a resguardarme en mi silencio. Tal vez como preludio de lo poco que voy a hablar en Manhattan. Nunca ha sido fácil para mí hablar y estos días atrás me descubro pensando mucho y hablando menos... o nada.
Para redundar más en la pérdida de palabras, llevo desde el finde jugando con números. Yo que siempre he sido de letras decido que mi número es el 2 amarillo.
Me llaman esta mañana de Iberia para decirme que han cambiado el horario de mi vuelo. Tanto a la ida como a la vuelta. Eso me obliga a avisar a la empresa de traslados, al hostel y a San Pito Pato del cambio de hora. Me temo que mi inglés formal no fluye como debiera, pero no me preocupa estar allí y no poder expresarme mucho. Aunque según me dice Verticana, la gente te habla en cualquier lugar y quizá hable más allí que estos días.
Al fin he sacado la cámara de fotos (de la que no recordaba su existencia y que hallé hace poco entre mis libros) y he puesto a cargar la batería. Me dan ganas de dejarla en Madrid. No hacer fotos del viaje. Guardar cada imagen en mis pupilas agujereadas. Así tal vez cuando vuelva no me quede más remedio que hablar de lo que he visto y recupere la voz.
Pero descubro emocionada que mientras esté allí habrá luna llena. Y eso si que merece un intento de foto de la luna sobre un puente. Y muchas palabras.
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domingo, 6 de enero de 2013
Las palabras perdidas
Hace unos días buscaba un post antiguo
y estuve releyendo lo que escribía por entonces. Me sorprendí
porque independientemente del tema que tratara, notaba que el
lenguaje que utilizaba era diferente al de ahora.
Me parece que entonces era más rico,
más creativo, incluso más hermoso. Ahora, cuando escribo post soy
más directa. Tengo la sensación de utilizar un lenguaje más
terrenal, más cotidiano. No sé si esa es la palabra correcta pero
creo que es la que más se acerca a la sensación que me provoca.
Ayer estuve leyendo unos poemas que me
recordaron a ese lenguaje que he perdido por el camino. Esas palabras
que eran tan mías y que ahora no aparecen. Tal vez es que entonces
estaba enamorada. Quiero pensar que es eso y no que he perdido además
de muchas palabras, la capacidad de trasmitir determinadas cosas. También es cierto que todo lo que me ha sucedido en los últimos meses no ha estado teñido de rosa, precisamente.
Sé que he evolucionado, ya no soy la
que era cuando comencé el blog. Ni siquiera soy la misma mujer que
hace un año o año y medio. Pero ahora siento miedo de que las
palabras se escondan para siempre tras ese esquinazo que no acierto a
doblar desde hace tiempo y se queden allí a vivir.
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martes, 4 de septiembre de 2012
Sobre los tiempos verbales
Hay días de infinitivos...y esos días
me gustan porque me animan a hacer un montón de cosas. Lo habitual
es que me quede reposando pero los días de infinitivos me pongo las
pilas y empiezo a solucionar temas, a actuar.
Traducido al presente de indicativo;
ando, hablo, cambio, ordeno, envío, limpio...no paro. Aprovecho el
momento del infinitivo para solucionar cosas pendientes.
Y es que yo soy así...veo las cosas de
lejos, me acerco, las pienso, las maduro y de repente un
día...zas...no soporto más y las resuelvo. Recuerdo la estantería
de casa, que la tenía hecha un desastre y estuve meses sentada en el
sofá, enfrente de ella. La miraba y pensaba...tengo que arreglarla,
pero era incapaz de ponerme a ello. De repente, una tarde que estaba
viendo la tele, me fijé en un libro que había, me levanté y
comencé a ordenarla.
No sé qué clase de clik hace mi
cerebro para que salten los infinitivos...ojalá lo supiera para
poder provocarlos...pero es así.
Lo bueno de cumplir años (fue a
primeros de agosto) es que he podido soltar algunas cosas que me
estaban lastrando. Ha supuesto un revulsivo para mí. Ese día algo
hizo clik y un tema que llevaba arrastrando desde...uf!...casi desde
que abrí el blog...de repente apareció con su solución al lado,
saludándome de tal manera que era imposible hacer caso omiso.
Los infinitivos son mis mejores tiempos verbales porque implica acción, movimiento en mí. Pero no sólo el movimiento en si, sino también empezar y terminar. Para alguien dado a la dispersión como es mi caso, se agradece.
Y luego hay días como hoy...que navego
entre los gerundios y los pretéritos perfectos compuestos. Oscilo
entre el “ando” y el “he ...ado”.
