Que si, que es nochevieja. Que se supone que en estos momentos debería estar pensando en el fiestón de esta noche, en las buenas ropas que voy a lucir, en comerme las uvas y empezar el año con buen pie.... Quizá hasta debería estar haciendo un repaso como en años anteriores de los momentazos de este año... de esos hitos positivos que hace que siga adelante y que sonría.
Pero es que llevo un par de semanitas de aupa. Tengo la ansiedad disparada. El domingo, en el concierto de cuencos tibetanos no me podía relajar porque el corazón me iba demasiado rápido. Ni respiración ni leches... aquello no paraba.
Y voy capeando el temporal, comiendo bombones ferrero rocher (papanoel me regaló una caja), intentando reírme cada vez que encuentro la ocasión y mirando los cielos que me sigue regalando mi ciudad.
Soy la osada que me he lanzado a la piscina. Se ve que las 6 horas (¡6!) que pasé montando el puzzle en 3D del Empire State Building no hicieron mella en mi ánimo, ni me autoconvencieron de lo poco mañosa que soy. .Me he autoregalado un puzzle, esta vez en 2D, del puente de la bahía de Sydney... con tan sólo 500 piezas!!!! Ole mis ovarios! El domingo me desperté muy temprano en casa de Zami, me puse a hacerlo y ya tengo casi terminada una fila de piezas :-)
Si... tengo el puzzle en casa de Zami. Porque en mi casa no hay mucho espacio y porque no podría dejarlo encima de una mesa sin que Lúa se fuera llevando una pieza a cada rato para mordisquearla y jugar con ella. Bien pensado quizá ella montaría el puzzle mejor que yo...
La que no está tan juguetona es Zoe... que me tiene preocupada. Hace unos días percibí que los comederos estaban más llenos de lo habitual cuando llegaba de trabajar. Al observarla, me fijé en que si se metía un grano de pienso en la boca, le daba una especie de espasmo y lo escupía. La llevé al veterinario y me dijeron que tenía una pieza mal, la boca inflamada y que por eso no comía. Mi gordi ha adelgazado estos días 300 gramos!! Ya mismo la pongo a desfilar como modelo gatuna!!
Ahora está mejor, pero creo que debe estar enfadada conmigo por untarle un gel en la boca a diario. Es más, me temo que lo que sucedió ayer pudo ser una forma soterrada de protesta gatuna...Se subió a la balda de la estantería donde yo tenía el palosanto quemándose y plantificó su santa panza encima. De repente el salón se iluminó con un flashazo y la gata, quemándose a lo bonzo, salió disparada mientras yo la perseguía por el pasillo. Por suerte, la parte del pelo que se quemó no fue muy extensa. Eso si, toda la tarde noche estuvo oliendo en mi casa igual que cuando me hacía la depilación laser.
Cuando ambas nos tranquilizamos (es un decir), nos tumbamos en la cama y allí nos quedamos mientras le hacía una sesión extra de mimos. Zoe... gordi... que me tienes que durar mucho tiempo!!
martes, 31 de diciembre de 2013
miércoles, 18 de diciembre de 2013
Un año después....
Un año después y curiosamente las sensaciones son tan parecidas... aunque por motivos diferentes... desligada, aislada... ajena a todo... en mi lado del puente... por el que no transita nadie desde hace tanto tiempo...
Gracias a las que seguís ahí, a las incondicionales, a las que me escribís aún comentando alguna cosa...
martes, 10 de diciembre de 2013
Ya soy persona...
... o lo que es lo mismo, ya tengo un ordenador (que me han dejado) para conectarme a Internet desde casa.
Dicen que "a equino regalado no le periscopees el incisivo" y no me debería quejar pero lo cierto es que este portatil es más lento que todas las cosas, que he necesitado actualizar varios programas y sólo en eso he gastado ya media tarde. Pero aquí estoy!! blogueando!!
Mientras, Zoe duerme a mi lado una mega siesta porque creo que se echó a eso de las 2 de l atarde y ahí sigue. Me encanta mirarla mientras duerme. A veces se agita y pienso que está soñando que caza Parece tan buena...
