miércoles, 13 de agosto de 2014

El mundo de las pequeñas cosas


Mientras pasan los días sin que encuentre el modelito que llevaré al bodorrio descubro que hay un puente ya mismo!

Si, soy así de boba. En mi trabajo se curran los festivos y no estoy acostumbrada a fijarme en el calendario. Cuando me enteré que había un viernes festivo y que no me tocaba trabajarlo empecé a dar palmas con las orejas!

La última vez que tuve un puente libre fue en mayo del 2012, hace ya más de dos años... uf! cómo pasa el tiempo. Recuerdo especialmente el último día que pasé en Cambrils, cuando pude disponer de una playa vacía practicamente sólo para mí y la amiga con la que compartí aquel día. Eran momentos de libertad, en los que me sentía tan a gusto conmigo misma, que terminamos desnudas y bañándonos tal cual.

No, ya no son esos tiempos. No he previsto nada para el puente. Me encantaría escaparme y poder volver a tumbarme desnuda sobre la arena. Galicia me está llamando. Ultimamente todo me lleva en pensamientos hasta allí.   N e c e s i t o   e s c a p a r m e  Sueño con coger un tren y poder contemplar el mar de nuevo. Los días de junio me supieron a poco.

Pero me descubro habitando el mundo de las pequeñas cosas, donde frente a mi necesidad de que algo ocurra, imperan los susurros, los sueños soñados en bajito, los leves sentimientos, la belleza de lo sencillo, quizá hasta el anhelo de una soledad compartida con alguien semi desconocido.

Me quedaré estos días por aquí, intentando cortar de una vez los flecos que me lastran. Una vez que tenga el traje podré respirar mucho mejor. Mientras, contemplaré las nubes y disfrutaré con las gatinas del descanso. Comienzo ya a preparar en mi cabeza la lista de lo que necesito para cruzar en pocos días tantos puentes que me esperan.

jueves, 7 de agosto de 2014

Pritiguoman


Y del adentro al afuera sin solución de continuidad...

Leo en el periódico que desde que se estrenó en el cine, las cadenas de televisión españolas han emitido 157 veces la película de Pretty Woman.    1 5 7  veces     machacando a la audiendia con el estereotipo de que la mujer es una puta que será salvado por un príncipe azul, aderezado con que para convertirte en una princesa debes patearte todo Rodeo Drive y llenar tu armario de modelitos fashion. YUPI

No sé si en el ir y venir del blog de los últimos meses os he llegado a comentar que se casa mi hermano. Me he hartado ya de comentar el tema con mi familia elegida, así que sólo os diré que va a ser dentro de un mes y tipo bodorrio por todo lo alto, catedral incluída.

Por si no os lo imaginais, odio estos ritos que perpetuan la heteronormatividad. Desde el enlace religioso hasta el convite lleno de lugares comunes (cortar la corbata, besar a la novia, repartir regalitos a los invitados). Todo me da cien patadas y lo veo completamente desenfocado, alejado del verdadero significado del acto. Se ha convertido en un puro negocio.

Pero sin duda lo que peor llevo de todo este circo es el tema de la etiqueta (en el amplio sentido del término). Llevo varios meses intentando encontrar un modelito para la ocasión y de momento ha sido imposible. He ido rebajando mis expectativas de "quiero algo espectacular" a "me basta con algo sencillo", después vino la fase... "bueno, aunque parezca más un traje para ir al trabajo" y en este momento estoy en el punto "no quiero ir disfrazada".

Y es que cuando tu cuerpo alcanza un perímetro determinado, las posibilidades de vestir a tu gusto tienden a 0. Lo intenté con un traje a medida que salía casi tan caro como el vestido de novia. Después probé en tiendas recomendadas donde sólo contemplan que lleves sacos que oculten tus vergonzosas curvas. En grandes almacenes los modelitos son hiperfemeninos y se reparten entre estampado leopardo y flores XXL

Yo sólo quiero un pantalón, una camisa, quizá un chaleco y una chaqueta con la que me sienta cómoda, con lo que me sienta YO. Si paso por la sección masculina veo literalmente cientos de modelos, colores, formas y tamaños.  Para las mujeres no existe esa posibilidad. De las bolleras ya ni hablamos porque no existimos. Puedo adaptarme un traje masculino pero el comentario generalizado será mi pinta de camionera. Mierda de etiquetas!!

Tal vez si viviera en Estados Unidos sería algo más sencillo. Allí están comenzando aflorecer líneas de ropa masculina para mujeres. Ellen es la mejor prueba de que tenemos un estilo concreto y si lo nos lo ofrecen lo vamos a querer.




domingo, 3 de agosto de 2014

Acompañar


Hace unos días vi en el cine una película  de esas que suelen pasar desapercibidas en las salas. Estrenada al mismo tiempo que simios y vídeos porno caseros en la nube, Las Vidas de Grace tiene todas las papeletas para resistir tan sólo un par de semans en exhibición.

La protagonista es una veinteañera que trabaja en un centro de acogide de menores problemáticos mientras trata de sobrevivir a sus propios traumas. Cuando alguno de los menores decide fugarse, tienen que ir tras ellos. Al mismo tiempo tienen prohibido tocarles una vez que traspasen los límites del recinto. En esta tesitura hacen lo único que pueden hacer... acompañar a los menores en su fuga.

Pero ese acompañar en el caso de Grace, no se limita a seguir a una chica maltratada por su padre por la por la calles, sino que se transforma en un viaje emocional donde comparte los sentimientos de la adolescente, donde decide involucrarse de verdad y desde la consciencia, darle su apoyo a la chica.