Me da por pensar que los gerundios son
de las personas que nunca se rinden, que pelean, Personas a las que
les resultan un poco complicados los infinitivos y tardan en
llevarlos a cabo. Por el contrario, se me ocurre que una persona de
pretéritos perfectos compuestos es alguien que yace agotada, que ha
decidido abandonar la pelea, que renuncia al gerundio para poder
descansar.
Por un lado estoy muy contenta de
cerrar algunos temas que me pesaban. Y por supuesto sigo bregando por
encontrar lo que busco. Pero no voy a seguir escribiendo sin tener la
certeza de que he dado con un camino abierto...
Ya ves...yo que debería ser de
pretéritos perfectos simples....
viernes, 9 de diciembre de 2011
Sobre Lúa y los cuentos
A veces odio ser tan biológica...Unos
días de bajón que culminaron en la noche de la niebla, cuando mi
balcón se pobló de fantasmas... y hoy que hay luz amanezco un pelín
más animada...
Reconozco que me mata el síndrome pre
menstrual...en esos días no me aguanto ni yo. Con lo feliz que fui
los 4 meses que estuve sin la regla por la ansiedad, ays! Así que
aquí estoy con mi SPM, que lo mismo me cojo un rebote de tres pares
de narices que se me saltan las lágrimas por cualquier cosa. Viva el
equilibrio!!
Cuando están tranquilas y reina el
silencio en casa me termino mosqueando y corro a buscarlas pensando
que les ha ocurrido algo. A veces me encuentro estampas tan tiernas
como esta...
...y entonces se me cae la baba y
pienso que es maravilloso poder cuidar de ellas, que ellas se cuiden
entre si y que animen de esa manera mi vida!!
![]() |
| Lúa después de frotarla y refrotarla... |
Andaba preocupada observando como Lúa
oscurece por días. Pensé que era por estar siempre revolcándose en
el suelo y decidí bañarla. Su primer baño, chispas!! La pobre
lloró pero de dejó hacer. La eché su gel especial, la froté con
suavidad pero esmero y la sequé a conciencia para que no cogiera
frío.
Cuando terminé contemplé el
resultado. Gilipollas inocente de mí, pensé que era suciedad, pero
en un curioso fenómeno parecido al de Michael Jackson, está
cambiando de color!! Ahora es cuando
empiezo a creer que su madre era la gata negra que me dijeron. Hasta
ahora cuando me hacía alguna trastada y le soltaba lo de “Me cago
en tu madre” siempre añadía..."que no sabemos quién es..."
Cambiando de tema...me ha sucedido algo
que me llena de orgullo y aunque quede feo decirlo, me apetece
compartirlo. La Fundación con la que hago el curso nos propuso que
escribiéramos nuestra vida como si fuera un pequeño cuento.
Podíamos ser personas, o animales...y contar nuestras vivencias de
vida a modo de cuento para niños pequeños. Lo llaman cuentos de
sabiduría para la transformación. Tienen un proyecto en México con
comunidades desfavorecidas. Llevan los cuentos a los niños y
trabajan con ellos.
Este año han escogido un cuento que he
escrito yo para llevarlo a México y empezar a trabajar con él.
Existe la posibilidad además de que lo terminen editando con
ilustraciones hechas por los alumnos de Bellas Artes de Valencia.
Me hace feliz la idea de que algo que
he escrito tan íntimo, pueda servir de ayuda a niños con problemas
y con condiciones de vida tan duras. Y si al final lo editaran, para
mí sería como un premio!
Buen fin de semana para todas!
sábado, 8 de octubre de 2011
Cuando ya no es mío...sino vuestro
Debido a que Farala cerró su blog se
vio truncado mi sueño de aparecer con mi vestido de comunión.
Llegué demasiado tarde al concurso “Era pequeña y estaba
indefensa”. Y para ser sincera, viendo la foto creo que no lo
podría haber ganado porque aparezco toda sonriente. Eso si...a
anécdota comunionera no me gana nadie!! Ahí va!
Resulta que para mi comunión no sólo
tuve que aguantar el vestido de nido de abeja y el lacito rosa, sino
también unos calcetines y unas bragas de perlé. Como ya desde
pequeña me gustaba ser original, unas semanas antes de hacer la
comunión me destrocé el tobillo jugando en el colegio. El
traumatólogo me escayoló la pierna hasta la rodilla y le dijo a mis
padres que tenía que estar escayolada tres meses y sin apoyar el pie
en el suelo pues corría el riesgo de quedarme coja (dio
igual...siempre he cojeado del mismo pie!!)
Así que hice la comunión con la
pierna apoyada en un taburete -como el que describía Farala en su
post más escatológico- y con un picor tremendo en mi zona genital
debido al puñetero perlé.
