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jueves, 7 de septiembre de 2017

Protagonista


Mi vecina la hizo protagonista. La mujer creativa se inventó una historia para mi cumpleaños que plasmó en fotos y que protagonizaba Zoe, con sus ojazos y bigotillos...

Eso fue a primeros de agosto. Para entonces ya sabía que estaba enferma... En febrero comenzó a perder peso. La notaba algo más activa y tonta de mí pensé que al fin mi gordita se había puesto a plan... pero cuando la pérdida de peso se hizo notoria y fue acompañada de vómitos, me la llevé al veterinario. Me dijo que no estaba tolerando las proteínas y la pusimos un pienso especial.

A la vuelta de las vacaciones tocaba hacerle una revisión. El resultado ha sido bastante malo. No sólo no ha mejorado sino que ha empeorado bastante. Sus riñones están afectados.El hígado, que era lo que parecía tener mal se mantiene estable, pero el riñón está muy tocado.

La enfermedad renal crónica es muy reconocida entre los gatos. Pese a eso, leo que se presenta en un 7% de los mayores de 10 años.

El diagnóstico me ha dejado tocada. Se me ha ocurrido consultar San Google y hasta hablan de pronósticos de vida de un año en su estado. Quién me manda mirar...

Mi hermosa gata insomne. La que me despierta cada noche. La que adoro cada día. Mi peludita que me ayudó y me curó cuando yo estaba enferma... Al volver a casa la miré y pensé que sentía no haberle podido dar una vida mejor.

Ahora toca medicarla para conseguir que tenga la mejor calidad de vida. Y mimarla y decirla cada día que la quiero. Aunque ella no tenga el diccionario español-gatuno, estoy segura de que lo entenderá.




 
No me deja reproducirlo ni borrarlo, lo siento




miércoles, 11 de mayo de 2016

Escuchando a las ballenas

Estoy agotada.

Este fin de semana ha sido la primera vez en unos dos meses largos que he tenido un día libre. Lo habitual es que trabaje, que esté con mi madre o que tenga la jornada completa con las dos actividades.

Mi cuerpo pide tumbarse panza arriba y no hacer nada. A ser posible al solecito. Quería irme el puente de San Isidro a casa de una amiga que vive a pie de playa pero al final me quedo. Echaré una mano a mi padre y estaré con las gatinas que muchos días cuando llego a casa me miran con cara de... tú quién eres? Ah si! eres esa humana que solía vivir aquí y que ahora sólo viene a ponernos de comer y dormir.

Al fin los médicos nos dieron una buena noticia. Lo que parecía ser terminal quedó descartado. No sabemos si en algún momento podrá volver a estar como los días previos a la caída en picado. No sabemos si podrá abandonar el oxígeno o si podrá volver a salir a la calle para algo que no sea ir al hospital. Quiero apostar a que si. Siempre ha sido una mujer muy dura y hasta terca. Si algo se le ponía en la cabeza tenía que ser así. De momento parece que podrá conocer a mi sobrino. Y tendremos que ir viendo cómo evoluciona día a día.

Ahora que se encuentra algo mejor cuesta estar con ella. A ratos no quiere hablar con nadie, exige mucha compañía de mi padre y mía, luego dice que me vaya, al rato que vuelva para ayudarle a respirar. Nunca me hubiera imaginado que respiraríamos juntas, o que hiciese algo parecido a la meditación. Tampoco había imaginado nunca que la volvería a tocar y hasta la ducho.

Cuando vuelvo a casa por la noche y al fin me meto en la cama, me quedo pensando en que todo este viaje está siendo no sólo suyo sino también mío. Una montaña rusa emocional. En este tiempo es como si se hubiese concentrado una vida nueva, completamente distinta de nuestra Historia anterior. También yo necesito respirar e integrar toda esta experiencia. Así que pongo en el móvil la aplicación que tengo para dormir y comienzan a sonar los cantos de ballenas.

Lúa se asusta y no vuelve hasta que cesa el canto, al cabo de unos 10 minutos, pero Zoe se acurruca junto a mi hombro. Cierro los ojos y acaricio a la peludita. Al cabo de pocos segundos me dejo mecer por el sonido de las ballenas y caigo en un sueño profundo, que anoche por primera vez en mucho tiempo, se llenó con imágenes dulces.



viernes, 5 de febrero de 2016

Cafunéeeeeeeee


Os decía en mi anterior post que... abro los ojos y después viene la Vida... así llevo varias semanas... sin parar. Curro por la mañana y cada tarde ocupada en asuntos varios. Alguno con agobio y preocupación incluido.

Casi tienen que operar a Zoe. Viene arrastrando problemas en una de sus glándulas anales y hace unos meses tuvo una fístula. Le ha aparecido varias veces. El otro día, cuando le volvió a salir, el veterinario ayudante me dijo... mejor que operemos porque va a estar con estos problemas ya toda la vida. Me agobié mucho pensando en la logística... dejarla sin cenar una noche (de propina a Lúa también), pedir el día siguiente a la operación libre para quedarme cuidando de ella, llevarla a revisión sin quitarle el collar isabelino para que no se chupe la herida... y por supuesto, que todo saliera bien y le pudiéramos solucionar ese problema.
Volví a la clínica para que el veterinario principal la viera y este me dijo que había cicatrizado muy bien la fístula con la pomada que la echo y que no había necesidad de operar. Me quitó un gran peso de encima.

He estado en IKEA comprando algunas cosas para casa. Redecorando mi vida... en realidad lo que tendría que hacer es cambiar la tarima (quiero ponerla gris) que se me ha estropeado bastante el último año, pintar, arreglar el suelo de la cocina... ojalá fuera más manitas para hacer arreglos yo sola y ojalá tuviera pelas para hacer la reforma que me gustaría.

