miércoles, 28 de diciembre de 2011

Modelos de comunicación


En la Facultad hubo asignaturas que copié, otras que estudié y las menos...las disfruté. De estas últimas, la que más huella me dejó fue Teoría de la Comunicación. El primer año, cuando ya me gustaba, me dediqué a estudiarla y no sé por qué la suspendí. Así que el segundo año decidí disfrutarla, descubrí que me apasionaba y supongo que como consecuencia conseguí un sobresaliente.

Recuerdo que hice un trabajo en el que analizaba los modelos comunicacionales que se daban en mi familia y lo comparaba con la película Gente Corriente, dirigida por Robert Redford. Las similitudes eran increíbles y cuando vi la película por primera vez me preguntaba si el guión lo habían basado en mi familia o éramos  nosotros los que copiábamos la película. Me había empapado tanto del tema que me resultaba enormemente sencillo analizar desde fuera los modelos de comunicación que se daban a diario en mi casa.



Aunque ahora estoy algo más integrada en mi núcleo familiar todavía puedo "salirme" en determinados momentos para observar de forma imparcial algunas situaciones. Por ejemplo, ese rito que se da todas las navidades. Incluida esta.. He asistido a momentos de calma, tensión, discusión, bronca... utilizando como herramientas la empatía, la manipulación, la agresión verbal y hasta el maltrato psicológico. Y todo en cuestión de 24 horas.

Esperaba escribir un post de esos entrañables, en los que con todo la ironía el cariño del mundo comento el regalo que me han hecho mis familiares. Peeeeero, ha ocurrido el milagro. Este año no me han regalado nada. Debe ser lo único bueno que ha traído la crisis, aunque ahora me dejen sin material para el típico post navideño.

Eso si, como siempre, las reuniones familiares dejan momentos impagables...como ese en el que estamos hablando todos del tema de la familia real y mi madre le pone de ejemplo a su cuñada... "Es como si P (mi prima) o Chris se casaran con Felipe".
Ahí fue cuando salté. Que una cosa es aguantar las broncas de todos los años y otra muy diferente que me quieran casar con un príncipe azul. "¿Pero qué he hecho yo -exclamé- para que me queráis casar con ese hombre? Después de esto sólo puedo darme a la bebida".

Me levanté y me fui a la nevera a buscar una coca cola. Fui cobarde, lo reconozco. Porque estuve a punto de soltar...”Aunque sea, casarme con Elena, que al menos es una mujer!” Bueno, no sé si fue cobardía o cumplió su función el ansiolítico que me había tomado antes de que llegara la familia, anticipando el panorama que iba a tener.

Mi hermano me echó un cable cuando me dijo...yo no te imagino con Felipe...ni con ningún otro. Verdad que no? -le dije- qué asco. No sé si me escucharon pero ahí quedó eso.

Me sentó tan mal que creo que me puse mala por eso. Porque si no, a ver qué explicación le encuentro a la gastroenteritis y la fiebre que tuve esa noche y el día siguiente. Oí que en la tele decían que entre nochebuena y nochevieja conviene hacer una dieta de depuración. Pues toma depuración!! Y eso que apenas comí.

En fin, ahora me queda pasar la nochevieja. Pero eso lo afronto con otro cuerpo (si, más depurado). Con ganas de que acabe este puñetero año y que el que viene me traiga cosas muy buenas. Por si las moscas, voy haciendo la lista de lo que quiero y hala! a pedirle al Universo...

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9 comentarios:

  1. ¡Abajo la Navidad! ¡Vivan las fiestas laicas!

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  2. mmm... ten cuidado con lo que desees, se te puede conceder...

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  3. Llevalo con calma y con distancia como dices, seguro que así hasta te reis...
    positivamente claro.. ;)

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  4. yo también tuve gastroenteritis en nochebuena( aunque por culpa de la cena y no de la family,jej),.
    Si tienes enchufe con el universo dile que aún espero lo mío( o mejor dicho la mía,jejeje)
    gracias anticipadas.

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  5. Vaya cuadro Chris, parece que en tu casa se celebran las Saturnales a la romana, y te toca ser la sacrificada. Espero que el fin de año sea mejor.

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  6. Jaja, pues sí, yo que tú iba poniendo el ojo en los carnavales, que seguro que se dan mejor... Y mientras tanto, ¿por qué no te haces la despistada con la cena de fin de año... ?

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  7. María...viva las fiestas improvisadas y sobre todo las que se disfrutan con la familia afectiva!

    Pena, prometo pasarte mi listas de deseos para que veas que todos son de los sanos y que aunque se me concedan no correré muchos peligros.

    Bur, he aprendido a reírme mucho. Lo bueno de verlo desde fuera es que ya conozco los modelos y puedo anticiparlos. Qué previsibles se vuelven las personas...Gracias maja!!

    Alas, me temo que lo tuyo tienes que pedirlo tú. A ver si por pedirlo yo conceden lo tuyo y me quedo a verlas venir con lo mío jo!!

    Casta...lo de fin de año promete ser aburrido a tope.

    Mayte, no sé hacerme la despistada. Ya he anunciado que me quedo en casa pero no sé...más que la soledad ando buscando la paz en compañía.

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  8. El fragmento de "Gente corriente" es estremecedor. Me ha dado escalofríos.

    Quizá por eso, no le veo el tono humorístico a lo que cuentas. Me cala más profundo la amargura que traslucen tus palabras.

    Casi no puedo, ni dedicarte una sonrisa. Quizá, una sonrisa amarga.

    Y, eso sí, un cálido abrazo.

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