Fue terminar la comunión y les anuncié
a mis padres que me iba a quitar las bragas. Intentaron convencerme
de que no lo hiciera, pero presa de una irritación tremenda en mis
“bajos fondos” me puse el crucifijo por montera y dije que no iba
a aguantar con eso ni cinco minutos más. Menos mal que la iglesia
estaba cerca de casa. Allá que se fue mi padre corriendo a buscar
unas braguitas (mi culo todavía mantenía un tamaño respetable) y
me metió en el coche para que me las cambiara. Más relajada de
picores pude ir a comer con mi hermano, mis abuelas y mis padres.
Todo esto viene porque al ver la foto
de la comunión he pensado que mis padres querrían que su hija
continuara siendo la “dulce niña del lazo rosa”. Pero para
cualquiera que me conozca aunque sea de lejos, sabe que mi imagen
dista mucho de esa y desde hace años. Les gustaría que no me
cortara el pelo, que no diera la imagen de lesbiana y no se dan
cuenta de que dependiendo de quién me mire seré una pedazo de bollo,
un niño guapo que incluso liga con gays en chueca o una chica dulce,
tierna y cariñosa como me han dicho hace un rato. Y es que aunque
sea SU hija, soy Chris y tengo identidad propia además de todas las
que me quieran otorgar las personas con las que me relaciono.
Esto que veo tan claro en la relación
con mis padres, me cuesta más asumirlo de cara a mí misma. Escribo
y una vez que lanzo a la blogosfera mis letras, estoy a merced de
cada persona que lo lea para que entienda lo que le parezca. Siempre
escribo con un motivo o propósito concreto pero casi nunca será
interpretado según lo que yo quería trasmitir.
Esta tarde, una mujer estupenda me ha
dicho que le parecía que yo escribía con mucho humor algunos
relatos erótico festivos y que “le ponían”. Esto último, así
de crudo...que mis relatos eróticos le ponían. Y yo si que me he
puesto. Me he puesto como un basilisco. Me ha dado un coraje tremendo
pensar que algo que yo escribo en plan de cachondeo, pero inocente,
puede llegar a erotizar a alguna lectora.
Quizá es que he sentido cómo perdía
el control por completo sobre lo que escribo...y la frustración de
no conseguir mi objetivo de simplemente lograr una sonrisa cómplice
en algún lugar del mundo. Después del mosqueo y de haberle dejado
claro a esta mujer que yo no pretendo hacer un certamen de la sonrisa
vertical con cada post lo he pensado mejor, de forma más calmada...
Una vez que escribo algo, queda en las
manos y los ojos de quien lo lee. Ahí pierdo mi poder sobre lo
escrito. Cobra vida propia y adquiere personalidad en las retinas de
cada una de vosotras. Habrá a quien le sugiera mucho o quien piense
que me dedico a contar chorradas. Habrá quien me considere la mujer
más aburrida del mundo y la que esperará impaciente cada post mío
(mira que lo dudo). Si alguna vez logro publicar de forma más amplia
tendré que aprender a vivir con la incertidumbre de si habré
logrado expresar lo que quería. O aceptar que cuando escribo determinadas cosas...hay mujeres a las que "les pone". Del mismo modo que cada libro le
sugiere algo diferente a cada lector que lo adquiere... mi post ya no
es mío. Desde el momento en que le doy al botón de enviar deja de
pertenecerme y pasa a ser algo vuestro.
Pido disculpas desde aquí a la mujer
que ha tenido la paciencia de aguantar mi chaparrón hoy y quiero
agradecerle todos los momentos de buen rollo, de sonrisas y de
ternura que me han sugerido sus letras.
Por cierto!! estoy esperando ansiosa la
respuesta a la pregunta sobre Rosana!!
Este post ya no es mío...hoy es tuyo por derecho propio. Te lo has ganado.
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domingo, 1 de mayo de 2011
Por qué escribo
Lo malo de despertarse en mitad de la noche es que se me ocurren post magníficos. Tras volverme a dormir y soñar, despierto con las ideas descolocadas, perdiendo la magia de la prosa escrita en sueñus interruptus. ¿Por qué nadie ha inventado una máquina que transforme los pensamientos en texto antes de que estos se disuelvan en las brumas de la duermevela?
El post que escribí esta madrugada versaba sobre los motivos por los que escribo. Creo que el objetivo de todas las personas que nos damos a las letras escritas es expresarnos y que por supuesto nos lean.
Eso es, escribo para conseguir expresar lo que torpemente dice mi voz y para que ese mensaje, esos pensamientos o sentimientos sean recibidos. Una parte importante de este proceso de comunicación es recibir contestaciones. Eso de momento no sucede en el grado deseado.