Después de redecorar la casa con una vajilla nueva, lisa y gris, que irá a juego con esa futura tarima, decidí que ya era hora de cortarme el pelo. Casi tres meses desde la última vez. Y aquí estoy, con los pelos de punta y esa sensación que me encanta de llevar el pelo recién cortado. La nuca rapada, por supuesto. Y ganas, muchas ganas de cafuné... si alguna quiere presentarse voluntaria para hacerlo, ofrezco masaje sensitivo a cambio...

... lo que me recuerda, que debo tener la suerte de mi lado. La semana pasada me enteraba de que viene en abril a tocar a Madrid... al Teatro Real!!! Ludovico Einaudi, el pianista que pone banda sonora a mis masajes sensitivos... Las entradas por supuesto agotadísimas... pero el otro día me dice Alondra... tengo dos entradas para ver a Einaudi... quieres una?... me faltó tiempo para abrazarla... no se puede ser más linda!! Tengo que escribir más sobre Alondra, le dedico mucho pensamiento y pocas líneas... Sus ojos azules y sobre todo su forma de ser conmigo merecen varios post. Llegarán.

sábado, 11 de julio de 2015

Adiós W. Hola L!


Tanto, tanto tiempo que no sé ni por dónde empezar.

Me quedé en que había vuelto de Nueva York. Seguía con el ordenador estropeado hasta ayer que pude "arreglarlo". La solución ha pasado por cambiarme a Linux. Y aquí estoy, trasteando. Espero poder escribir más seguido a partir de ahora.

A finales de junio fue el cumpleaños de Lúa y Zoe... 4 y 12 años respectivamente... .Ya casi hace cuatro añitos que las tengo a las dos y me encantaría tener algún gatete más pero sé que Zoe se estresaría mucho y hoy por hoy me importa mucho más su bienestar que mis ganas gatunas. 

Peeeero el destino a veces decide por mí... y Tina, la asombrosa gata escapista apareció de nuevo. Se escapó de su casa y estuvo paseando por mi Bloque llorando como una desesperada durante tres días. Una madrugada desperté y la oí llorar en las escaleras así que salí y la recogí. La pobre estaba muerta de hambre. Tuve que encerrarla en la cocina para evitar que Zoe se peleara con ella. Cuando vino la impresentable de su dueña a recogerla al día siguiente me dijo que no le importaba que se escapase porque estaba en celo y quería que pasase por la experiencia de ser madre... Me quedé tan flipada que no supe qué responderle. Me imagino que no le habrá preguntado a la gata qué es lo que realmente quiere ella.

El finde del Orgullo me fui a la playa. El plan inicial era ir a la Mani pero ya os he dicho que el destino a veces decide por mí... y lo hace de un modo sabio... Necesitaba el mar. Necesito el mar de vez en cuando... y tuve la suerte de que me invitaran...





Sentir el agua que refresca tu piel. El aire, que se cuela entre los pliegues del cuerpo. El sol que se posa en tus pestañas. Y la apacible serenidad de saber que formas parte de un todo. Esa comunión con la mar, la tierra y el aire... 



Si, allí, contemplando los reflejos bailarines de la luz sobre el agua, reconecté conmigo. Son esos momentos en que me siento y me hago consciente de toda la belleza que hay, cuando consigo detener la vida un instante... el segundo que necesito para agradecer lo que me rodea y sentirme tan viva...

Gracias, por supuesto, a Rizos y a Ol por poner el marco ideal y los buenos momentos del fin de semana. 

Qué bueno contar con esas personas que suman, que sacan lo mejor de ti, que te acompañan en esos viajes del afuera al adentro. Y vuelta.



domingo, 28 de abril de 2013

Un día para mí


Domingo. Por primera vez en un mes hoy no trabajo, no hay nadie en casa y no he quedado con nadie. Hoy es un día para mí.

Levantarme, desayunar tranquilamente, darme una ducha caliente... a mi ritmo, saboreando cada acto, percibiendo el transcurrir del tiempo, siendo consciente de las sensaciones corporales que me provocan estirarme, masticar, dejar que el agua resbale por mi piel...

En un rato iré a por la paella. Mi típico plato de los domingos que ya no recuerdo ni cuándo fue el último día que la comí.

En la calle, por delante de mi puerta pasan los corredores de la Maratón de Madrid. Desde el saón oigo los aplausos de las personas que les animan, las voces de apoyo... y siento que eso es ahí afuera... Dentro, sobre el sofá, Zoe y Lúa dormitan ajenas al frío, después de haber jugado un rato.

Me gustan estos días tranquilos, cuando siento  que la vida discurre, que tan sólo fluye...

En las últimas semanas no he parado y me siento algo exhausta. Aunque lo que en realidad acaba más con mi energía son los malos rollos que percibo alrededor. Odio verme envuelta en situaciones rocambolescas. Cuando eso ocurre simplemente me voy... y eso estoy haciendo.

Quizá esta vez tenga también que ver con que tengo los niveles de ferritina y de vitamina D por los suelos. No puedo permitirme desgastarme más. Lo bueno es que la médica me ha recomendado que tome el sol y estoy pensando que me voy a pasar una semana tumbada panza arriba en Central Park haciendo lo mismo que estoy haciendo hoy... viendo pasar la vida...

lunes, 28 de enero de 2013

La gata despertador


Entre las muchas cualidades de Zoe, hay una que me lleva demostrando un par de meses y que me tiene totalmente desconcertada. Me imagino que la ha ido adquiriendo a través del tiempo que lleva a mi lado. De aquí a nada hará dos años.

El caso es que extrañada por esta nueva habilidad, la he comentado entre familiares y amigos sin que nadie me haya dicho que conoce casos similares. Obviamente lo cuento aquí porque estoy muy orgullosa de mi Zoe y porque necesito que las que tenéis gatos me digáis si los vuestros muestran también esta extraña cualidad.