La tengo un poco despistada. Llevo dos días sin ir a currar por un trancazo que se ha cebado con mi garganta y me tiene muda desde el viernes. Y claro, la pobre me despierta a las 6 de la mañana en plan... levanta vaga!! a trabajar, que tienes que ganar para comprarme latitas! A las 7 repite la misma operación aunque con más ahinco y por más que le explico con esta voz de Darth Vader que me sale, que no puedo ir a currar por estar mala, ná, no se da por enterada. Así que suele volver una vez más. Es el momento en que la enchufo con el spray de agua y ya me deja tranquila.
Son días raros... por llamarlos de alguna manera. Parece que la mala suerte en la salud se ha cebado este otoño especialmente con mi familia. Mis padres empiezan a tener cosas importantes. Se me van haciendo mayores. Por mi parte, llevo una temporada en que no paran de descubrirme cosas. Por suerte voy acotando males y con las plantillas parece que voy dejando atrás la maldita fascitis plantar. Mi cuñada ha amanecido con varicela y mi hermano tiene un bonito virus estomacal que le ha hecho pasar casi todo el día pegao a la taza del water... Alguien sabe a quién hay que rezar para que nos dejen un poquito en paz?
Llevo días muerta de frío y a punto de encender una hoguerita en mi salón. Veo fotos de Nueva York nevado y pienso qué diantres hago tiritando aquí cuando allí podría estar haciendo un muñeco de nieve en Central Park. Volveré. No sé cuándo pero ahora estoy segura de que volveré. Menos mal que para los ratitos de tiritona, Lúa busca consuelo en mi regazo y las dos nos damos calor mutuo.
En fin, así van pasando estos días a la espera de las consabidas fiestas navideñas. Otra oportunidad para volver a ser niña y vivir algunos momentos con ilusión.
Aunque realmente creo que lo que más ilusión me hace son los dos días libres pendientes que me han aparecido en el curro (sin que nadie sepa dónde estaban escondidos) y que me van a permitir hacer un mega puente a primeros de año. YUPI!!
Dicen que "a equino regalado no le periscopees el incisivo" y no me debería quejar pero lo cierto es que este portatil es más lento que todas las cosas, que he necesitado actualizar varios programas y sólo en eso he gastado ya media tarde. Pero aquí estoy!! blogueando!!
Mientras, Zoe duerme a mi lado una mega siesta porque creo que se echó a eso de las 2 de l atarde y ahí sigue. Me encanta mirarla mientras duerme. A veces se agita y pienso que está soñando que caza Parece tan buena...
La tengo un poco despistada. Llevo dos días sin ir a currar por un trancazo que se ha cebado con mi garganta y me tiene muda desde el viernes. Y claro, la pobre me despierta a las 6 de la mañana en plan... levanta vaga!! a trabajar, que tienes que ganar para comprarme latitas! A las 7 repite la misma operación aunque con más ahinco y por más que le explico con esta voz de Darth Vader que me sale, que no puedo ir a currar por estar mala, ná, no se da por enterada. Así que suele volver una vez más. Es el momento en que la enchufo con el spray de agua y ya me deja tranquila.
Son días raros... por llamarlos de alguna manera. Parece que la mala suerte en la salud se ha cebado este otoño especialmente con mi familia. Mis padres empiezan a tener cosas importantes. Se me van haciendo mayores. Por mi parte, llevo una temporada en que no paran de descubrirme cosas. Por suerte voy acotando males y con las plantillas parece que voy dejando atrás la maldita fascitis plantar. Mi cuñada ha amanecido con varicela y mi hermano tiene un bonito virus estomacal que le ha hecho pasar casi todo el día pegao a la taza del water... Alguien sabe a quién hay que rezar para que nos dejen un poquito en paz?
Llevo días muerta de frío y a punto de encender una hoguerita en mi salón. Veo fotos de Nueva York nevado y pienso qué diantres hago tiritando aquí cuando allí podría estar haciendo un muñeco de nieve en Central Park. Volveré. No sé cuándo pero ahora estoy segura de que volveré. Menos mal que para los ratitos de tiritona, Lúa busca consuelo en mi regazo y las dos nos damos calor mutuo.
En fin, así van pasando estos días a la espera de las consabidas fiestas navideñas. Otra oportunidad para volver a ser niña y vivir algunos momentos con ilusión.