Cuando he hablado de este tema con otras blogueras me dicen que tenga paciencia, que se necesita tiempo para que la gente vaya conociéndote y te hagan comentarios.
Bueno, he de admitir que no me beneficia mi inconstancia a la hora de publicar post. Según comentaban Farala y Hormiga, los días que más leéis son los lunes y miércoles. Es algo que no tenía detectado. Y desde luego, publico cuando la inspiración me asalta sin tener en cuenta la posible audiencia.
No obstante hay cosas curiosas con respecto a mi blog. Por ejemplo, a través de las estadísticas, veo que hay alguien en California, concretamente en Mountain View, que me sigue fielmente. El mismo día que publico un nuevo post me lee. Sin embargo, creo que nunca me ha puesto ningún comentario. Ignoro si es hombre o mujer. Supongo que es algo que nos pasa a todas. Hay personas que nos leen y nunca nos comentan. Pero en el caso de esta persona de Mountain View me pica la curiosidad. Será algún español residente allí? Oye!! si es así y un día de estos sales en el programa de Españoles por el Mundo espero que menciones mi blog. Eso si que atraería a las masas jajaja!!
Recuerdo un día que miré las estadísticas. En cuestión de menos de 24 horas mi número de visitantes se había incrementado en más de 800. Me quedé maravillada y al mismo tiempo algo triste. Estaba esperando alcanzar la cifra de las 10.000 visitas para publicar un post de celebración y debido a este súbito incremento había sobrepasado las 10.200.
Me extrañó el estallido de popularidad. Una tiene su ego pero no considera que escriba tan bien, ni que tenga una vida tan interesante como para que de repente tenga una legión de seguidores...Al cabo de pocas horas descubrí lo que ocurría. Hacía un tiempo había escrito un post en el que mencionaba el nombre de una actriz, ganadora de un Goya, novia de un actor ganador de varios Goyas. Ese fin de semana se habían celebrado elecciones a la Academia de Cine y esa actriz había resultado elegida vicepresidenta. Como consecuencia, los internautas habían gugleado su nombre y habían aterrizado en mi blog. Mi gozo en un pozo. No eran cienes y cienes de bolloblogueras las que habían leído mis post.
Y luego está, claro, esa teoría de que a través del blog se liga mogollón. Chateando un día con una conocida bloguera me lo soltó y yo me reí. Contesté con mucha incredulidad un Si????? Y con el sarcasmo que la caracteriza ella contestó con un No?????? Había detectado que me habían tirado los tejos en algún comentario. Peeeeeero, o yo soy muy obtusa o ese ha sido mi único “éxito” romántico-erótico-festivo. Ná de ná. Será porque he puesto fotos mías? Ays!! mi autoestima por los suelos.
Quizá es mi perfil...quiero decir que publico post ñoños, tiernos...y claro, el imaginario popular me debe tener por un osito de peluche en vez de una leona capaz de arrancar de un zarpazo el sujetador más prieto.
Si!! esa debe ser la clave!! Así que en mi próximo post escribiré sobre el célebre episodio del Verdadero Salto de la Tigresa!! Ese capítulo que mencioné días atrás y que por no sé qué misteriosa razón provocó la curiosidad de la comunidad bollobloguera...
Y después qué? En fin, tengo que rendirme a la evidencia. No soy la más popular, ni la más graciosa, ni la que mejor escribe. Tan sólo soy yo. Y debo respetar que la gente que me lee quiera o no quiera hacerme comentarios. Pero que sepáis que sois todos bienvenidos!!
martes, 22 de junio de 2010
Mi laringe y yo
A pesar de que mi hermano es psicólogo, nunca me había interesado el tema hasta que conocí a una psicóloga que me comentó algo que me pareció muy interesante. Al parecer, las dolencias físicas están íntimamente relacionadas con el estado de ánimo y la personalidad de cada uno. Así, una persona con la autoestima baja, tiene a caminar encorvado, con lo que termina teniendo problemas en la espalda.
Estos días me he acordado mucho de la psicóloga. Llevo casi dos semanas con una laringitis aguda que me impide hablar. Apenas puedo reconocer mi voz y el dolor de garganta no cesa a pesar del ibuprofeno.