Resulta que yo me tengo que levantar cada día a las seis de la mañana para ir a trabajar. Podría empezar a quejarme de que a esas horas no soy persona, que llego al viernes destrozada...pero hoy, la protagonista del post es ella.

Os decía que me tengo que levantar a las seis. Pues bien, desde hace una temporada, unos 10 o 15 minutos antes de que suene el despertador Zoe entra en la habitación y comienza a rascar la puerta hasta que me oye jurar en arameo. Si falla el rascado de la puerta porque estoy totalmente roque viene hasta la cama y comienza a rascar el canapé. En esos momentos muto en la niña del exorcista.... Y si con eso no consigue despertarme, se sube a una balda que tengo encima de la cama utilizándome como trampolín y de manera certera, deja caer sobre mi cabeza pequeños objetos.

Después de probar varias veces conmigo su puntaría con velitas he decidido que me levanto a mi hora. No porque tenga ganas de ir a trabajar, sino por el bien de mi cráneo. En cualquier caso, cuando me levanto miro la hora, para ver cuándo ha venido. Y la muy gata lo clava. Hoy ha entrado a las 5:57

Me he puesto a mirar en google y no hay información fiable acerca del tema. Pero he encontrado una cita de Jim Davis, el creador de Garfield. Dice que “los gatos saben por instinto la hora exacta a la que van a despertarse sus amos , y los despiertan diez minutos antes”


Pero entonces...por que la muy jodía no se entera de que los fines de semana son sagrados??????
 
 
 

sábado, 29 de diciembre de 2012

...Y que le gusten los gatos


Hablaba el jueves con unas amigas en el Entredós sobre el tema de las parejas y las mascotas. Que conste, que el término mascota no lo utilizo yo. Para quien me conozca, sabe que Zoe y Lúa no son mis mascotas, sino los seres vivos con los que convivo. Y tienen todo mi respeto además por supuesto del amor que las profeso.

Verticana comentaba que le tiene mucha alergia a los gatos y que por el tipo de vida que lleva (viaja largas temporadas por trabajo) no puede tener animales en casa. Su novia, que se ha mudado de ciudad para vivir con ella, echaba tanto de menos a sus animalitos que ha conseguido tener uno aquí...un hamster ruso. Si, de esos que no para por la noche de dar vueltas a una rueda...En el Rincón del Arco Iris sería imposible tener uno...no sé si Zoe se lo zamparía de un bocao pero si no lo hace ella, lo mataría yo la segunda noche que no me dejara dormir.

Arpo por su lado decía que pasa de convivir con animales porque no le gustan y que no quiere tener responsabilidades. Ella con sus plantas ya tiene. Eso si, se queda al cuidado de plantas y animal de Verticana cuando tiene que irse.

Tina tenía una postura algo similar a la de Arpo pero menos radical. Sabe que ahora no quiere animales en su vida porque no quiere tener esa responsabilidad, pero no le importaría convivir con ellos si conociera una mujer que los tuviera.

Obviamente yo vivo feliz con mis gatas. De hecho hay muchos días que estoy deseando llegar a casa para verlas, acariciarlas y disfrutar con sus ronroneos, sus weeeeee o miá!, sus carreras por la casa, sus miradas intensas...

Es curioso cómo cada persona lo piensa o lo vive de un modo diferente, Arpo me dijo que si conociera a una chica que no le gustaran los animales o no quisiera convivir con mis gatas qué haría yo...Decirla adiós, por supuesto.
 

 
 
Mis gatas son mi familia afectiva y forman parte tanto como yo del Rincón del Arco Iris. Se puede decir que vamos las tres en el mismo pack. Así que tengo claro que la mujer que conozca y de la que me enamore deberá tener una serie de cualidades: ser buena persona, inteligente, cariñosa, que me haga reir, visible...y que le gusten los gatos.
 
 

domingo, 9 de diciembre de 2012

Poco a poco


Llevo tantos días sin actualizar que a veces me quedo mirando el blog y no lo siento ni mío. No es por falta de ideas, no es porque no me ocurran cosas...es que de repente siento que vivo en otro mundo ajeno a este. No al mundo de los blogs, sino peor...al mundo en el que vivís todos vosotros.

Estas últimas semanas me he sentido aislada, incapaz de conectar con los demás. Os contemplaba desde mi lado del puente, os veía pasar y aunque a veces levantaba la mano y saludaba me sentía completamente invisible. No sé si esa sensación tiene que ver con los duelos que me acompañan. Lo he aceptado como parte de ellos. Y he estado enfadada, muy enfadada. Si alguien me decía algo reaccionaba en plan...porque tú lo digas, no? De hecho hasta he dejado de ir a meditación porque no quería ni respirar, ni estirar. Vamos, que estaba de no.

He necesitado muchos días para encontrar de nuevo la tranquilidad. Ahora estoy agotada por el trabajo. Demasiados madrugones y mucha exigencia de productividad. Volvía a casa y tenía a Zoe pachucha. Me centraba en cuidarla y mimarla para que se encontrara mejor.

Pero lo bueno, como siempre me ha esperado fuera. Así, el otro día quedé con Lenteja para ayudarle con las nuevas tecnologías. Y entre risa y risa llegamos a una clara conclusión...Lentejilla, lo nuestro es imposible. Que tú no te entiendes con los ordenadores y para mí las plantas son un misterio...que a mí no me gusta el queso y a ti no te gustan las berenjenas...Creo que a las dos nos vino muy bien esa tarde de decir tonterías y reírnos a costa de Tamara Falcó.

Dos días después, en casa de Farala volvimos a coincidir y las tres nos asombramos al ver lo que guardaba en su bolso otra bloguera. Tanto por la cantidad como por el contenido. Eso, mejor que os lo cuente Farala. Yo todavía estoy con la boca abierta. Allí despachamos el primer roscón de la Navidad y contemplamos los arbolitos de colores.