Aunque realmente creo que lo que más ilusión me hace son los dos días libres pendientes que me han aparecido en el curro (sin que nadie sepa dónde estaban escondidos) y que me van a permitir hacer un mega puente a primeros de año. YUPI!!
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jueves, 5 de diciembre de 2013
Sigo...
... aunque no aparezca apenas por aquí. Sigo, aislada prácticamente. Sin ordenador en casa. Viendo en el escaso tiempo libre de mi curro vuestros blogs. Con problemas para dejar comentarios. Si, parece que la tecnología se ha aliado en contra de mí.
En algunos me veo reflejada. Por presencia o ausencia. Y escojo no hablar, no comentar... permanecer al margen de guerras que no son la mía. No. En realidad esta expresión ya no sirve. Porque ya no estoy en guerra. Después de semanas de conflicto personal al fin me encuentro tranquila. Y contenta. Pese a las movidas laborales que nunca cesan. Pero a partir de las 3 me acerco a la persona que quiero ser. Y disfruto. Aún cuando echo de menos y llevo semanas soltando, dejando de lado expectativas... sigo el camino aceptando lo que conlleva... lo bueno y lo menos bueno.
Sé que en unos días volverá el agobio. Las navidades me incordian demasiado. La parafernalia familiar.... Lo único bueno es que tal vez este año pueda volver a sentirme niña en algunos momentos. Y crea por un rato en los Reyes Magos.
Os iré contando en cuanto pueda. Pero no quiero dejar este espacio personal. Durante un tiempo me he sentido prisionera de mis propias palabras y he optado por el silencio. No he querido herir sensibilidades. Pero cuando percibes que en otros lugares campa la mala educación y la falta de respeto decides que todo tiene un límite y percibes que el tuyo ya ha sido sobrepasado. Hasta aquí. No más.
En algunos me veo reflejada. Por presencia o ausencia. Y escojo no hablar, no comentar... permanecer al margen de guerras que no son la mía. No. En realidad esta expresión ya no sirve. Porque ya no estoy en guerra. Después de semanas de conflicto personal al fin me encuentro tranquila. Y contenta. Pese a las movidas laborales que nunca cesan. Pero a partir de las 3 me acerco a la persona que quiero ser. Y disfruto. Aún cuando echo de menos y llevo semanas soltando, dejando de lado expectativas... sigo el camino aceptando lo que conlleva... lo bueno y lo menos bueno.
Sé que en unos días volverá el agobio. Las navidades me incordian demasiado. La parafernalia familiar.... Lo único bueno es que tal vez este año pueda volver a sentirme niña en algunos momentos. Y crea por un rato en los Reyes Magos.
Os iré contando en cuanto pueda. Pero no quiero dejar este espacio personal. Durante un tiempo me he sentido prisionera de mis propias palabras y he optado por el silencio. No he querido herir sensibilidades. Pero cuando percibes que en otros lugares campa la mala educación y la falta de respeto decides que todo tiene un límite y percibes que el tuyo ya ha sido sobrepasado. Hasta aquí. No más.
domingo, 17 de noviembre de 2013
Medio Aislada
Se me ha estropeado el ordenador de casa. En el trabajo, un nuevo cambio de tarea me impide hacer prácticamente nada que no sea leer un tweet de vez en cuando. En el metro leo mis correos en el móvil y le doy compulsivamente a "me gusta" en facebook. No puedo hacer más. Me siento ajena a la realidad y aislada...
Así que aprovecho cuando estoy en casa de mi chica para ver vídeos que me mandan, leer blogs en profundidad, descargar contenidos... y actualizar este blog.
La semana pasada quedé con una amiga de la que no sabía hacía muuuuuchos meses. Qué gusto retomar. Y darme cuenta de que juntas, somos las mismas que éramos... ojalá no se quede en un simple "ponernos al día".
Hablando con ella de mi chica, me decía en plan de coña... y que hacéis dos bolloblogueras intelectuales juntas? os ponéis horquillas y empezáis a leer y escribir??? jajajajaja... nunca hubiera imaginado que alguien pudiera pensar de mí que soy intelectual. No... lo cierto es que somos mucho más convencionales de lo que pudiera parecer... tan iguales al resto, imagino, que no entendemos que podamos ser conversación de nadie cuando no estamos...