Me emocioné descubriendo ese significado del verbo acompañar, que va mucho más allá de lo que estamos acostumbrados a hacer en la vida. Esa consciencia puesta en el acto. Y con la querencia que tengo desde siempre por encontrar y encuadrar la vida en lapsos de tiempo pensé en mis amigas de la TR, y en lo que nos ha ocurrido la última semana. Habíamos preparado una fiesta sorpresa de cumpleaños para una de nosotras. Llevábamos semanas de preparación a escondidas y un par de horas antes de empezar la fiesta, nos avisaron de que había fallecido la madre de Alondra, nuestra incansable cuidadora....  La pilló de viaje en el extranjero y hasta el día siguiente no llegaría a Madrid.

Así que a pesar del golpe, le dimos la sopresa a la compañera y pasamos su día especial sonriendo y tratando de disfrutar al máximo de la fiesta. Juntas. Y al día siguiente, de nuevo juntas, acudimos a acompañar a Alondra a despedir a su madre.

Sentía esa necesidad de abrazarla y cuidarla del mismo modo que hace ella con nosotras. Acariciar su mirada triste y simplemente estar cerca. La veía tranquila, en paz y expresando su necesidad de compañía. Me gustó que nos pidiera algo porque no estamos acostumbradas a que lo haga.

Y me emocioné mucho, de nuevo, contemplando a mis amigas. Porque hemos aprendido a acompañar de verdad y necesitamos hacerlo. Porque más allá de los cines, las cañas, o las excuriones ocasionales, nos acompañamos en la vida (de cerca y de lejos), nos cuidamos las unas a las otras y sabemos que contamos con una red de apoyo maravillosa.



viernes, 11 de julio de 2014

YO DECIDO. El Tren de la Libertad


Gracias. A todas las mujeres que llegaron antes y que lucharon para conseguir nuestros derechos. Y a todas las mujeres que siguen luchando día a día por conservar esos derechos.

Por mí, por todas... yo decido.






viernes, 20 de junio de 2014

8 segundos


Tienes frío. Un maldito virus te tiene bajo la manta mientras yo permanezco con la menor ropa posible. Las dos sentadas. Intentas acercarte, pero te miro con ojos como platos expresando mi incapacidad para soportar más calor. Retrocedes y te quedas "en tu lado del sofá".

El brazo asoma por debajo de la manta y la camiseta de manga larga deja apenas ver unos centímetros de muñeca y antebrazo.

Mi dedo índice te busca. Se posa en tu muñeca. Se desliza por ese tramo descubierto y ahora re-descubierto. Avanza lentamente rodeando el perímetro, rozando como pluma tus venas. Mientras las dos miramos al frente, mi dedo prosigue su aventura, incapaz de cesar en el empeño. Te dejas. Simplemente te dejas. Tropiezo con el puño de la manga y entiendo que es el límite de esa pequeña porción de brazo.

8 segundos. El tiempo suspendido en el roce con tu piel. El vello erizado. La profunda sensación de tocarte. Y los suspiros que oigo y que me indican que mi dedo basta para que olvides de momento ese maldito virus.

La promesa de lo que vendrá los próximos días...

miércoles, 11 de junio de 2014

Regalos


Algunos días releo post antiguos y me sorprendo de lo conectada que me encontraba. Conectada conmigo misma, quiero decir.  Quiero creer que son épocas que pasas... momentos en los que puedes prestarte más atención, vivir casi por completo en el adentro, y en otros momentos sólo puedes prestar atención al afuera.

Y aunque esta es una época de estar muy en el afuera, tengo la suerte de que la vida me presenta regalos y aún tengo la capacidad de percibirlos y disfrutarlos.

Siempre que puedo, bajo andando desde Sol hasta casa, embriagándome con el olor del jazmín y de las falsas acacias de mi barrio. Estos son días cálidos, llenos de olores y luz. En la esquina de casa, una de estas "noches", cuando el reloj clavaba las 22:00 horas, me encuentré con un cielo espectacular y precioso y me quedé absorta contemplando como el día terminaba.




 


Tengo la inmensa suerte de vivir en una ciudad que adoro, que me hace regalos como este muchos días. Y en la que puedes buscar también regalos para hacerte... como el concierto de Ludovico Einaudi al que voy a ir en unas semanas... la banda sonora perfecta para escucharme y conectar conmigo misma de nuevo...



lunes, 2 de junio de 2014

Rumores, noticias, deseos y hechos.


Me han informado de la abdicación del rey una media hora antes de la comparecencia de Rajoy. Es lo que tiene estar relacionada con periodistas, que te enteras antes. El rumor apenas ha durado 2 minutos antes de que me confirmaran la noticia.

Ya sé que es el bombazo del año pero....paso de entrar en ese tema... que lo importante para mí estos días es pensar en descansar, en vacaciones, en cielo, mar, azul inmenso....  qué agotada estoy...

Se ha cumplido un año de mis vacaciones en Nueva York. Aún sigo con ganas de volver, de ver tantas cosas que me quedaron pendientes... y voy a guardar ese deseo con mimo porque existe la posibilidad de que vuelva al año que viene. Ojalá se cumpla.

De momento lo que es un hecho es que me quedan 20 días para mis primeras vacaciones de este año y ya empiezo a tachar las casillas del calendario. Sueño con dormir, leer, hablar y reir, mucho... necesito disfrutar y sentir tranquilidad.

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