De vuelta a casa, fuimos Lenteja y yo caminando por el centro, ajenas a las prisas de los demás, disfrutando de lo poquito que nos alegra a ambas el ambiente navideño. Noté cómo esa vieja sensación de calidez se apoderaba de mí poco a poco. Mi ciudad me reconciliaba de nuevo con la vida. Mientras bajaba por la gran cuesta que da a mi casa, olía los aromas que dejan los parques húmedos, las hojas caídas y las noches frías de otoño.
 
 


Ayer después de trabajar quedé con Etcétera y Lu para tomar un café y después me fui de cena con más amigas. Volví a casa agotada pero contenta de haber visto a todas esas amigas. Poco a poco creo que consigo enlazar de nuevo. Eso, me digo, poco a poco.

viernes, 5 de octubre de 2012

Este momento



Un ritual de viernes. Una sola foto. La captura de un momento de la semana. Un simple momento especial, extraordinario. Un momento para hacer una pausa, disfrutar y recordar. (Extendido por Farala)


     



viernes, 14 de septiembre de 2012

Este momento

- Un ritual de viernes. Una sola foto. La captura de un momento de la semana. Un simple momento especial, extraordinario. Un momento para hacer una pausa, disfrutar y recordar. (Extendido por Farala)




Sé que llega el otoño cuando Zoe y Lúa prefieren estar en el sofá a estar tumbadas en el suelo*.



*Cambian en cuestión de una semana. En el anterior "este momento" aparecían tumbadas en el suelo

viernes, 7 de septiembre de 2012

Este momento

{este momento} - un ritual de viernes. Una sola foto, la captura de un momento de la semana. Un simple momento especial, extraordinario. Un momento para hacer una pausa, disfrutar y recordar. (Extendido por Farala)










viernes, 22 de junio de 2012

Comienzo de temporada

El Ala Norte del Rincón del Arco Iris se complace en anunciar que inicia su temporada de verano. Como en años anteriores espera con ansia la visita de ilustres visitas con el objetivo de compartir espacio y crear redes de bolloblogueras.



Y para empezar con buen pie, cena de cumpleaños el próximo viernes para festejar que Lúa cumple 1 añito y Zoe 9. Ays...las niñas... se me hacen mayores...





Como novedad para este año, hemos incorporado un agradable puf que sirve de espacio de almacenaje y unos taburetes de textura suave desde el que se pueden observar las maravillosas vistas que alcanzan el balcón.
Además realizaremos encuestas de calidad con el objeto de mejorar la satisfacción de las visitas.



Esperamos la llegada de las primeras visitantes con ansia.

Para reservas, contactar conmigo en la dirección de correo electrónico o teléfono móvil. Si suena un maullido esperad a que se ponga la humana.
 

sábado, 11 de febrero de 2012

Este momento

{este momento} - un ritual de Viernes. Una sola foto - sin palabras - la captura de un momento de la semana. Un simple momento especial, extraordinario. Un momento para hacer una pausa, disfrutar y recordar. (Inspirado por Soulemama)

















Si también has plasmado hoy "tu momento", deja un vínculo a tu entrada en los comentarios...

viernes, 3 de febrero de 2012

This Moment

{este momento} - un ritual de Viernes. Una sola foto - sin palabras - la captura de un momento de la semana. Un simple momento especial, extraordinario. Un momento para hacer una pausa, disfrutar y recordar. (Inspirado por Soulemama)



si te apetece hacer lo mismo, deja un vínculo a tu entrada en los comentarios...

miércoles, 19 de octubre de 2011

Aventuras gatunas: De cómo Zoe y Lúa se encontraron



Hace ya unos 20 días que tengo a Lúa. Es maravilloso ver cómo ha crecido en este tiempo. No es mucho más grande pero si se ha alargado hasta el punto de que cuando se estira parece una gata salchicha!! Tiene una vitalidad tremenda y una agilidad increible. Además es muy lista. Pese a su escaso tamaño ha aprendido a ir trepando por los sitios para llegar donde sería imposible si tratara de hacerlo saltando.

Clava sus uñas en cualquier lugar y lo utiliza de anclaje para llegar donde se propone. La parte mala es que también me clava sus uñas a mí y voy con el cuerpo lleno de heriditas. Pero luego te mira con esos ojitos redondos y le perdonas absolutamente todo.

El periodo de adaptación con Zoe ha sido corto. Pensé que tendrían muchos más problemas en vista de cómo empezaron. Ay!! que no os lo he contado todavía!! Veréis...

Lúa llegó un domingo por la noche. Por precaución la metí en la cocina y cerré la puerta para que no se escapara por el pasillo. Zoe notó enseguida que había alguien más y andaba merodeando pro la zona.
El lunes, cuando llegué de trabajar me hice la comida y en un descuido Lúa salió al pasillo con más miedo que otra cosa. Y no era para menos, porque allí a menos de un metro estaba Zoe mirándola desde su altura.

Lo que pasó fue una recreación en toda regla de las escenas de las películas del oeste....

Frente a frente, se miraron a los ojos. Se oía el rumor del aire y las bolas de pelusa rodando por el pasillo. Yo, con mi vestido de tabernera típico de la época, me asomaba desde la puerta y las miraba entre expectante y horrorizada presintiendo lo que iba a ocurrir... Una melodía resonó en el silencio tenso. Tiroriroriiiiiii tarirooooo tiroriroriiiiiiiii tariroooooo

Allí estaban ambas...una desafiante, erguida sobre su lomo, con las pupilas dilatadas. Al otro lado la bolita de pelo suave e inmensos ojos azules, con ganas de jugar y sin entender por qué aquella congénere tenía cara de pocas amigas...A Lua el valor sólo le llegó para emitir un débil Mia!! ante el cual la sheriff Zoe le dejó bien claro que en Chris House ella impone la ley. El bufido fue tal que a Lúa y a mí se nos heló la sangre y corrimos a refugiarnos en la cocina.