Al principio le eché la culpa al maldito aire acondicionado de mi trabajo. Supongo que en todos los trabajos siempre hay broncas cuando llega esta temporada por el pongo el aire que me achicharro - quita el aire que se ha sentado un pinguino en mis rodillas,,,,
El caso es que dándole vueltas he llegado a la conclusión que no se trata del aire acondicionado porque desde hace 15 días no me toca ni de lejos. Es más bien una representación física de lo que siento. Y siento que no puedo decir lo que pienso, lo que siento.... Como comentaba ayer tengo un bloqueo tremendo desde hace meses, y en todo este tiempo, no he llegado a expresar realmente lo que necesito.
Por ejemplo, cuando "la activista coqueta" me llama para charlas a las 9 de la mañana mientras va camino de su despacho. Le dije una vez que a esa hora yo tengo que estar trabajando y no puedo salir de mi oficina para charlar con ella. Pero no me hizo caso o no lo recuerda. Y yo, que me muero porque me llame, tampoco soy capaz de ponerme firme y tener una bronca. Querría decirle que me llame por la noche, cuando llegue a casa de trabajar pero me temo que esa hora se la tiene reservada a otra.
Y esto que parece una chorrada, se me va acumulando a otro montón de cosas que querría decirle desde hace meses y que me siento incapaz de hacerlo.
Así que la inflamación de mi laringe debe estar formada por un montón de palabras que no salen. Tengo atasco laríngeo.
Lahijadeputa directora de mi departamento me ha llamada hace un rato para preguntar qué tal me encontraba. No he comentado todavía que mi curro es al teléfono así que al oirme, me ha dicho que no estoy en condiciones de pasar una jornada entera hablando y que no me preocupe, que me recupere bien. Ella es psicóloga pero en vista de lo manipuladora, cínica y cabrona que es, he obviado el tema del atasco laringeo. Con ella es "todo lo que digas será utilizado en tu contra". Lo que no tengo claro es si se acuerda de que la semana que viene tengo vacaciones.....
En fin, en vista de que no puedo hablar, lo que hago es pasear. Y aprovecho que mi barrio en esta época huele a flores. Cruzo el parque hasta llegar al Jardín del Moro y en uno de sus rincones encuentro un lugar en el que no necesito palabras ni decir nada para sentirme en paz. Por la verja, junto a la casa del guarda, se enredan multitud de flores que desprenden un dulce olor. Al lado pasan los coches raudos dejando estelas de ruido. Pero yo me recuesto sobre la verja y dejo que por unos momentos me invada la paz. Me concentro y me evado, creando un rincón de silencio en el que sólo puede entrar el recuerdo de su voz.
Estos días me he acordado mucho de la psicóloga. Llevo casi dos semanas con una laringitis aguda que me impide hablar. Apenas puedo reconocer mi voz y el dolor de garganta no cesa a pesar del ibuprofeno.
Al principio le eché la culpa al maldito aire acondicionado de mi trabajo. Supongo que en todos los trabajos siempre hay broncas cuando llega esta temporada por el pongo el aire que me achicharro - quita el aire que se ha sentado un pinguino en mis rodillas,,,,
El caso es que dándole vueltas he llegado a la conclusión que no se trata del aire acondicionado porque desde hace 15 días no me toca ni de lejos. Es más bien una representación física de lo que siento. Y siento que no puedo decir lo que pienso, lo que siento.... Como comentaba ayer tengo un bloqueo tremendo desde hace meses, y en todo este tiempo, no he llegado a expresar realmente lo que necesito.
Por ejemplo, cuando "la activista coqueta" me llama para charlas a las 9 de la mañana mientras va camino de su despacho. Le dije una vez que a esa hora yo tengo que estar trabajando y no puedo salir de mi oficina para charlar con ella. Pero no me hizo caso o no lo recuerda. Y yo, que me muero porque me llame, tampoco soy capaz de ponerme firme y tener una bronca. Querría decirle que me llame por la noche, cuando llegue a casa de trabajar pero me temo que esa hora se la tiene reservada a otra.
Y esto que parece una chorrada, se me va acumulando a otro montón de cosas que querría decirle desde hace meses y que me siento incapaz de hacerlo.
Así que la inflamación de mi laringe debe estar formada por un montón de palabras que no salen. Tengo atasco laríngeo.
La
En fin, en vista de que no puedo hablar, lo que hago es pasear. Y aprovecho que mi barrio en esta época huele a flores. Cruzo el parque hasta llegar al Jardín del Moro y en uno de sus rincones encuentro un lugar en el que no necesito palabras ni decir nada para sentirme en paz. Por la verja, junto a la casa del guarda, se enredan multitud de flores que desprenden un dulce olor. Al lado pasan los coches raudos dejando estelas de ruido. Pero yo me recuesto sobre la verja y dejo que por unos momentos me invada la paz. Me concentro y me evado, creando un rincón de silencio en el que sólo puede entrar el recuerdo de su voz.
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