Para muestra un botón. Esta mañana le ha dado hipo. Por intentar asustarla le he dicho... cariño, me quiero cambiar de sexo... Pues hija, teniendo todavía fascitis plantar es salirse de málaga para meterse en malagón... no te parece? y ha seguido con su hipo tan ricamente...
El viernes, en el cine fórum que coordino, proyectamos Las Maestras de la República. Un documental maravilloso acerca de las mujeres que hicieron de la enseñanza su vocación durante la II República y que después fueron represaliadas por el franquismo. Una parte de la Historia que por suerte ha sido rescatada y que debería tener una repercusión mucho mayor. Me hubiera encantado que la vierais algunas de las profes que pululáis por aquí y que hubierais asistido al debate posterior. Había mujeres que llevaban en la enseñanza más de 40 años y otras mucho más jóvenes, incluso estudiando todavía. Y aunque había criterios y opiniones diferentes en cuanto a la educación... en todas latía esa pasión por la educación pública...
A la salida, muerta de frío, me fui a casa, a "aislarme"... y a tener la oportunidad de seguir pensándome estos días...que no sé si es intelectual ;-) pero si que es agradable, entre el ruido que hay a mi alrededor. Tal vez es que la vida de nuevo m ha escuchado y me ha concedido lo que necesitaba...
domingo, 10 de noviembre de 2013
La vida en la mochila
Ya estamos como el año pasado, que no paro. Paso los días haciendo cosas. Voy a trabajar, claro... pero es que todas las tardes me busco algo para hacer. Un taller de vínculos, la gimnasia de los jueves, mi sesión semanal de fisio, una visita cuasi obligada a casa de mis padres.... Total, que ningún día llego a casa antes de las 9 de la noche.
Y cuando llevo semanas así me descubro agotada y con ganas de encerrarme... de recuperar ese mimo en mi espacio personal que abandono con facilidad. De pasar una tarde en casa, a solas con las gatinas...disfrutando de los mia! y los weeee y tirada en el sofá o transcribiendo el proyecto que tengo parado desde hace un mes....
La otra tarde estaba en casa de una amiga que no dispone de muchas cosas.... muchos libros si, pero el resto de su casa está lleno de muebles que le han dado o ha encontrado en la calle y ha restaurado. No se ha creado necesidades materiales y sobrevive perfectamente... Y el conocer su casa me llevó a pensar en cómo puedo sobrevivir sin apenas nada....Salgo cada día con la mochila cargada con lo necesario para tal vez vivir.... Me asomo a ella y encuentro la cartera, un pequeño neceser que ultimamente va plagadito de pastillas, el libro que me estoy leyendo, un boli y algo de papel por si me surge una idea que quiera dejar plasmada... A veces hasta llevo una muda por si aterrizo en casa de Zami y me quedo a dormir con ella...
Si... mi vida cabe en una mochila... La vida puede caber en una mochila... El viernes una amiga que se ha hecho un hueco importante en los últimos meses, se marchó a Nepal. Se llevaba un montón de sentimientos tristes y alegres a la vez... Pienso en ella y quiero creer que cuando abra su mochila, vislumbrará en ella su vida... además de lo que necesita para disfrutar allí en Nepal Y que la traerá cargada con todo lo que precise aquí cuando vuelva.
Buen viaje T.
miércoles, 6 de noviembre de 2013
Hay días...
Hay días en que te levantas con una mala sensación, como si supieras que no te va a ser propicio, que no te corresponde ese mundo que hay ahí, fuera... que tal vez no deberías ni asomarte...
Aún así la obligación del día a día te fuerza. Te levantas, vas a trabajar un día más. Asistes a una nueva representación en ese teatro absurdo que es tu trabajo. Intentas olvidar que no levantas España precisamente y te centras en las rutinas administrativas.
A la salida encaminas tus pasos a uno de los sitios de tu recreo, a lugares de reposo... Sonrisas, abrazos, besos y hasta un masaje facial. Pero el runrún sigue ahí, a la vuelta de la esquina de tu alma... acechando cada resquicio asomando en las sonrisas esquivas que intentas prodigar sin conseguirlo...