Durante los días siguiente dejé que Lúa fuera saliendo y que ella solita se enfrentara a Zoe. Durenta algunos días no recibió más que bufidos como respuesta. Pero ella, la pitufa, sin caer en el desaliento seguía tratando de acercase a la grandullona. Corría detrás de ella y Zoe agobiada salía disparada por el pasillo tratando de darla esquinazo. Pero allí estaba Lúa, tratando de nuevo de acercarse.

A ratos Zoe me miraba con cara de...”no puedo con la vida, que tía más plasta”. Por la noche se disputaban quién estaría e la cama conmigo. Y aunque Zoe tiene preferencia por ser más mayor y llevar más tiempo, Lúa ha sabido encontrar su hueco.


Al cabo de pocos días de llegar las encontré una tarde, a mi vuelta del trabajo, tumbadas una enfrente de la otra. Lúa olisqueaba suavemente a Zoe y la grandullona se dejaba.En aquel momento supe que se habían hecho amigas.


Lua suele perseguir a Zoe por el pasillo y en el camino de vuelta es Zoe quien persigue a la pitufa. Pueden pasar así horas...incluidas las de la noche. A ratos, Zoe se tumba al lado de Lúa y le da lametoncitos. Así que en ese sentido ando ya despreocupada.

No así con la comida. La de Zoe, que es un tratamiento por problemas urinarios tengo que ponerla en alto porque a Lúa le encanta. Si consigue comerle algunos granos de pienso luego no para de mear. Tampoco tiene muy claro todavía qué es comestible y qué no. Se tira a morder el cable de mi portatil, el del cargador del móvil y en general cualquier cable que cuelgue. Por más que le explique que no se debe morder sigue con la manía, así que ya se ha llevado unos buenos chorros de agua.

Lúa no ronronea, no...más bien parece que taladre por el sonido tan fuerte que emite. Y cuando se pone a hacerlo a mí se me cierran los ojos por el efecto calmante que produce...

En fin! Que desde luego Zoe ha encontrado una entrenadora personal excelente. Y yo, una gatita mimosa que se me queda dormida recostada sobre mi pecho y que me ha sacado todo el instinto maternal que llevaba dentro.

Bienvenida a casa, Lúa.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Mi isla interior


Comienzo vacaciones y en vez de dormir, que es lo que corresponde, aquí estoy presa de la preocupación que hace que se dispare mi insomnio. No es que me coman los nervios, para nada, pero cuando me despierto con algo en la cabeza estoy tan despejada que me cuesta horas volver a dormir.

Zoe está pocha. Ayer sobre las 9 de la noche me di cuenta de que estaba afónica. Zoe, la de los Miaaaaaa infinitos, la que ultimamente sólo decía Weeeen no tiene voz. Será que le he contagiado mi resfriado y la ronquera que he tenido estos últimos días? No sé. Ek caso es que aprovecha a ponerse mala cuando el veterinario ya ha cerrado. Y hoy festivo. Genial!. Supongo que tengo que pasar por este momento para descubrir si ella es lo suficientemente fuerte. Pero me mata verla con el rabo caidito. A última hora tenía fiebre. Ahora la he estado tocando y parece que está mejor. Incluso se ha subido al lavabo para que la abriera el grifo. Eso es buena señal.

¿Os he dicho que estoy de vacaciones? YUPI!! Qué buena sensación...Habrá quien piense que para qué quiero vacaciones si me he pasado practicamente el último año sin trabajar. Sip!! pero es que es muy diferente estar de baja a estar de vacaciones.

Lo que no os había contado es que el supuesto plan para estas vacaciones era irme a París. Fue un regalo de cumpleaños para disfrutarlo en estas fechas. Pero estuve pensando que en realidad sería un viaje a ninguna parte. Así que yo me hice otro regalo por mi cumpleaños. La posibilidad de decir por fin que no. Quizá os parezca una chorrada, pero ha sido el mejor regalo que me he hecho en mucho tiempo...

Con las ganas que tengo de ver la famosa pirámide...¡otra vez será!


El regalo me lo hicieron...me lo hizo, qué carajo!! con toda la buena fé del mundo pero yo sabía que a mí me haría mucho daño. Y eso me dio el valor para poner fin a algo que se estaba alargando demasiado. Dije no. Y me pidió hablar, negociar, quedar bien. Y de nuevo dije no.

Así que aquí estoy poniendo distancia. Tomándome mi tiempo. Colocando cada cosa en su sitio. El sitio que le correspondía desde hace muuuuuucho...pero es que yo antes no estaba preparada para hacer la mudanza, para trasladar las emociones al lugar que le correspondían. Hasta que no hice el ejercicio del laberinto en Valencia, no pude encontrar el camino de salida de mi propio laberinto. 

Y como siempre...cuando consigues cerrar una puerta, se abren ante ti numerosas ventanas por las que asomarte a un mundo nuevo. Un mundo donde te refresca una brisa marina estupenda. Un viento alísio que me hizo respirar hondo y sentirme muy viva!!

Vacaciones...un momento genial para ocuparme de mí misma. Creo que me voy a acercar al Lago de la Casa de Campo a ver los cursos de piragûismo. Me quedé enganchada cuando estuve en las Hoces del Duratón. Me encantaría poder practicar allí en el lago. Dado el lamentable estado de mis piernas que no me dejan correr lo que me quisiera, al menos ejercitar la parte superior de mi tronco.

Pasearé, disfrutaré de los últimos días que nos quedan de buen tiempo por aquí. Lecturas atrasadas. Disfrutar de Zoe y Lúa. Algún cine...habrá concierto de Tiza? Lo que cae seguro es una sesión de spa en un hotel de la Gran Vía. Ese si que fue un regalo de cumpleaños al que le di un SI enorme!! Y el domingo es el cumpleaños de Sis. Mi hermana se va haciendo mayor. Pero es una excusa genial para subir a la sierra y disfrutar de la naturaleza!!

Me apetecen estos días de descanso. Me siento bien, relajada, tranquila y quiero aprovecharlos para estar conmigo, mimándome mucho. ¿A que es un buen plan? París que me espere sentada.

domingo, 2 de octubre de 2011

Laberintos


Tenía previsto contaros cómo se produjo el primer encuentro entre Zoe y Lua pero me he dado cuenta de que antes de eso, debo explicar cómo llegó Lua a mi vida.

Me fui el fin de semana a Valencia, para el nuevo taller del curso que hago. Llevamos un año con él y me parece mentira lo rápido que se me ha pasado. He conseguido congeniar bastante con el grupo de mujeres que lo formamos. Y aunque soy la única lesbiana (declarada) del grupo no me siento diferente ni aislada. Incluso alguna me ha cogido especial cariño y me llama “mi bollito” en plan cariñoso.

Este taller ha sido especialmente intenso. Yo viajaba muy sensible por esos capítulos inacabados que comentaba en mi anterior post. Y especialmente por el cerrojazo que le he dado definitivamente a uno de esos capítulos.

Quizá nada sucede porque si. Llega un momento en que las casualidades que te presenta la vida son tantas que está claro que no puede ser simple azar. El taller de este mes trataba sobre los Laberintos de la vida...esas crisis que enfrentamos todas al perder a un ser querido, con duelos o ausencias o incluso con problemas que arrastramos desde hace tiempo.

En determinados momentos iniciamos laberintos en la vida. Como su representación física, son caminos complicados, llenos de curvas, vaivenes, inseguridades...donde no ves el final, donde te sientes perdida y llena de confusión, con la única certeza de que debes llegar al centro para encontrar el camino de salida y de que cualquier atajo que tomes te hará perderte aún más.

Para comenzar el taller, nos perdimos en el camino de ida. Un trayecto que se recorre en 4 horas nos tuvo más de 7 horas deambulando por la geografía española. Aquello sólo fue el inicio. Salimos a la naturaleza para ver diferentes representaciones laberínticas y experimentar las sensaciones que provocan.

El segundo día del taller ocurrió algo sorprendente. Tuvimos que hacer un ejercicio consistente en crear entre todas un laberinto físico. Un laberinto a escala humana por el que transitaríamos reflexionando sobre los laberintos en los que se haya inmersa cada cual. En ese momento me avisaron de casa. A mi padrino le había dado un infarto y le habían tenido que operar de urgencia. Me puse tan nerviosa que no podía ayudar a la elaboración del laberinto así que bajé al jardín a relajarme. Allí vi a las gatitas de la huerta con una nueva adquisición. Una gatita siamesa muy pequeña, de apenas 3 meses de vida, acurrucada junto a su madre. Me puse a hablar con el dueño de la huerta y me comentó que la gatita venía de la casa de Mario Testino y que era un problema para él que ya tenía 2 mastines y las otras 2 gatas. No quería que esta se quedara preñada en cuanto creciera. En principio iba a ser para el sobrino de Mario pero se había marchado a estudiar a otro país y le dieron la gata a él como regalo. Uno de esos regalos envenenados que a veces nos hacen.

La cogí en brazos. En realidad la podía sujetar con una sola mano. Me miró con unos ojos azules inmensos y redondos y comenzó a ronronear. Parecía más bien una taladradora. Me la pusé en el pecho y fue cerrando los ojitos. Me enamoré allí mismo. Sentía como los ciclos se complementan. Como a las muertes se les unen las vidas, ese milagro continuo que no percibimos...

Cuando fui capaz de dejar de nuevo a la gatita con su madre adoptiva y subí a la sala, ya habían terminado el laberinto. Me quedé contemplándolo en silencio. Era hermoso, muy hermoso. Lo rodeé pegada a la pared porque no quería ni tocarlo. Después me enteré que habían contado que en muchas sociedades, los laberintos son elementos sagrados que no debes atravesar si no es tuyo.

Laberinto en la Catedral de Chartres


Cuando llegó mi turno recorrí mi laberinto en silencio. Fui recordando el primer laberinto que surgió en mi vida, cuando aún no tenía ni 4 años. El más largo, el que más me ha costado atravesar y con el que ya he encontrado la zona de salida poniéndome en paz con quien me metió en él. Recordé a mi padrino, peleando por mantenerse vivo pero sin asumir que eso implica renunciar a lo que nos mata.
Y de forma especial, pensé en ese laberinto en el que me encuentro deambulando desde hace 3 años. Por fin he llegado al centro, el lugar donde encuentras el conocimiento que necesitabas para poder salir de él. He emprendido ahora el camino de salida. No puedo engañarme, es tan complicado como el que me ha llevado hasta el centro, pero vuelvo más sabia, más fuerte, más yo.

En el viaje a través de los laberintos encuentras aliados y monstruos. Los aliados son los que te ayudan de verdad. Y los monstruos, aquellos que te ponen trabas para lograr salir del laberinto. A veces, nuestros mejores amigos se convierten en monstruos dentro del laberinto por el que estamos circulando. Pero casi siempre, los monstruos lo que hacen es reflejar nuestros propios miedos e inseguridades. Es decir, nosotras somos nuestras mejores aliadas y nuestros peores monstruos. Y a pesar de sentirnos acompañadas, nadie puede hacer ese camino por nosotras.