Pasos rápidos, mimos gatunos, un último vistazo a fotos del pasado que tanto han removido tus últimos días y te encaminas al taller donde reparan enlaces y vínculos, donde te guían en el camino hacia ti misma. Disfrutas construyendo una burbuja personal. Disfrutas debajo de una sábana, con los ojos vendados y escuchando a Ludovico. Al fin las lágrimas aparecen y caen mansas. Dejas salir la angustia que te está lastrando desde hace una semana. Y descubres que a pesar de que has querido ser Gulliver, allí, bajo el cobijo de la sábana, en los textiles límites de tu nuevo espacio personal empequeñeces hasta recuperar el tamaño de la persona que siempre has sido. El justo, el que no intenta abarcar lo que no puede.
A la vuelta, agotada de ese largo camino hacia ti misma, calmada al fin después de tantos días de nervios, piensas sonriendo que es un hermoso regalo quedarte contigo misma. Que no todo está perdido si eres capaz aún de reencontrarte y mimarte. Y una vez más, te comprometes con la vida, con esa sencillez que siempre has buscado, con esa calidez que emana de los sentimientos alegres...
En casa intercambias palabras, cariños y buenos deseos... te ocupas de familia, amigas, pareja... y cuando te metes en la cama te dejas un minuto para disfrutar de la visita nocturna de Zoe y Lúa que se acercan para darte las buenas noches y que te dedican sus últimos weeee y miá respectivos.
En ese momento, cuando tus ojos pugnan por cerrarse presos del cansancio del día, es cuando recibes las últimas palabras... las que duelen, las que te recuerdan el presagio de la mañana, las que cierran con un portazo y te dejan temblando. Las que transforman sonrisas en tristeza.
Y es que hay días en que debería olvidarme del mundo y quedarme quieta bajo una sábana escuchando a Ludovico.
Aún así la obligación del día a día te fuerza. Te levantas, vas a trabajar un día más. Asistes a una nueva representación en ese teatro absurdo que es tu trabajo. Intentas olvidar que no levantas España precisamente y te centras en las rutinas administrativas.
A la salida encaminas tus pasos a uno de los sitios de tu recreo, a lugares de reposo... Sonrisas, abrazos, besos y hasta un masaje facial. Pero el runrún sigue ahí, a la vuelta de la esquina de tu alma... acechando cada resquicio asomando en las sonrisas esquivas que intentas prodigar sin conseguirlo...
Pasos rápidos, mimos gatunos, un último vistazo a fotos del pasado que tanto han removido tus últimos días y te encaminas al taller donde reparan enlaces y vínculos, donde te guían en el camino hacia ti misma. Disfrutas construyendo una burbuja personal. Disfrutas debajo de una sábana, con los ojos vendados y escuchando a Ludovico. Al fin las lágrimas aparecen y caen mansas. Dejas salir la angustia que te está lastrando desde hace una semana. Y descubres que a pesar de que has querido ser Gulliver, allí, bajo el cobijo de la sábana, en los textiles límites de tu nuevo espacio personal empequeñeces hasta recuperar el tamaño de la persona que siempre has sido. El justo, el que no intenta abarcar lo que no puede.
A la vuelta, agotada de ese largo camino hacia ti misma, calmada al fin después de tantos días de nervios, piensas sonriendo que es un hermoso regalo quedarte contigo misma. Que no todo está perdido si eres capaz aún de reencontrarte y mimarte. Y una vez más, te comprometes con la vida, con esa sencillez que siempre has buscado, con esa calidez que emana de los sentimientos alegres...
En casa intercambias palabras, cariños y buenos deseos... te ocupas de familia, amigas, pareja... y cuando te metes en la cama te dejas un minuto para disfrutar de la visita nocturna de Zoe y Lúa que se acercan para darte las buenas noches y que te dedican sus últimos weeee y miá respectivos.
En ese momento, cuando tus ojos pugnan por cerrarse presos del cansancio del día, es cuando recibes las últimas palabras... las que duelen, las que te recuerdan el presagio de la mañana, las que cierran con un portazo y te dejan temblando. Las que transforman sonrisas en tristeza.
Y es que hay días en que debería olvidarme del mundo y quedarme quieta bajo una sábana escuchando a Ludovico.
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