Tengo la suerte de haber encontrado una aliada en este camino de vuelta. La pequeña Lua, que ha llenado mi vida de alegría. Si...me llevé a la gatita a casa. Sentí que ella necesitaba mis cuidados y yo necesitaba de su inocencia, su confianza, su cariño... Un dar y recibir tan lindo como sus enormes ojos. Además, es la mejor entrenadora personal que le podía conseguir a Zoe. Con ella ha hecho más ejercicio en una semana que conmigo desde que la tengo.

 










El fin de semana fue intenso y muy hermoso. Hubo lágrimas y miles de sonrisas. Y mujeres geniales que me acompañaron en el laberinto que estoy recorriendo y que me acompañan en el discurrir de la vida. Así, merece la pena vivirla a fondo. Aún cuando duela o cuando el camino esté lleno de dudas y temores.


domingo, 18 de septiembre de 2011

Mimos gatunos

Después de mis primeros dos días trabajando me he pegado una panzada a dormir como nunca. Me he levantado a la una del mediodía. Mi cuerpo, y sobre todo mi mente, necesitaban ese descanso. Se supone que estaba esperando a incorporarme a trabajar cuando me encontrara bien y tuviera fuerzas. Al final lo he hecho en una de las peores semanas que recuerdo.

Quería escribiros de otro tema pero ya es muy tarde y estoy cansada. Así que os cuento de mi gordi. Que ya no es tan gordi!! La he llevado al veterinario y ha adelgazado 210 gramos. A ver si consigo que haga más ejercicio por el Ala Norte del Rincón del Arco Iris y adelgaza un poco más. Así cuando venga alguna visita no dirá nada más verla...hala!! está gorda! como dijo alguna este verano jajajajajaja!!!

La parte mala es que tiene un poco de ansiedad de separación. Si me voy no come hasta que no vuelvo. Ya, ya sé que como diría mi madre...no se va a morir de hambre porque tiene reservas de sobra. Pero eso no quita para que ella lo pase mal.

El otro día vino a verla P, su antigua dueña. Creo que Zoe se acordaba de ella y que sigue enfadada por haberla "abandonado". P sacó el juguete favorito de Zoe, los tampax pero ella no quiso jugar. En cuanto se marchó Paloma se puso a tirarlos de la mesa.Me da la sensación de que piensa que yo voy a hacer lo mismo. Marcharme y pasar meses fuera. O tal vez no, simplemente acusa el tiempo que ha pasado sin dueña y sin que en la otra casa le pudieran prestar atención.

Me quedé preocupada cuando el veterinario me dijo lo de la ansiedad. Hoy, una amiga por teléfono me ha dicho que tengo demasiado en cuenta las necesidades de Zoe. Tal vez sea verdad pero quiero que esté a gusto. Y por fin, esta noche ha sucedido algo muy bonito.

Cuando llego a casa Zoe suele hacer la croqueta para recibirme. Yo suelto las cosas y me tumbo un momento a su lado para hacerla mimos. Al momento ella se levanta y se va. Pero esta noche, estaba yo tirada en el suelo, pensando en mis cosas cuando ella ha llegado y se ha tumbado al lado mío. Al cabo de un ratín ha estirado la pata y me ha tocado el dedo. La he acercado la mano y me ha dado uno de sus mordisquitos de cariño acompañado de algunos lametones.


Me he quedado impresionada. En el tiempo que llevamos juntas me habrá dado en total como 10 lametoncitos. Además, el hecho de que haya sido ella la que ha estirado su patita para tocarme...no puedo describir la ternura y la alegría que he sentido.

Se ve que mi gordi tiene un corazón tierno, aunque le cueste casi tanto como a mí mostrarlo...

lunes, 11 de julio de 2011

Sin poder dormir





Y es que tengo una gata muy inquieta. Hay noches que no sabes dónde se mete y no te enteras ni de que está. Pero otras, en cambio, se pasa la noche dando vueltas, yendo de una estancia a otra del ala norte de mi casa y trotando por el pasillo.

Con el resfriado que tengo encima, con la mucosidad variable y alternancia de fiebre creo que necesito descansar y dormir. Pero no. Justo ahora es cuando los médicos deciden que debo bajar la dosis de una de las pastillas que tomo. Si, esa. Justamente esa. La que provoca una adicción tremenda y nadie quiere recetarla pero me han tenido meses tomándola. Ya me dijo la Doctora González que quizá lo pasaría mal unos días pero que tendría que aguantar. Aguantar? Pues eso, aquí estoy. Que me metí en la cama a las 2 y me he levantao hace un rato.

Yo no quería. Levantarme, digo. Pero es que Zoe llevaba una media hora venga a hacer ruido debajo de la cama y revolviendo todas las cajas que guardo bajo ella. Un par de veces me he asomado y la he dicho que parase que así no podía dormir. Pero ella erre que erre. A veces pienso si en mi ausencia se mete chutes de coca cola porque parece frenética.

Ha revuelto los cojines, las almohadas, ha volcado su cama, ha levantado la alfombra... y cuando le iba a echar la bronca gorda sale disparada al pasillo. Qué lisra, he pensado. Sabe que le va a caer bronca y se va porque no cree que me vaya a levantar. Pues no sabe de lo que soy capaz cuando con 5 horas de sueño me despierta!! Y me he ido tras ella.

Zoe agazapada esperando a su presa


Me la he encontrado dando vueltas a todo tren alrededor de su arenero. Ya está, se ha vuelto loca. He leído acerca de los animales que se persiguen la cola. Una psicóloga me dijo que era síntoma de neurosis o algo así. Y de repente...he visto como con su patita lanzaba un objeto negro contra la pared e iba tras él de nuevo. Me he acercado para quitarle el juguete y que me dejara en paz cuando me he dado cuenta que el objeto era un bicharraco enorme del tamaño de un camión!! Bueno, tal vez del tamaño de un mini. Vaaaaaaale, era como medio pulgar mío, lo cual para un bicharraco ya es un tamaño considerable. Puagh!

Después de matarlo se ha tumbado tan pancha al lado de él y me ha soltado uno de sus típicos Miaaaaaa que he traducido como...qué a gusto me he quedado! (Nota de la autora: La traducción no es literal porque todavía no he encontrado el diccionario Miaaaa-Español / Español-Miaaaaa). Así que con todo el cuidado del mundo por si el bicho me saltaba a la cara, lo he recogido con un papel y lo he tirado por el water.

Y aquí estoy, narrando las peripecias de Zoe en vez de dormir. Podría iniciar un debate sobre si es mejor la sanidad pública o privada. Sobre la rapidez con la que te atienden en la sanidad privada y la elección de los medicamentos que te mandan. Sobre por qué el médico de cabecera de la Seguridad Social no me cambió el medicamento al observar que era uno que creaba tanta adicción...Pero se me caen los ojos de sueño aunque soy incapaz de dormir. Mejor dejo el debate para otro día y me doy a las galletas de chocolate. No, las pettit ecolier se las dejo a otras. Estas son Chips Ajoy y me las voy a comer ahora mismo.


PD Lo de las Pettit Ecolier viene a cuento de un uso alternativo que se hace con ellas, según nos narró alguien durante la fiesta que hicimos tras la Mani.

domingo, 10 de julio de 2011

Fiebre del sábado noche

Son las 4 y pico de la madrugada. Duermo a ratos. Lo que la fiebre me permite. Porque lo ideal con estos calores, es cogerse un trancazo como el que tengo encima que no me deja respirar ni sosegar.

Y lo bueno de la fiebre es que me impulsa a escribir y a contar cosas de días pasados. A la vez, me sirve de excusa por si pongo alguna incoherencia o si me paso en alguna opinión.

Llevo unas semanas muy ajetreadas. De no haber nadie en casa nunca he pasado a tener varias visitas. Yo encantada. Pero vamos a reconocer que eso de tener tres lavadoras pendientes con ropa de cama y toallas me desespera. Porque me encanta hacer algunas cosas de casa como barrer. Me pasaría el día barriendo o `planchando. Pero si hay algo que odio de las tareas del hogar esa es la de tender ropa. No lo soporto!!

Supongo que es el precio que tengo que pagar por tener la oportunidad de conocer a blogueras estupendas, por permitirme estar relajada con otras personas, por disfrutar, charlas horas, reirme tanto...

Candela y Mercedes vinieron para la Mani. Guau!!! qué subidón! Ibamos tan contentas delante de la charanga asturiana, al ritmo de su percusión, luciendo orgullosas nuestro lesbianismo y todas las estrellas y purpurina con la que nos había tuneado Hormiga.

En una curiosa inversión de papeles, la gran Farala decidió hacer fotos a todos cuanto nos fotografiaban a nosotras. Bueno, en realidad nosotras no éramos mucho el centro de atención. Pero un tío subido a unos plataformones detrás nuestro si. El caso es que puestos a invertir papeles propuse arrejuntarme a la gente mayor del público que nos hacía fotos para posar con ellos mientras Farala, máquina en ristre se hartaba de sacar a los anónimos de su anonimato.

El momentazo fue cuando me arrimé a una señora del público, la agarré del hombro y tras posar las dos encantadas, me dio un beso en la mejilla y me dijo “Gracias GUAPO!!” Ays! Da igual que salga tapada hasta el cuello o con camiseta de tirantes como el día de la Mani, me siguen confundiendo con un chaval... 

De la fiesta en casa de Farala mejor no voy a hablar. Sólo diré que nos juntamos unas 15, que Farala se marcó un I will survive del que no hay video pero que quedará para siempre en nuestros oidos, al igual que la selección musical con la que nos amenizó, aunque por otros motivos. Farala, guapa, tú a escribir que es lo tuyo! Y lo de DJ déjaselo a otras por favor....

Y al cabo de unos días, la sorpresa llegó en forma de viaje inesperado de Pena Mexicana y su güera..Una llamada de teléfono y tó arreglao.. Ná, os venís para casa que está al lado de la Casa de Campo, que es donde va a ser el concierto que vais a ver.

Una charla hasta altas horas de la madrugada, una comida con Farala y Kali y se volvieron a su casa. El viaje no dio para más y la verdad es que se me hizo muy corto. Creo que Pena y yo tenemos un humor parecido pero no nos dio tiempo para cogernos el punto.



Tanto trajín...ir y venir...subir y bajar...sumado a algún disgusto que me he llevado estos días, ha desembocado en un resfriado tremendo. La parte buena es que me está sirviendo para reforzar lazos con Zoe. Después de muchas noches pasadas debajo de la cama, estas dos últimas noches se ha subido y se ha quedado a mi lado, haciéndome compañía.
He tenido que renunciar a ver ayer a mi primo y su novio. El ansiado encuentro y la obligada conversación quedan pospuestos...qué rabia.

Y así, en mitad de mi noche de fiebre me pongo a hacer repaso del último mes. Qué maravilla haber podido acoger a Candela, Mercedes, Pena Mexicana y su güera. Me gusta la experiencia. Qué triste comprobar que cuando das todo lo mejor de ti hay personas que desconfían y lo que te devuelven no es ni de lejos lo bonito de lo vivido. Esa es la lección que me ha tocado aprender esta última semana. Tú puedes poner todo de tu parte y recibir algo feo como respuesta.

Por delante me queda un verano incierto. No sé si iré a algún lado aunque ya sé de al menos un par de lugares donde seré bien recibida!

Termino este post por la mañana. Me he quedado dormida a eso de las 6. Me duele todo el cuerpo ays!
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